Por quĆ© temer y no creer.

¿Por qué temer y no creer?
ĀæNo ha hecho el Padre padecer
a Su inmaculado Hijo por mĆ­?
ĀæMe condenarĆ” el justo Juez
de todo moral por la deuda que
SeƱor, fue cargada sobre ti?

Completa expiación has hecho,
la deuda de tu pueblo
hasta lo Ćŗltimo has pagado;
¿Cómo habrÔ ira sobre mí?
Si con tu sangre rociado fui
y en tu justicia abrigado.

Mi libertad procuraste
y en mi lugar TĆŗ sufriste
toda la ira divina,
doble pago Ɖl no exigirĆ”
–de las manos de mi Fiador,
y otra vez de las mĆ­as.

”Vuelve alma mía a descansar!
Tu sacerdote, Su perfecto obrar
tu libertad compró;
ConfĆ­a en Su sangre eficaz,
ser desterrada no temas ya,
pues Cristo por ti murió.

Por Augustus Toplady. From whence this fear and unbelief?. Traducción de Misael Susaña.

Roca de la eternidad.

Roca de la eternidad,
fuiste abierta TĆŗ por mĆ­.
SĆ© mi Escondedero fiel,
sólo encuentro paz en Ti.
Rico, limpio manantial,
en el cual lavado fui.

Aunque sea siempre fiel,
aunque llore sin cesar,
del pecado no podrƩ
justificación lograr;
sólo en Ti teniendo fe
el perdón podré alcanzar.

Nada traigo para Ti,
mas tu cruz es mi sostƩn,
desprovisto y en escasez,
hallo en Ti la paz y el bien;
sucio y vil acudo a Ti,
a ser puro y limpio al fin.

Mientras haya de vivir,
y al instante de expirar;
cuando vaya a responder
en tu augusto tribunal,
sƩ mi escondedero fiel,
Roca de la eternidad.

Letra: Augustus M. Toplady, 1775, trad. T. M. Westrup. MĆŗsica: Thomas M. Hastings, 1830.