El omnisciente y omnipresente Dios.

La omnisciencia de Dios significa que Dios sabe o conoce absolutamente todo. La omnipresencia de Dios significa que Él está –con todo Su ser– en todos los lugares, todo el tiempo. En el Salmo 139, el salmista David habla de esos dos atributos de Dios; habla acerca de Dios como quien conoce todo y como quien está en todos los lugares.

El salmista habla de la omnisciencia de Dios de la siguiente manera: «Oh SEÑOR, tú me has escudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos» (vv. 1, 2). El salmista dijo que todos sus caminos eran bien conocidos por Dios (v. 3), aun aquellos caminos que él no había exteriorizado, sus pensamientos (v. 4).

En el versículo 7 se introduce la omnipresencia de Dios con las siguientes preguntas: “¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia?”; y los versículos 8-10 nos enseñan que no hay lugar tan alto donde Dios no pueda estar, no hay lugar tan bajo donde Dios no pueda estar y no hay lugar tan distante donde Dios no pueda estar. En la más alta elevación, allí está Dios; en el más profundo lugar, allí está Dios; en la más lejana distancia, allí está Dios. «Las tinieblas y la luz son iguales para ti» –dijo el salmista en la última parte del versículo 12. Nuestro sentido de la visión es mejor en la luz que en la oscuridad, pues en la oscuridad ignoramos muchas cosas; pero la oscuridad no es un problema para Dios, ni siquiera la más densa oscuridad puede embotar su conocimiento de todo. Para El «la noche brilla como el día» y ni siquiera el desarrollo de un embrión escapa de Sus ojos (omnisciencia): “Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos” (v. 16). Continuar leyendo El omnisciente y omnipresente Dios.

El corazón del evangelio.

Predicador: Juan José Pérez.
Pasaje bíblico: Romanos 3:21-26.

¿DE QUÉ HABLA EL PASAJE?

De “la justicia de Dios” (v. 21).

¿CUÁL ES ESTA JUSTICIA?

La justicia de la que habla el pasaje (v. 21) es precisamente esa justicia que el pecador (tanto judío como gentil) no tiene, pero que necesita para poder entrar a la presencia de Dios. No hay manera, entonces, de que el hombre pueda entrar a la presencia de Dios, a menos que Dios mismo le de esa justicia.

¿QUÉ SE DICE DE ESA JUSTICIA?

“Se ha manifestado” (v. 21). ¡Una magnifica noticia! Esa justicia que desesperadamente necesitamos se ha hecho visible, clara, manifiesta y conocida.

¿CÓMO SE HA REVELADO ÉSTA?

  • Negativamente: “Aparte de la ley”.
  • Positivamente: “La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo”.

¿CÓMO SE RECIBE ESTA JUSTICIA?

“Por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en El” (v. 22). La fe es el medio para recibir la justicia de Dios. Para que el pecador reciba esta justicia, es necesario que abra las manos de la fe y la reciba. No se trata de abrir las manos para ofrecerle a Dios nuestras justicias (Is. 64:6), se trata de abrir las manos necesitadas para pedir y recibir la justicia que Dios mismo me da. Continuar leyendo El corazón del evangelio.

Según la Biblia, ¿qué es el corazón?

En 1 Samuel 16:7 leemos lo siguiente: “No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el SEÑOR mira el corazón”. ¿Quiere decir este pasaje que Dios puede mirar al órgano biológico que bombea la sangre en nuestro cuerpo?

Aunque hay pasajes bíblicos que pueden hablar del corazón como el órgano biológico indispensable para la vida física (Gn. 18:4,5; Lv. 17:11); la mayoría de las veces que encontramos el término “corazón” en la Biblia, no se refiere al órgano biológico que bombea la sangre en nuestro cuerpo. Cuando la Biblia habla del “corazón” se está refiriendo a la parte interna de una persona (1 P. 3:3,4), al hombre (sentido genérico) interior. El corazón, pues, es quien es realmente la persona (Proverbios 23:7a). Continuar leyendo Según la Biblia, ¿qué es el corazón?