14 formas de mostrar misericordia.

Predicador: Pastor Huascar De Salas.
Pasaje bíblico: Varios.

Dios quiere que Su pueblo ame misericordia (Miq. 6:8). Y nosotros debemos (1) meditar detenidamente en las misericordias del Dios trino con el fin de imitarle; (2) pedirle a Dios que nos ayude a ver y nos estimule a actuar en misericordia; y (3) decidir, de todo corazón, entregarnos a una vida de servicio y sacrificio a Dios y al prójimo.

He aquí 14 formas de mostrar misericordia:

  1. Dar comida al hambriento: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer” (Mateo 25:35).
  2. Dar de beber al sediento: “tuve sed, y me disteis de beber” (Mat. 25:35).
  3. Hospedar al forastero: “fui forastero, y me recogisteis” (Mat. 25:35).
  4. Vestir al desnudo: “estuve desnudo, y me cubristeis” (Mat. 25:36).
  5. Visitar al enfermo: “enfermo, y me visitasteis” (Mat. 25:36).
  6. Consolar al afligido.
  7. Visitar a los presos: “en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mat. 25:36).
  8. Soportar a los demás: “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Colosenses 3:13).
  9. Perdonar al que nos ofende.
  10. Corregir al que se equivoca: “sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados” (Santiago 5:20).
  11. Presentarles a Cristo a los demás: “Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte” (Proverbios 24:11).
  12. Discipulando a los que lo necesitan: “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:20).
  13. Orar por los otros: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).
  14. Libertar al cautivo: “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?” (Isaías 58:6).

Estas anotaciones fueron tomadas del sermón, predicado por el pastor Huascar De Salas, titulado Dios pide: amar misericordia [III]

Estás metido en algo más serio que la situación entre EE. UU. e Irán.

Los ojos de todo el mundo están sobre Estados Unidos e Irán. El 2 de enero del 2020 el comandante de alto rango de Irán, Qasem Soleimani, murió en un ataque aéreo ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El presidente Trump afirmó que ese ataque fue preventivo y defensivo, ya que el comandante estaba planeando atacar diplomáticos y militares estadounidenses. Irán amenazó con vengarse. Todo eso podría desatar la guerra, debemos orar para que Dios tenga misericordia.

Ahora, sin importar si su voto fue por Trump o no y sin importar si está de acuerdo o no con su decisión, sería tonto que un estadounidense tratara de desvincularse de lo que pasa. ¿Por qué? Primero, porque Trump es el presidente electo de Estados Unidos y, por lo tanto, el representante de todo estadounidense. Segundo, porque las decisiones que el presidente tome van a impactar, positiva o negativamente, a quienes él representa.

Romanos 5 nos enseña que Dios ha escogido dos cabezas federales o representantes a lo largo de la historia: el primero fue Adán y el último fue Cristo. Leemos lo siguiente en el versículo 19:

“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos”.

ADÁN, EL PRIMER REPRESENTANTE

El hombre que desobedeció fue Adán y debido a esa desobediencia, aquellos que Adán representaba, fueron constituidos pecadores. Ahora toda la raza humana está inclinada a pecar y eso hace, pecar. Y una de las consecuencias negativas del pecado es la muerte. Otra consecuencia negativa es que la ira de Dios está contra todo aquel que comete pecado. Continúa leyendo Estás metido en algo más serio que la situación entre EE. UU. e Irán.

El porqué Navidad es tan importante como Semana Santa.

En los últimos años, para esta época navideña, me he topado en varias ocasiones con frases que dicen algo como: “La Navidad es la estación, la Semana Santa es la razón”; o: “La Navidad es acerca del niño que nació para morir”. Esas frases son ciertas en un sentido amplio. Pero debemos tener cuidado de pensar que la Semana Santa es más importante que la Navidad. O, en otras palabras, cuidado con pensar que la muerte de Jesús es más importante que Su nacimiento.

La Biblia nos enseña que la vida de Jesús fue tan necesaria como Su muerte para nuestra salvación. ¿Por qué en vez de nacer como un bebé, Jesús no vino como un hombre de 33 años a morir en la cruz? Porque, para salvarnos, era necesaria una vida de obediencia completa que culminaría con muerte de cruz.

En Romanos 5, el apóstol Pablo (inspirado por Dios) habla acerca de la justificación gratuita que recibimos por medio de la fe en Jesucristo y de paz con Dios como resultado de ésta. Y en el versículo 19 el apóstol dice lo siguiente:

“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos”.

El hombre que desobedeció fue Adán. Y debido a esa desobediencia de Adán, quien era el representante de toda la humanidad, todos fueron constituidos pecadores. El que obedeció fue Jesús. Y debido a eso todos aquellos que se arrepienten y confían en Jesús son constituidos justos. Continúa leyendo El porqué Navidad es tan importante como Semana Santa.

La homosexualidad no es el pecado.

Aunque la homosexualidad es un pecado, no es el único pecado que excluye del reino de Dios y no es el pecado imperdonable. Jesucristo murió por los pecados de los heterosexuales y de los homosexuales que se arrepienten.

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