En la Biblia se nos presenta a Dios como «fuego consumidor» (Deuteronomio 4:24; Hebreos 12:29) y a Su ira como «ardiente» (2 CrĂłnicas 29:10; Job 40:11; Salmos 78:49; JeremĂas 30:24; Lamentaciones 4:11).
Al leer estas dos descripciones, a mi mente viene la imagen de una cerilla (o palito de fĂłsforo). La cerilla es una pequeña varilla de madera, cuya parte superior está cubierta de un compuesto que tiene fĂłsforo. Cuando la cabeza de la cerilla es frotada con un papel de lija, rápidamente inicia el fuego, quema y consume la pequeña varilla de madera. Si Dios es el fuego que consume, ¡ay de aquella persona que sea como la varilla de madera! Dios dice en Su Palabra que Él, como Juez justo, está airado contra el impĂo todos los dĂas (Sal. 7:11). ImpĂos son todos aquellos que son rebeldes a Dios, que no obedecen Sus mandamientos y no han ido a Jesucristo para que Él los salve. Cada acciĂłn del impĂo es como esa cerilla que roza una y otra vez el papel de lija; roza una y otra vez y al parecer no pasa nada, pero llegará el momento cuando el Fuego con Su ardor vendrá sobre Ă©l y lo consumirá.
¡Oh amigo mĂo, que ese no sea tu caso! Da la espalda a tus impiedades, confĂa sĂłlo en Jesucristo como tu Salvador y serás salvo (tanto del pecado como de la ira de Dios).