7 razones para volver a congregarte [IV]

Razón #4: Porque reunirse como iglesia testifica al mundo sobre nuestro amor y nuestra pertenencia a Cristo.

“En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros” (Juan 13:35).

El amor por tus hermanos en Cristo es la mejor defensa de la veracidad de tu cristianismo. En el versículo anterior Jesús le mandó a Sus discípulos –y a nosotros que profesamos ser sus discípulos hoy en día– a amarnos tal como Él nos amó. Y en este versículo (versículo 35), Jesús nos dice que si nos amamos como hermanos unos a otros, entonces todos conocerán que somos Sus discípulos.

Fíjense que Jesús dice que eso será conocido no solamente por cristianos de otras iglesias locales, sino también por todos –incluso por aquellos que no son cristianos–. Los ojos del mundo están puestos sobre la iglesia; no tan solo cuando sus miembros están dispersos, sino también cuando sus miembros están reunidos.

Cuando las personas ven que en la iglesia se aman unos a otros sin ser familiares en la carne, ellas dicen que esa iglesia es de Jesús. Cuando las personas ven que en la iglesia un dominicano le da la bienvenida a un haitiano, que uno de muchos recursos considera como superior a uno de pocos recursos; ellas dicen que esa iglesia es de Jesús. ¿Y por qué ellos pueden llegar a la conclusión de que somos discípulos de Jesús? Porque nuestro maestro Jesús nos enseñó, tanto en Su Palabra como en Su vida, a amarnos los unos a los otros (Juan 13:14, 15).

¿Cómo podemos demostrar amor por nuestros hermanos? A lo largo de la Biblia podemos encontrar muchas maneras prácticas de demostrar amor. En el contexto inmediato encontramos que servir a nuestros hermanos es una de las maneras de demostrar amor. Y aunque en nuestra cultura no demostramos ese amor con un ósculo santo y todavía no es seguro darse un abrazo o un apretón de manos, el congregarte presencialmente junto a tus hermanos es una demostración de amor. Por ejemplo, el apóstol Pablo dijo en Filipenses 1:8 lo siguiente: “Dios me es testigo de cuánto los añoro a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús”. Y en el siguiente capítulo dijo: “y confío en el Señor que también yo mismo iré pronto” (2:24).

Cuando las personas ven que anhelas, añoras, deseas reunirte junto a tus hermanos, ellas dicen que tú amas la iglesia y que eres de Jesús. Cuando las personas ven que prefieres asistir al templo junto a tus hermanos antes que quedarte en casa o salir a otro lugar con tus amigos, ellas dicen que tú amas la iglesia y que eres de Jesús. Cuando las personas ven que te lamentas cuando no puedes asistir al templo junto a tus hermanos, ellas dicen que tú amas la iglesia y que eres de Jesús.

7 razones para volver a congregarte [III]

Razón #3: Porque en la presencialidad hay un gozo especial que está ausente en la distancia y que la virtualidad no puede brindar.

2 Juan comienza con el apóstol Juan, quien se llama a sí mismo como “el anciano”, saludando a “la señora elegida y a sus hijos”. Algunos interpretan que “la señora elegida y a sus hijos” hace referencia a la iglesia y su membresía, mientras que otros lo interpretan en sentido literal. Sin embargo, el principio que vamos a considerar sigue siendo el mismo independientemente de los receptores originales de esta carta.

Después de reconocer que los hijos de la señora elegida estaban andando en la verdad; el apóstol los llama a perseverar en el amor, les dice que tengan cuidado de los engañadores y cómo deben tratarlos. Y estando a punto de finalizar su carta, el apóstol Juan escribe:

“Aunque tengo muchas cosas que escribirles, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a verlos y hablar con ustedes cara a cara, para que su gozo sea completo” (2 Juan 12).

Es muy probable que tú no consideres el papel y la tinta (o la carta manuscrita) como la gran cosa hoy en día. Muchos de nosotros nos maravillamos por la tecnología que tenemos hoy en día que nos permite comunicarnos con aquellos que están lejos: aplicaciones como Whatsapp, plataformas como Zoom, dispositivos como celulares inteligentes. Pero en el tiempo en el cual el apóstol Juan dijo esas palabras el papel y la tinta (o la carta manuscrita) era una tecnología de punta.

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7 razones para volver a congregarte [II]

Razón #2: Porque nuestra participación de la Santa cena nos recuerda a Jesucristo.

“Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Esto es Mi cuerpo que es para ustedes; hagan esto en memoria de Mí». De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: «Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre; hagan esto cuantas veces la beban en memoria de Mí». Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que Él venga” (1 Corintios 11:23-26).

La Santa cena es un sacramento del cual no se puede participar a través de una videollamada. Sin embargo, el pasaje que acabamos de leer nos dice claramente que la Santa cena fue un mandato que el Señor Jesús les dio a Sus discípulos y que el apóstol pablo repitió a la iglesia. Y este sacramento debe ser celebrado hasta que Jesús regrese por segunda vez.

