Hay algo peor que los incendios en Los Ćngeles.

Cuando escuchƩ que Los Ɓngeles se estaba incendiando, pensƩ que se trataba de otra temporada mƔs de incendios forestales. Pero cuando vi los videos de lo que estaba pasando, lo que parecƭa una pelƭcula de terror, supe que Ʃste no era un incendio mƔs.

En el momento en el que estoy escribiendo esto, los incendios de Eaton y Palisades –y el de Hurst– se encuentran entre los cinco mĆ”s destructivos y mortales en la historia de California. Aunque las autoridades locales estĆ”n haciendo todo lo que estĆ” a su alcance para controlar las llamas, la sequĆ­a por falta de lluvia y los fuertes vientos estĆ”n empeorando la situación.

MÔs de 30 mil personas han sido obligadas a la evacuación. Cerca de 2 mil hectÔreas se han quemado. Miles de estructuras fueron destruidas. Y al menos 24 personas han muerto.

AquĆ­ puedes ver algunos videos impactantes de los incendios:

”No dejemos de orar por Los Ángeles y otras regiones cercanas en California!

¿”QUƉ PUEDE SER PEOR!?

Ahora, despuƩs de lamentar y de orar, quiero que sepamos que hay algo peor que estos incendios. Y no me refiero a temporadas pasadas de incendios forestales en California.

En GĆ©nesis 19, la Biblia relata como Dios ā€œhizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra… Ɖl destruyó aquellas ciudadesĀ y todo el valleĀ y todos los habitantes de las ciudades yĀ todoĀ lo que crecĆ­a en la tierraā€. El fuego y la destrucción fueron tan grandes que, se dice en el mismo capĆ­tulo, Abraham miró ā€œhacia Sodoma y Gomorra y hacia toda la tierra del valle y miró; y el humo ascendĆ­a de la tierra como el humo de un hornoā€. Sin embargo, cuando digo que hay algo peor que los incendios en Los Ɓngeles, tampoco me refiero a la destrucción de Sodoma y Gomorra.

En Judas 7 se dice lo que pasó con Sodoma y Gomorra fue un ejemplo del castigo del fuego eterno. Y si fue sólo un ejemplo eso quiere decir que el castigo del fuego eterno es muchísimo peor. Y eso es a lo que me refiero al decir que hay algo peor que los incendios.

Mientras que el fuego en Los Ɓngeles es temporal –y oramos para que pronto llegue a su fin–, el fuego (castigo) del infierno es eterno. Eso lo dice no sólo Judas 7, sino tambiĆ©n los siguientes versĆ­culos:

  • ā€œSu aventador estĆ” en su mano, y limpiarĆ” su era; y recogerĆ” su trigo en el granero, y quemarĆ” la paja en fuego que nunca se apagarĆ”ā€ (Mateo 3:12).
  • ā€œPor tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y Ć©chalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eternoā€ (Mateo 18:8).
  • ā€œEntonces dirĆ” tambiĆ©n a los de la izquierda: Apartaos de mĆ­, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus Ć”ngelesā€ (Mateo 25:41).
  • ā€œY el diabloĀ que los engaƱabaĀ fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde tambiĆ©n estĆ”n la bestiaĀ y el falso profeta. Y serĆ”n atormentados dĆ­a y noche por los siglos de los siglosā€ (Apocalipsis 20:10).

En este fuego serĆ”n castigados el diablo y los demonios. Pero tambiĆ©n serĆ”n castigados en Ć©ste todos los pecadores que, queriendo vivir a su manera, han hecho lo que Dios prohĆ­be y no han hecho lo que Dios manda. Apocalipsis 21:8 menciona a los cobardes, incrĆ©dulos, inmorales y mentirosos como algunos de los que ā€œtendrĆ”n su herencia en el lago que arde con fuego y azufreā€.

”HAY ESPERANZA!

Pero no todo es malas noticias, hay esperanza. Esta esperanza no se encuentra en un pasado sin mancha. Porque tanto tú como yo hemos somos pecadores y hemos pecado contra Dios. Esta esperanza tampoco se encuentra en una promesa futura de no volver a pecar. Porque, aunque eso fuera posible, eso no borraría nuestras manchas del pasado. Nuestras obras son como arrojar agua de una botellita para acabar con el incendio en Los Ángeles.

Ā”Nuestra esperanza se encuentra en JesĆŗs! Su obra, Su vida de perfecta obediencia a Dios hasta la muerte, sĆ­ fue suficiente. JesĆŗs bebió toda la copa de la ira de Dios para que todos los que buscan refugio en Ɖl no tengan que beber ni una gota de ira. Corre a JesĆŗs, con arrepentimiento y fe, y serĆ”s salvo de la ira venidera.