Ciertamente debemos orar como el salmista: āAbre mis ojos, para que vea las maravillas de tu leyā (Salmos 119:18). Pero tambiĆ©n debemos hacer como el salmista: āMeditarĆ© en tus preceptos, y considerarĆ© tus caminosā. AllĆ (en la Biblia) hay maravillas mĆ”s deseables que el oro que esperan ser encontradas y delicias mĆ”s dulces que la miel que esperan ser gustadas.
Ahora veamos como un detective ficticio, un hedonista cristiano y un maestro de espiritualidad bĆblica me ayudaron a hacer lo antes mencionado:
SHERLOK HOLMES
En la historia corta EscĆ”ndalo en Bohemia, el detective ficticio Sherlok Holmes ācreado por Arthur Conan Doyleā le dijo al Dr. Watson que este Ćŗltimo veĆa pero no observaba. Y pasó a demostrĆ”rselo con el siguiente ejemplo:
āUsted ha visto con frecuencia la escalera que conduce del vestĆbulo a esta habitación.
āCiertamente.
āĀæCuĆ”ntas veces?
āBueno, varios centenares de ocasiones.
āEntonces, podrĆ” decirme cuĆ”ntos hay.
āĀæCuĆ”ntos escalones? No sĆ©.
āĀæAhora comprende? Usted no ha observado, a pesar de haber visto. Eso es lo que querĆa decirle. Ahora bien, yo sĆ© que hay diecisiete escalones, porque he visto y he observadoā.
Sherlok Holmes no adivina, él observa y deduce. Continuar leyendo ¿Cómo Holmes, Piper y Whitney me enseñaron a leer la Biblia?