Un leproso nos confronta: ā€œno callenā€.

En Marcos 1 se relata como JesĆŗs comenzó Su ministerio pĆŗblico eligiendo a Sus discĆ­pulos, predicando la Palabra de Dios y sanando a muchos enfermos. Entre esos enfermos, JesĆŗs demostró Su soberanĆ­a y Su omnipotencia al sanar a un leproso. DespuĆ©s de haberlo sanado, JesĆŗs le mandó rigurosamente algo que nos suena extraƱo: ā€œMira, no digas nada a nadie, sino ve, muĆ©strate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que MoisĆ©s ordenó, para testimonio a ellosā€ (v. 44).

JesĆŗs le mandó a ese hombre que no le dijera a nadie sobre su sanidad, excepto al sacerdote para que confirmara su sanidad. El mandamiento de JesĆŗs nos suena extraƱo porque despuĆ©s de semejante manifestación de poder –soberanĆ­a y omnipotencia–, nosotros esperarĆ­amos que JesĆŗs le mandara a ese hombre que proclamara por los cuatro vientos que Ć©l habĆ­a sido sanado por JesĆŗs.

ĀæPor quĆ© JesĆŗs le mandó tal cosa a ese hombre? Porque todavĆ­a no habĆ­a llegado el tiempo establecido por Dios para eso (Mc. 9:9). AdemĆ”s, porque a JesĆŗs no le interesaba atraer multitudes eufóricas por los milagros en sĆ­. El propósito de los milagros no era que las personas se quedaran embelesados con ellos, el propósito de los milagros era que las personas vieran a JesĆŗs como Ćŗnico SeƱor y Salvador. Multitudes embelesadas con los milagros serĆ­an un obstĆ”culo para que JesĆŗs continuarĆ” con el ministerio pĆŗblico que habĆ­a comenzado. Continuar leyendo Un leproso nos confronta: ā€œno callenā€.

Si quieres, puedes.

Hoy, mientras leía nuevamente el relato del leproso que fue sanado por Jesús, admiro cómo Dios dotó de conocimiento teológico (conocimiento acerca de Dios) a este hombre.

EnĀ Mateo 8:1-4Ā encontramos aĀ un leproso adorando a JesĆŗs y postrĆ”ndose ante Ɖl, y Ć©ste (leproso) dijo: ā€œSeƱor, si quieres, puedes limpiarmeā€ (v. 2).Ā En esta breve oración, aparte del reconocimiento de JesĆŗs como SeƱor, encontramos dos grandes verdades: El leproso declaró (1) la soberanĆ­a y (2) la omnipotencia del SeƱor JesĆŗs. La soberanĆ­a de Dios significa que Ɖl, como gobernador supremo del universo,Ā librementeĀ hace todo lo que Ɖl quiera hacer.Ā La omnipotencia de Dios significa que ƉlĀ tiene el poder para hacer todo lo que Ɖl quiere hacer. Es como si el leproso hubiera dicho: Ā«TĆŗ, SeƱor, quien eres soberano y omnipotente; por favor, sĆ”nameĀ«.

Mientras el leproso proclamó la soberanĆ­a y omnipotencia del SeƱor JesĆŗs, pidió ser sanado. La respuesta de JesĆŗs fue manifestar Su soberanĆ­a y Su omnipotencia a favor del leproso, Ɖl dijo: ā€œQuiero; sĆ© limpioā€ (v. 3a). Ā«Y al instante» –la enfermedad incurable no tardó en dejar a este hombre, dice la segunda parte del versĆ­culo 3, Ā«su lepra desapareció«.

Ā”Este es nuestro SeƱor, quien es el Gobernador supremo de todo el universo queĀ librementeĀ hace y tiene el poder para hacer todo lo que Ɖl quiera hacer!