Por qué temer y no creer.

¿Por qué temer y no creer?
¿No ha hecho el Padre padecer
a Su inmaculado Hijo por mí?
¿Me condenará el justo Juez
de todo moral por la deuda que
Señor, fue cargada sobre ti?

Completa expiación has hecho,
la deuda de tu pueblo
hasta lo último has pagado;
¿Cómo habrá ira sobre mí?
Si con tu sangre rociado fui
y en tu justicia abrigado.

Mi libertad procuraste
y en mi lugar Tú sufriste
toda la ira divina,
doble pago Él no exigirá
–de las manos de mi Fiador,
y otra vez de las mías.

¡Vuelve alma mía a descansar!
Tu sacerdote, Su perfecto obrar
tu libertad compró;
Confía en Su sangre eficaz,
ser desterrada no temas ya,
pues Cristo por ti murió.

Por Augustus Toplady. From whence this fear and unbelief?. Traducción de Misael Susaña.

Los 5 puntos del calvinismo.

  1. Depravación total: Debido a la caída del hombre en el pecado, cada persona sin la gracia de Dios está muerta espiritualmente, esclavizada al pecado, con un corazón inclinado no a amar a Dios y obedecerle, sino al pecado; ésta es incapaz , en sus propias fuerzas, de desear a Dios o hacer lo que a Él le agrada –ya que no quiere ni puede–. Esta depravación o corrupción es total. Ahora, “total” no significa que las personas son tan malas como podrían ser, sino que la caída afectó todo el ser de ésta (intelecto, emociones y voluntad): Salmos 51:5; Romanos 3:10-18; 5:128:7; Efesios 2:1-3.
  2. Elección incondicional: Dios ha elegido desde la eternidad a ciertas personas que Él ha de buscar y salvar, no basado en algún mérito en ellas ni previendo su arrepentimiento y fe –ya que El es quien da esas gracias–; sino que Su elección está basada en el puro afecto de Su voluntad: Lucas 4:25-27; Hechos 13:48; Romanos 8:29; Efesios 1:4-6; 2:8, 9.
  3. Expiación limitada: La expiación vicaria de Jesucristo tenía el propósito de salvar con toda seguridad a aquellos que la soberana voluntad de Dios escogió. Por lo tanto, la expiación es efectiva sólo para aquel determinado grupo de personas que Dios eligió para salvación y no toda persona sin excepción: Mateo 1:21; Juan 6:37; 10:14-16, 26; 17:9; Romanos 8:29, 30.
  4. Gracia irresistible: Aquellos que Dios decidió salvar en Su gracia, con toda seguridad serán salvados; ya que Él, en la persona del Espíritu Santo y en el momento que Él ha determinado, vencerá su resistencia natural a obedecer el evangelio y hará que vayan con arrepentimiento y fe a Jesucristo (sin coacción alguna): Mateo 22:14; Juan 3:1-8; 6:37, 44; Romanos 9:19; 1 Tesalonicenses 1:5.
  5. Perseverancia de los santos: Todos aquellos que han sido salvados serán también preservados por Dios y perseverarán hasta el final en la fe. Aunque los cristianos tropiezan, nunca caerán total y definitivamente de la gracia que los perdona y los santifica: Juan 6:39; Romanos 8:29-30,35-39; Filipenses 1:6; 2:12, 13; 1 Juan 2:19.