«Pero para ellos era solo el principio de la verdadera historia. Toda su vida en este mundo y todas sus aventuras en Narnia no habían sido sino la portada y la carátula; ahora, por fin, comenzaban el Capítulo Primero de la Gran Historia que nadie en la tierra ha leído jamás: que continúa para siempre y en la que cada capítulo es mejor que el anterior» (C. S. Lewis).
El agradecimiento se cultiva recordando estas dos verdades todos los días: soy un pecador que no merece nada; pero Dios, en Su bondad, me da más de lo que merezco.