Te doy gracias – Jonathan & Sarah Jerez

LETRAS

Cuando sale el sol temprano cada día
Es tu gracia que me da aliento de vida
En ti vivimos, nos movemos y existimos
Por orden de tu voz
Tu presencia me refresca en la mañana
Me alimenta y me sustenta tu Palabra
Tu favor y bien rodean mi camino
Por tu constante amor

CORO:
Te doy gracias
Grandes son tus obras, Oh Señor
Te doy gracias
Por tu fidelidad, bondad y amor
Te doy gracias
Grandes son tus obras, Oh Señor
Te doy gracias
Mi alma te bendice hoy

Tu demuestras que me amas y me cuidas
Y me suples siempre el pan de cada día
Nada bueno tú retienes a tus hijos
Eres mi proveedor
Al oscurecer, cuando llega la noche
Tu me libras de ansiedades y temores
Es tu mano mi refugio y mi descanso
Eres mi guardador

PUENTE:
Padre, ¿Cómo he de dudar de tus bondades?
Si a tu Hijo unigénito entregaste
Me has llamado por mi nombre y me salvaste
Agradecido estoy

© Jerez Music 2017 Letra & Música por Federico Alvarez, Jonathan Jerez, Sarah Jerez, José R. Peña y Odrys Queliz

¿Quién eres tú?: Bendecido

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3).

Bendecido“Bendecir” significa elogiar, hablar bien de alguien. Sin embargo, cuando Dios nos bendice Él está más que deseando que cosas buenas vengan a nosotros, Él está haciendo que cosas buenas vengan a nosotros. Y cuando nosotros bendecimos a Dios no estamos diciendo cosas buenas para que Él parezca bueno cuando no lo es; más bien estamos reconociendo cuán bueno es Dios realmente.

En este versículo encontramos al apóstol Pablo hablando bien de Dios, reconociendo cuán bueno es Él; un Dios que hizo que una serie de cosas buenas, que tú no tenías, vinieran a ti. El evangelio de la prosperidad distorsiona este versículo de la siguiente manera: “bendice al Dios y Padre del Señor Jesucristo para que te bendiga con toda bendición material”. Pero según este versículo, y el resto de la Biblia, Dios es el que inicia. No bendecimos a Dios para ganarnos Su bendición, bendecimos a Dios porque Él ya nos ha bendecido a pesar de que no lo merecíamos. Él te bendijo con toda bendición espiritual y eterna.

¿Cuáles son las bendiciones con las que Dios te ha bendecido? Pablo las menciona en los siguientes versículos: la elección, la predestinación, el perdón, la herencia y el sello del Espíritu. Consideraremos cada una de esas bendiciones en los siguientes artículos.

Pero desde ya puedes gozarte en que sea cual sea tu situación actual, Dios te ha bendecido con bendiciones que ni se deterioran ni te serán quitadas. Y ya que eres bendecido, bendecir al Dios que te bendijo es la respuesta adecuada a lo que Dios ha hecho –¡bendice a Dios!

¿Quién eres tú? Eres Bendecido.

1ra parte; 2da parte; 3ra parte

3 verdades sobre la alabanza.

Bendecir a Dios significa decir cosas buenas acerca de Dios. Pero cuando decimos cosas buenas acerca de Dios no lo hacemos buscando que Dios luzca como alguien que Él no es, sino que reconocemos todo lo que Dios realmente es –el ser en el cual sólo encontramos gloria, hermosura, excelencia y virtud.

Una vez dicho eso, quiero que veamos tres verdades acerca de la alabanza a partir de los primeros versículos de Salmos 103:

1. ES DIRIGIDA A DIOS

“Bendice, alma mía, al Señor” (v. 1a).

Esta es la verdad más obvia y más esencial de la alabanza: la alabanza es dirigida sólo a Dios. Eso quiere decir que la alabanza no va dirigida ni al líder de adoración ni a la congregación. La alabanza es acerca de Dios y para Dios.

2. ES CON TODO NUESTRO SER

“y bendiga todo mi ser su santo nombre” (v. 1b).

En algunas iglesias locales la alabanza a Dios parece ser solamente intelectual (i.e. Teología fría). En otras iglesias locales la alabanza a Dios parece ser solamente emocional (i.e. emocionalismo o emociones sin fundamento). Pero según el salmista (inspirado por Dios) la alabanza a Dios no debe ser con una parte de nuestro ser, sino con todo nuestro ser (intelecto, emociones y voluntad). Alguien dijo que la adoración (dentro de la cual está la alabanza) es la respuesta de todo nuestro ser a todo lo que Dios es.

3. ES IMPULSADA POR UNA MEDITACIÓN EN SUS BENEFICIOS

“y no olvides ninguno de sus beneficios” (v. 2b).

Es lícito alabar a Dios por la salud (v. 3b), la protección física (v. 4a), etc. Pero también la alabanza a Dios es impulsada por una meditación en los beneficios que tenemos en Jesucristo como el perdón de pecados (v. 3a), la promesa segura de que seremos resucitados y que tendremos cuerpos glorificados, entre otros beneficios espirituales y eternos. Y la Palabra de Dios es útil para enseñarnos tales beneficios.

Nuestro Dios es digno de mucho más que una alabanza fría y distante. Nuestro Dios es digno de mucho más que palabras lindas desconectadas del corazón. Nuestro Dios es digno de la más excelente alabanza con todo nuestro ser. Trae a tu mente los beneficios que has recibido de Dios. Deja que tus emociones se calienten a la luz de la Palabra de Dios. Y alaba.