Hombre sobre hierba

Cuando pase la pandemia, no hagas esto.

Una de las cosas buenas que muchas personas están haciendo en esta pandemia es acercarse más a Dios. Personas que nunca habían asistido a un templo ahora miran las transmisiones en vivo de los servicios de adoración que hacen las iglesias. Personas que vivían sus días sin tener a Dios presente ahora profesan que Dios es soberano. Hay muchas personas leyendo la Biblia, orando, pidiéndole a Dios que los perdone. He escuchado a mucho más personas desear y recibir la bendición de Dios. Y he sabido que familias, que se habían olvidado del devocional, ahora han retomado esa tradición.

La Biblia nos relata que Faraón se encontraba en una circunstancia similar a la nuestra y que reaccionó parecido a como muchos están reaccionando hoy en día, pero le oro a Dios que ninguno de nosotros terminemos como él terminó.

LAS PLAGAS EN EGIPTO

Cuando los hijos de Israel estaban siendo oprimidos en Egipto, Dios escuchó su clamor y escogió a Moisés y Aarón para que le dijeran a Faraón que dejara ir al pueblo. Faraón se negó a hacerlo. Entonces Dios mandó diez plagas sobre Egipto tanto para que dejaran ir a Su pueblo como para mostrarse ante todos como el único Dios verdadero a quien todos deben servir.

Las plagas eran un juicio de Dios contra los dioses de Egipto, tal como Dios mismo dijo: “ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor” (Éxodo 12:12). El Dios (verdadero) probó que Él es más grande que todos los otros dioses (falsos) y que por eso merece ser servido, tal como Josué le exhortó más adelante al pueblo: “quitad los dioses que vuestros padres sirvieron al otro lado del Río y en Egipto, y servid al Señor” (Josué 24:14).

En Éxodo 9 se relata como Dios hizo que lloviera granizo sobre Egipto, el cual hirió personas y animales, destrozó la hierba y desgajó los árboles. ¿Cuál fue la respuesta de Faraón en esta séptima plaga?

LA RESPUESTA DE FARAÓN

Faraón reconoció su pecado: “Esta vez he pecado”; declaró que Dios es justo en Sus juicios: “el Señor es el justo”; se reconoció pecador: “yo y mi pueblo somos los impíos”; le pidió a Moisés que intercediera por él ante Dios: “Rogad al Señor”; y prometió ser obediente a Dios: “y os dejaré ir y no os quedaréis más aquí” (vv. 27, 28).

“¡Guao!”, muchos le hubieran dicho a Faraón, “¡enhorabuena!”. Pero en un par de versículos más abajo leemos lo siguiente: “Pero cuando Faraón vio que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, pecó otra vez, y endureció su corazón, tanto él como sus siervos” (v. 34). Aquí se nos muestra que “el arrepentimiento” de Faraón no fue el sincero arrepentimiento que Dios espera de los pecadores.

Faraón se lamentaba de las consecuencias negativas de su pecado y no del pecado mismo. Todo lo que le importaba a Faraón era deshacerse de las consecuencias de su pecado, a él no le importaba el Dios contra quien él había pecado. Faraón no mostró un firme propósito y esfuerzo por obedecer a Dios una vez las consecuencias negativas del pecado habían sido removidas.

NO HAGAS COMO FARAÓN

En vez de hacer tal como él había dicho que haría (que dejaría ir al pueblo), Faraón pecó (no dejando ir al pueblo) y endureció su corazón. Y lo mismo puede ocurrir con muchos después de esta pandemia, no sabiendo los que así hagan que su final será terrible.

Primero, porque cuando no se cree ni se obedece la Palabra a pesar de haberse conocido las obras de Dios, el corazón se endurece. Y un corazón endurecido ya no es tan sensible a las cosas de Dios como lo era antes.

Segundo, porque, tal como nos enseña Romanos 2:4 y 5, la bondad de Dios que alivia nuestros sufrimientos y Su paciencia por la cual no somos consumidos cuando pecamos tienen la intención de que nos arrepintamos sinceramente y no que las usemos como permisos para seguir pecando. Cuando eso último pasa, no estamos haciendo otra cosa que acumular más ira sobre nuestras cabezas y un juicio más severo de parte de Dios.

¿Qué pasará contigo después de la pandemia? ¿Te alejarás de Dios? ¿Volverás a cometer con avidez esos pecados a los cuales sabes que debes renunciar? ¿Abandonarás la búsqueda de esas virtudes que están en Jesucristo? ¿Menguará tu uso de los medios de gracia (lectura de la Biblia, oración, congregarte en la iglesia)?

Oh, que Dios nos conceda la gracia de salir de esta pandemia mejor que como entramos y no peor. Después de la pandemia, te ruego, no hagas como Faraón.

Publicado por

Misael Susaña

Misael Susaña nació en República Dominicana, fue salvado a la edad de trece años y actualmente es miembro de Iglesia Fundamento Bíblico. Es maestro de Inglés y de Biblia. Estudió Teología Sistemática en la Academia de la Gracia (Reformed Baptist Seminary) y ha participado en varios diplomados. Desde el 2008, ha publicado regularmente artículos bíblicos en su blog (www.gustadaDios.com). Misael, teniendo en mente Salmos 34:8, prefiere describirse a sí mismo como un «Catador de la bondad de Dios y feliz promotor de ésta; para Su gloria y el beneficio [en Él] del creyente».

Un comentario en “Cuando pase la pandemia, no hagas esto.”

  1. Así es Misael, cuando estamos en peligro y no encontramos salida, en ese momento reconocemos que existe un Dios supremo, que siempre está al control de todo, como ahora muchos nos refugiamos en Dios porque sabemos que sólo Dios puede librarnos, excelente mensaje, que Dios te siga usando.

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