Todo diseño apunta a un diseñador: Cuando miramos un reloj con un complejo mecanismo trabajando armoniosamente para indicarnos la hora, los minutos y los segundos con precisión, concluimos que éste fue hecho por un relojero inteligente. Cuando escuchamos una hermosa composición musical, concluimos que ésta fue compuesta por un músico inteligente. Cuando vemos un edificio con puertas en el lugar correcto para entrar y salir, y con ventanas en el lugar correcto para la iluminación y la ventilación; concluimos que éste fue diseñado por un arquitecto inteligente. Pero cuando algunos miran al universo, concluyen que éste no tiene diseñador; ¿es esta conclusión la mÔs lógica?
El universo estĆ” inteligente y cuidadosamente diseƱado: el universo tiene el ajuste perfecto para la vida en Ć©l. En palabras de William L. Craig: todas las constantes y cantidades del universo Ā«caen dentro de un rango extraordinariamente estrecho de valores que permiten la vida. Si tales constantes y valores fueran alterados mĆnimamente, se destruirĆa el equilibrio de la vida y no existirĆan organismos vivos de ningĆŗn tipoĀ» (Five arguments for God, p. 14).
El Ć”cido desoxirribonucleico (ADN) contiene las instrucciones genĆ©ticas que se usan en el desarrollo y funcionamiento de los organismos vivos y Ć©ste determina como luce y funciona nuestro cuerpo. Y, como dijo alguien, una sola molĆ©cula de ADN tiene la misma información que un tomo de enciclopedia. Decir que el ADN es el resultado de un accidente o que se formó solo es tan ridĆculo como decir que una enciclopedia alfabĆ©ticamente organizada, y dentro de ella con las imĆ”genes, mĆ”s el pie de foto correcto en las pĆ”ginas adecuadas, fue el resultado de un accidente o que se creó sola. Continuar leyendo ĀæCómo podemos saber que Dios existe? [II]