¿Es bíblica la trinidad?: el Espíritu Santo.

La herejía de Arrio (arrianismo) también enseña que el Espíritu Santo no es una persona, sino meramente la fuerza o el poder de Dios. Pero, la Biblia nos presenta al Espíritu Santo como una persona, la tercera persona de la trinidad.

Como una persona, el Espíritu Santo

  • Habla: “Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado” (Hch. 13:2).
  • Tiene voluntad: “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, distribuyendo individualmente a cada uno según la voluntad de El” (1 Co. 12:11).
  • Intercede: “Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” (Ro. 8:26).
  • Enseña: “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho” (Jn. 14:26).
  • Puede ser entristecido: “Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Ef. 4:30).

También, hay varios pasajes en la Biblia donde se distingue, se marca una diferencia entre el Espíritu Santo y el poder divino: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios” (Lc. 1:35); “Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de El se divulgaron por toda aquella comarca” (4:14); “pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hch. 1:8); “Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El” (10:38). Continuar leyendo ¿Es bíblica la trinidad?: el Espíritu Santo.

Una obra del Espíritu Santo.

Hoy, después de la muerte de Jesús –hace alrededor 2000 años, las personas del tiempo en que Jesús vivió físicamente sobre esta tierra son acusadas, por muchos, como bárbaras (personas crueles, groseras, brutas), necias y ciegas; pues no conocieron a Jesús como el Hijo de Dios, no lo recibieron, sino que lo clavaron a una cruz y lo mataron. Ahora, y sin justificar las acciones de los impíos que clavaron a Jesús en una cruz, es muy fácil apuntar nuestros dedos acusadores hacia ellos, pero hoy en día también hay muchas personas que no conocen a Jesús como su salvador personal, que lo rechazan al rehusar creer en El.

Sin negar que la exposición de la Palabra de Dios es el medio exterior utilizado por Dios para salvar a una persona (Lc. 16:29-31; 2 Ts. 2:14; 2 Tim. 3:15), no es menos cierto que el Espíritu Santo tiene que obrar en el interior de una persona, llamándola eficazmente a que ir a Jesús con arrepentimiento y fe (Jn. 3:5,6; 2 Cor. 3:3,6). Si el Espíritu Santo no obra en los hombres, hoy estos clamarían a gran voz las mismas palabras que las multitudes de ayer clamaron contra Jesús: «¡Crucifíquenlo, crucifíquenlo!«.

¿Cómo se manifiesta el Espíritu Santo?

Para responder a esta pregunta hemos de ir a la Palabra de Dios y ver desde allí qué caracteriza al Espíritu Santo o cómo luce una persona donde habita el Espíritu Santo. Comencemos con Efesios 5:18, que dice: “Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu”. Aquí encontramos un mandato negativo: “no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución” –no se emborrachen con vino, el cual llevará al desenfreno; también encontramos un mandato positivo: “sed llenos del Espíritu”.

¿Qué significa ser llenos del Espíritu? Antes de responder, debemos recordar:

  • Que en esta carta, el apóstol Pablo se dirigió «a los santos que están en Éfeso y que son fieles en Cristo Jesús» (Ef. 1:1); así que esto no es un llamamiento a convertirse en cristianos –¡ya ellos lo eran!
  • Que el Espíritu Santo no es como un líquido que se arroja dentro de un vaso, el Espíritu Santo es la tercera persona de la trinidad.
  • Que la persona del Espíritu Santo mora completamente en todo creyente, no por partes. Jesús dijo en Juan 14:16 –refiriéndose al Espíritu Santo: “Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre”; y el apóstol Pablo (inspirado por Dios) dijo: “si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El” (Ro. 8:9).

Ahora, respondamos la pregunta (¿qué significa ser llenos del Espíritu Santo?). Ser llenos del Espíritu Santo significa vivir –de manera constante y progresiva– bajo la influencia, guía, dominio, control del Espíritu Santo. Vemos este control del Espíritu perfectamente en Jesús: “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto” (Lc. 4:1); y sobre la iglesia primitiva: “Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse” (Hch. 2:4). Continuar leyendo ¿Cómo se manifiesta el Espíritu Santo?