
A lo largo de toda la Biblia vemos como Dios ha usado a Sus Ć”ngeles para cumplir parte de Sus propósitos. Los Ć”ngeles han servido al pueblo de Dios de diversas maneras (Heb. 1:14) y han sido portadores de ciertos mensajes de parte de Dios āāĆ”ngelā significa mensajero: un Ć”ngel apareció, en sueƱos, a JosĆ© y le dijo que le pusiera el nombre de āJesĆŗsā al niƱo que pronto nacerĆa, porque Ćl (JesĆŗs) salvarĆa a Su pueblo de sus pecados (Mt. 1:21); un Ć”ngel anunció a un grupo de pastores el nacimiento de un Salvador, que es Cristo el SeƱor (Lc. 2:10,11); y un Ć”ngel anunció a unas mujeres la resurrección de JesĆŗs, que habĆa sido crucificado (Mt. 28:5,6). Sin embargo, en Hechos 10:1-6 se relata algo muy interesante:
āHabĆa en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judĆo y oraba a Dios continuamente. Como a la hora novena del dĆa, vio claramente en una visión a un Ć”ngel de Dios que entraba a donde Ć©l estaba y le decĆa: Cornelio. MirĆ”ndolo fijamente y atemorizado, Cornelio dijo: ĀæQuĆ© quieres, SeƱor? Y Ć©l le dijo: Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios. Despacha ahora algunos hombres a Jope, y manda traer a un hombre llamado Simón, que tambiĆ©n se llama Pedro. Este se hospeda con un curtidor llamado Simón, cuya casa estĆ” junto al marā.