Un leproso nos confronta: “no callen”.

En Marcos 1 se relata como Jesús comenzó Su ministerio público eligiendo a Sus discípulos, predicando la Palabra de Dios y sanando a muchos enfermos. Entre esos enfermos, Jesús demostró Su soberanía y Su omnipotencia al sanar a un leproso. Después de haberlo sanado, Jesús le mandó rigurosamente algo que nos suena extraño: “Mira, no digas nada a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que Moisés ordenó, para testimonio a ellos” (v. 44).

Jesús le mandó a ese hombre que no le dijera a nadie sobre su sanidad, excepto al sacerdote para que confirmara su sanidad. El mandamiento de Jesús nos suena extraño porque después de semejante manifestación de poder –soberanía y omnipotencia–, nosotros esperaríamos que Jesús le mandara a ese hombre que proclamara por los cuatro vientos que él había sido sanado por Jesús.

¿Por qué Jesús le mandó tal cosa a ese hombre? Porque todavía no había llegado el tiempo establecido por Dios para eso (Mc. 9:9). Además, porque a Jesús no le interesaba atraer multitudes eufóricas por los milagros en sí. El propósito de los milagros no era que las personas se quedaran embelesados con ellos, el propósito de los milagros era que las personas vieran a Jesús como único Señor y Salvador. Multitudes embelesadas con los milagros serían un obstáculo para que Jesús continuará con el ministerio público que había comenzado. Continúa leyendo Un leproso nos confronta: “no callen”.

Mis tuits favoritos [9]

  • “Llena tus afectos con la cruz de Cristo para que no haya lugar para el pecado” –Owen, tuiteado por Justin Taylor.
  • “No tiene sentido orar por victoria sobre la tentación si no estamos dispuestos a hacer el compromiso de decir ‘no’ a ésta” –J. Bridges, tuiteado por Nancy Wolgemuth.
  • “Si guías canciones este domingo, asegúrate de que haya suficiente combustible doctrinal para el fuego emocional de las personas” –Bob Kauflin.
  • “Créeme, si no hay otra prueba de vida espiritual aparte del bautismo, todavía eres un alma muerta” –J. C. Ryle, tuiteado por Banner of Truth.
  • “Si Dios no hace nada al azar, debe haber siempre algo que aprender” –Juan Calvino, tuiteado por David Platt.
  • “Si sólo has nacido una vez, morirás dos veces. Pero si has nacido dos veces, morirás sólo una vez” –Steven Lawson.
  • “No queremos usar la gracia de Dios como una excusa para una vida tíbia” –Mark Dever.

Continúa leyendo Mis tuits favoritos [9]

¿Dónde está Dios cuando sufrimos?

Tristeza

¿Dónde está Dios cuando los creyentes sufren en este mundo? ¿Dónde está Dios cuando los creyentes padecen por mano de los que no tienen fe en Dios? ¿Es Dios amoroso? Sí, Él es amor (1 Jn. 4:8, 9). ¿Es Dios poderoso? Sí, Él puede hacer todo lo que quiera (Lc. 1:37). ¿Dónde, entonces, está Dios cuando la aflicción fuerza nuestra puerta? Los ejemplos de José, Job y Jesús responden a esa pregunta.

JOSÉ

José era uno de los hijos de Jacob, amado más que a todos sus hermanos debido a que Jacob lo había tenido en su vejez. Los hermanos de José lo odiaban debido a cuánto su padre lo amaba. Y ellos lo odiaron aún más cuando José les contó los sueños que tuvo en los que tanto su padre como sus hermanos se inclinaban ante él.

Los hermanos de José, entonces, planearon matarlo: lo tomaron y lo echaron en un pozo. Ellos lo sacaron del pozo y lo vendieron a ismaelitas, quienes llevaron a José a Egipto (Gén. 37). Una vez en Egipto, José es comprado por un oficial llamado Potifar. Allí Dios lo prosperó. Pero un día, no queriendo pecar contra Dios, José huyó de la mujer de Potifar que le pedía que se acostara con ella. Y siendo acusado falsamente, José termina en la cárcel (Gén. 40). Continúa leyendo ¿Dónde está Dios cuando sufrimos?