¿Cuándo se vence al pecado? [III]

Hemos estado hablando de vencer el pecado no entrando en la tentación, sino huyendo de ésta. Y una de las maneras en las cuales podemos hacer eso es considerando la seriedad del pecado para así no ceder a la tentación. Ahora, ¿qué podemos decir a aquellos que ya han sido vencidos por el pecado?

HAY PERDÓN PARA TU PECADO

Cuando David confesó su pecado, Dios también perdonó su pecado: “Entonces David dijo a Natán: He pecado contra el Señor. Y Natán dijo a David: El Señor ha quitado tu pecado; no morirás” (v. 13).

Debemos cuidarnos de leer la confesión de David y pensar que ésta fue superficial –porque no lo fue–. Recordemos que David había sentido, hasta cierto punto, el furor que Dios siente por el pecado (“se encendió la ira de David en gran manera”, v. 5) y él había reconocido que el pecador es digno de muerte (“el hombre que hizo esto merece morir”, v. 5). Pero también debemos cuidarnos que el perdón de Dios fue barato para Él. Romanos 3:25 dice: “a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente”. El perdón para David, y para todos los pecadores que confiesan sus pecados, fue al costo de la muerte de Jesucristo en la cruz. Continúa leyendo ¿Cuándo se vence al pecado? [III]

Los artículos más populares.

DEL AÑO 2019

1. El amor cubre multitud de pecados: Mientras estemos en esta tierra, con la presencia del pecado todavía en nosotros, las relaciones entre cristianos en ocasiones serán difíciles. Y cuando las relaciones sean difíciles, es el amor que nos llevará a cubrir no sólo las debilidades de otros, sino también sus pecados; nos lleva a cubrir no sólo dos o tres pecados, sino multitud de pecados.

2. 5 verdades sobre Romanos 8:28: Primero, todas las cosas significa todas. Segundo, la promesa no es para todo el mundo. Tercero, incluye bien físico y espiritual. Cuarto, Dios es quien hace que todo sea para bien. Quinto, no necesitamos entender el cómo para que la promesa sea una realidad.

3. La gracia en los Macedonios: El apóstol Pablo (quien fue inspirado por Dios el Espíritu Santo) dedica los capítulos 8 y 9 de 2 Corintios al tema de las ofrendas. En el primer versículo del capítulo 8 (de 2 Corintios) podemos notar como Pablo buscó hacer saber, más que de las iglesias de Macedonia, de la gracia de Dios dada a las iglesias de Macedonia.

DE SIEMPRE

¿Cómo se manifiesta el Espíritu Santo?: Ser llenos del Espíritu significa vivir bajo la influencia, guía, dominio, control del Espíritu Santo. ¿Cómo sabemos cuando se está lleno del Espíritu? Efesios 5:19-21 responde: “hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre; sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo”.

RECOMENDADO

La homosexualidad no es el pecado: Aunque la homosexualidad es un pecado, no es el único pecado que excluye del reino de Dios y no es el pecado imperdonable. Jesucristo murió por los pecados de los heterosexuales y de los homosexuales que se arrepienten.

¿Por qué no reescribimos las estrellas?

“Rewrite the stars” [Reescribir las estrellas] es una canción interpretada por Zac Efron y Zendaya, que forma parte de la banda sonora de la película “El gran showman”. Con esta canción Phillip Carlyle (Zac Efron) busca convencer a Anne Wheeler (Zendaya) de que ellos pueden estar juntos a pesar de los obstáculos en su camino.

La primera estrofa y el coro de la canción dicen:

“Sé que te quiero;
no es algo que hay que ocultar.
Sé que me quieres;
no digas que nada hay que hacer.
Crees que jamás pasará
y que el destino te arrastra más;
no te puedo alcanzar.
Pero estás en mi interior
y ¿quién me puede negar si yo
me siento así por ti?

Hay que la historia cambiar;
que somos tal para cual.
Nada nos va a separar,
eres a quien yo debía hallar.
Es tu elección y es mi elección;
no hay quien nos diga la dirección.
¿Por qué no la historia cambiar?
El mundo, un día, de los dos será” (Trad.: Aki Chan).

Básicamente, Phillip cree que el destino de las personas no está escrito y que cada quien lo escribe. Él siente y está determinado a que su destino sea estar con Anne. Continúa leyendo ¿Por qué no reescribimos las estrellas?

Lo que necesitas para negarte al pecado.

¿Alguna vez te ha pasado por la cabeza que las tentaciones de los personajes de la Biblia no eran tan fuertes como las tuyas? No es así necesariamente. En el capítulo 39 del libro de Génesis se relata el muy conocido incidente de José y la mujer de Potifar. La mujer de Potifar deseó a José y le propuso que se acostara con ella.

A diferencia de la apariencia física de José –quien tenía una apariencia hermosa (v. 6)–, no se nos dice nada acerca de la apariencia física de la mujer de Potifar. Pero lo que sí podemos asegurar es que ella era una mujer con dinero y con poder ya que ella era esposa del oficial de Faraón.

Se dice que esa misma mujer era la que le “insistía a José día tras día” (v. 10) que se acostara con ella. Ella incluso llegó a agarrarlo de la ropa. Sin duda alguna esa era una tentación más grande que la de la chica en bikini en el monitor de tu computadora. ¿Cuál fue la respuesta de José? Negarse, negarse y negarse; hasta el punto de huir literalmente de esta mujer.

No sé si lo habías visto de la siguiente manera, pero este relato nos da esperanza: si Dios le dio la gracia a José para negarse día tras día a la tentación y huir de la inmoralidad sexual, Él también puede darte esa gracia a ti y a mí1. Pidámosla con confianza diariamente en oración.

Mientras oramos, hay algo más que podemos hacer. Notemos detenidamente la pregunta de José en el versículo 9: “¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?”. La razón por la cual José no accedió a la petición de la mujer de Potifar fue que él sabía que hacer tal cosa era (1) un gran pecado y (2) contra Dios.

La última vez que José entró a la casa no había ningún otro hombre allí dentro. Pero José sabía que había tres personas en aquella habitación: la esposa de Potifar, él y Dios. José también sabía que hacer tal cosa era un gran pecado no sólo contra Potifar, sino también –y principalmente– contra Dios, contra el Dios que había estado con él en sus momentos más difíciles y lo había bendecido. Recordemos esto en la tentación: siempre estamos delante de la presencia de Dios, el Dios que sólo ha sido bueno para con nosotros.


1 Digo que “Dios le dio la gracia a José… [y] Él también pude darte esa gracia” porque Tito 2 dice que es la gracia de Dios la que nos enseña a negarnos a la impiedad y a los deseos mundanos.