¿Qué hacemos en la Santa cena? Comemos del pan y bebemos del fruto de la vid en memoria de Jesucristo. El pan representa el cuerpo de Cristo. Pero nótese que no es cualquier tipo de pan, es un pan partido. Como el pan que es partido para alimentar a alguien, así el cuerpo de Jesucristo fue quebrantado para beneficiarnos a nosotros.

De la misma manera el cuerpo de Jesucristo fue partido, fue roto en pedazos, fue despedazado por la ira de Dios. Y todo por nosotros. Tú y yo merecíamos todo eso por nuestros pecados, pero Él fue entregado en nuestro lugar.

Así mismo la copa, el fruto de la vid, representa “el nuevo pacto en [Su] sangre”. O dicho de otra manera, la sangre de Jesucristo compró los beneficios de ese nuevo pacto. Y nuevamente, todo por nosotros. Él derramó Su sangre por nosotros. Él fue quien nos hizo los beneficiarios de ese nuevo pacto.

Ese es un nuevo pacto que, según Jeremías 31, incluye: tener la ley de Dios en la mente y el corazón, tener a Dios como nuestro y que Dios nos tenga como Suyos, conocer a Dios y el perdón de todos nuestros pecados.

Así que, cuando participamos de la Santa cena estamos recordando y también anunciando la muerte del Señor Jesucristo. Y ese recordatorio es importante por dos razones:

  1. Porque aunque somos cristianos, todavía pecamos. Necesitamos recordar que hay perdón de pecados en Jesús para nosotros. Necesitamos recordar que Jesús vino a salvar pecadores como tú y como yo.
  2. Porque, en nuestro pecado, seremos tentados a creer que somos salvos por obra y no por gracia. Necesitamos recordar que no somos salvos debido a nuestro desempeño. Necesitamos recordar que no podemos ser demasiado malos para recibir la gracia de Dios que es para personas malas.

Ese recordatorio pasa en la Santa cena.

7 razones para volver a congregarte.

Razón #1: Porque Dios nos manda a congregarnos.

“Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca” (Hebreos 10:24, 25).

El llamamiento de Hebreos 10:24 se resume de la siguiente manera: planeen cómo provocar a sus hermanos a amar y a hacer buenas obras. Y el versículo 25 nos muestra la manera en la cual hacemos eso. Negativamente: “no dejando de congregarnos”. Positivamente: “exhortándonos”.

Congregarse tiene dos componentes: personas (la iglesia no es un lugar sin personas) y un lugar (ese grupo de personas está llamada a reunirse en un lugar). Y, según Hechos 2:42, la costumbre de la iglesia ha sido congregarse para escuchar la predicación de la Palabra, orar, tener comunión y participar de la Santa Cena.

Esa es la regla general. Lo que pasó en el 2020 era la excepción. No nos estábamos congregando presencialmente –o no nos estábamos congregando como antes– en sumisión a las autoridades (Romanos 13) y por misericordia o amor a nuestros hermanos (Mateo 9:13).

La regla general es no dejar de congregarnos. Y eso no se refiere a personas abandonando la iglesia local una vez y para siempre; se refiere a personas dejando de reunirse regularmente como iglesia. Nótese que dice: “como algunos tienen por costumbre” –una costumbre es algo que haces no una vez, sino regularmente–.

Algunos tienen la costumbre de congregarse y rara vez no lo hacen. Pero otros, dice el autor de Hebreos, tienen la costumbre de no congregarse y rara vez lo hacen. Para algunos es raro que no se congreguen. Para otros es raro que se congreguen. Cuando dejas de congregarte sin causa justificada y pasa un domingo, otro domingo y otro domingo, estás dejando de congregarte. Y dejar de congregarse es un pecado.

Lo próximo que vemos en el versículo 25 es la manera positiva en la cual nos estimulamos al amor y a las buenas obras, ésta es: “exhortándonos”. Lo que significa literalmente hacer un llamado de cerca y personal. Es decir que el estimularnos al amor y a las buenas obras comienza con palabras y termina en acciones.

Esa exhortación puede venir de distintas formas:

  • Puede ser un llamado a perseverar en Jesucristo (como claramente vemos en el contexto inmediato), a través del arrepentimiento diario de nuestros pecados y la confianza diaria en Jesús como único Señor y suficiente Salvador.
  • Puede ser una instrucción de cómo hacer algo que Dios espera de nosotros o un llamamiento a vivir de acuerdo a la santidad de Dios (1 Tes. 2:12).
  • Puede ser una consolación ante una circunstancia difícil (Hch. 15:32).
  • Puede ser animando a los hermanos a seguir haciendo lo bueno (Hch. 14:22).
  • Puede ser un ruego para que los hermanos hagan alguna otra cosa buena (2 Co. 5:20).
  • Puede ser también una reprensión (1 Co. 1:10; Flp. 4:2), llamando a los hermanos a reconocer su pecado y a apartarse de él cuando no se está amando y haciendo buenas obras tal como se manda aquí.

Esa exhortación no se limita a la iglesia reunida, pero no es menos cierto que comienza allí.


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