Ministerio a travĂ©s de tu trabajo.

¿Qué imagen viene a tu mente cuando te encuentras con el término “ministerio”? Si eres como la mayoría de las personas, la primera imagen que vendrá a tu mente será la de un hombre, con camisa manga larga y corbata, predicando la Palabra de Dios desde un púlpito. Muchos piensan erradamente que pastorear es “el” [único] ministerio. Otros saben que el uso correcto de los dones del Espíritu dentro de las cuatro paredes donde se reúne la iglesia es también ministerio. Lo cual es cierto. Pero no es menos cierto que ministrar va más allá, es más amplio. Ministerio no es más que servir y, por lo tanto, un ministro no es más que un servidor.

En Colosenses 3:22-24 el apĂłstol Pablo (inspirado por Dios) dijo lo siguiente:

“Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís”.

He escogido ese pasaje bĂ­blico no tan sĂłlo porque el principio allĂ­ se aplica a los empleados hoy, sino tambiĂ©n por dos razones más. En primer lugar, porque a los siervos a los cuales se dirigen esas palabras eran esclavos. Sin embargo, y aquĂ­ viene la segunda razĂłn, se dice de ellos: “Es a Cristo el Señor a quien servĂ­s”; y tambiĂ©n: “del Señor recibirĂ©is la recompensa de la herencia”. Aunque ser un esclavo era la condiciĂłn más baja, no habĂ­a privilegio más alto que servir al Señor y ser recompensado por Él. Continuar leyendo Ministerio a travĂ©s de tu trabajo.

La gracia en los Macedonios.

El apóstol Pablo (quien fue inspirado por Dios el Espíritu Santo) dedica los capítulos 8 y 9 de 2 Corintios al tema de las ofrendas. En el primer versículo del capítulo 8 (de 2 Corintios) podemos notar como Pablo buscó hacer saber, más que de las iglesias de Macedonia, de la gracia de Dios dada a las iglesias de Macedonia. En 2 Corintios 8:1-5 dice:

“Ahora, hermanos, deseamos haceros saber la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad. Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos; y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios”.

El versĂ­culo 2 nos da algunas descripciones o caracterĂ­sticas de las iglesias de Macedonia:

  1. Estaban en medio de una gran prueba de aflicciĂłn.
  2. Eran profundamente pobres.
  3. TenĂ­an abundante gozo.
  4. Se expresaron con abundante riqueza de su liberalidad o abundante riquezas de su generosidad (RVR1960).

Las iglesias de Macedonia no estaban en medio de una simple prueba, sino en medio de una gran prueba de aflicciĂłn; no eran simplemente pobres, sino profundamente pobres. Pero a pesar de su gran prueba de aflicciĂłn y de su profunda pobreza, las iglesias de Macedonia tenĂ­an abundante gozo y todo esto sobreabundĂł en la riqueza de su liberalidad. Continuar leyendo La gracia en los Macedonios.