¿Cómo alimentarse?

¿Cuánto tiempo duras desayunando, almorzando y cenando? Lo recomendable es tomar alrededor de 20 minutos para comer cada comida. Ese tiempo ayuda a nuestro cuerpo a hacer una mejor digestión. También, ese es el tiempo que nuestro cerebro necesita para enviar señales de saciedad.

Ahora, si tú eres como la mayoría de las personas –como yo–, no tardas cerca de 20 minutos para desayunar o almorzar, y mucho menos cenar. ¿Cómo puedes durar más tiempo a la hora de comer? ¿O cómo puedes comer más lento? Mi sugerencia: añade más alimento a tu plato.

Pero no me refiero al alimento material, sino al alimento espiritual para tu alma. Y la Biblia se describe a sí misma como ese alimento: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4; véanse también Job 23:12; Sal. 119: 103; Jer. 15:16; 1 Pe. 2:2).

Aquí te dejo algunas preguntas para que –durante la comida– medites en lo que leíste en la Biblia:

Alimentarse

Plan de lectura de la Biblia gaD.

Son muchos los cristianos que, para el año nuevo, hacen la resolución de leer la Biblia diariamente. Eso es bueno, porque como alguien dijo: “la Biblia no está supuesta a ser un pastel para ocasiones especiales, sino un pan para consumo diario”. Y como una forma de apoyar a esos muchos cristianos en su resolución, he diseñado el Plan de lectura de la Biblia Gustad a Dios.

Ahora, hay una gran cantidad de planes de lectura de la Biblia –y buenos planes–; ¿qué tiene éste de especial? Respuesta corta: el Plan de lectura de la Biblia Gustad a Dios combina una lectura calmada de toda la Biblia con una lectura cronológica.

Este plan de lectura no es como el tradicional plan de lectura de la Biblia en un año. Este plan de lectura gaD tiene una duración de tres años. Eso lo hace ideal para aquellos que no son lectores rápidos o simplemente que, como yo, deseamos sacar el máximo provecho de lo que leemos a través de la meditación. Parafraseando a Don Whitney, prefiero leer sólo un capítulo y recordar más que leer cuatro capítulos y recordar menos.

El plan de lectura gaD también te permite leer la Biblia en el orden en el que los eventos ocurrieron cronológicamente. Y eso, ver un evento en su contexto, te permite entender mejor lo que lees.

Por ejemplo: en el Salmo 7:1 David dice: “Oh Señor, Dios mío, en ti me refugio; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame”; en el Salmo 27:10 David dice: “Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el Señor me recogerá”; y en el Salmo 31:11 él dice: “A causa de todos mis adversarios, he llegado a ser objeto de oprobio, especialmente para mis vecinos, y causa de espanto para mis conocidos; los que me ven en la calle huyen de mí”. Ahora, ¿sabías que los Salmos 7, 27 y 31 fueron escritos cuando David huía de Saúl? El rey quería matar a David y ya había matado a un sacerdote que había ayudado a David –¡con razón nadie quería ser visto con David!–; pero David tiene la seguridad de que aunque aquellos que están supuestos a estar más cerca lo abandonen, Dios nunca lo hará.

Puedes descargar el Plan de lectura de la Biblia Gustad a Dios en PDF para tu computadora o para imprimir, aquí. O lo puedes descargar en formato .ics para importarlo a tu calendario iCal o Google Calendar, aquí.

¿Cómo Holmes, Piper y Whitney me enseñaron a leer la Biblia?

Ciertamente debemos orar como el salmista: “Abre mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley” (Salmos 119:18). Pero también debemos hacer como el salmista: “Meditaré en tus preceptos, y consideraré tus caminos”. Allí (en la Biblia) hay maravillas más deseables que el oro que esperan ser encontradas y delicias más dulces que la miel que esperan ser gustadas.

Ahora veamos como un detective ficticio, un hedonista cristiano y un maestro de espiritualidad bíblica me ayudaron a hacer lo antes mencionado:

SHERLOK HOLMES

En la historia corta Escándalo en Bohemia, el detective ficticio Sherlok Holmes –creado por Arthur Conan Doyle– le dijo al Dr. Watson que este último veía pero no observaba. Y pasó a demostrárselo con el siguiente ejemplo:

“Usted ha visto con frecuencia la escalera que conduce del vestíbulo a esta habitación.
—Ciertamente.
—¿Cuántas veces?
—Bueno, varios centenares de ocasiones.
—Entonces, podrá decirme cuántos hay.
—¿Cuántos escalones? No sé.
—¿Ahora comprende? Usted no ha observado, a pesar de haber visto. Eso es lo que quería decirle. Ahora bien, yo sé que hay diecisiete escalones, porque he visto y he observado”.

Sherlok Holmes no adivina, él observa y deduce. Continúa leyendo ¿Cómo Holmes, Piper y Whitney me enseñaron a leer la Biblia?