Las redes sociales son para tiempos como estos.

Al igual que todo lo que Dios ha creado, las redes sociales son excelentes como siervos, pero son terribles como amos. Siempre que esperamos o demandamos que la creación nos dé lo que sólo Dios puede darnos vamos a terminar muy mal.

Cuando las redes sociales nos usan –en vez de nosotros usarlas a ellas– terminamos paradójicamente siendo antisociales. Todos lo hemos visto: hijos que viven bajo el mismo techo que sus padres, pero con poca comunicación porque están en sus dormitorios con sus celulares; una pareja en un restaurante con sus celulares en la mano, parecería que prefieren estar con otra persona y en otro lugar; un grupo de amigos mirando sus celulares sin ninguna socialización entre ellos. Si no lo has visto, posiblemente sea porque tú eres uno ellos.

UN EJEMPLO DIGNO DE IMITAR

En 2 Juan 12 encontramos un ejemplo digno de imitar en el uso de las redes sociales. El versículo dice: “Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que vuestro gozo sea completo”.

Claramente este versículo no menciona Facebook ni Whatsapp. Y –como todos sabemos– en el tiempo del apóstol Juan no existía Instagram, Twitter ni Youtube. Pero el principio es el mismo, en el tiempo de Juan el papel y tinta (la carta) era tecnología, una herramienta usada para comunicarse. Continúa leyendo Las redes sociales son para tiempos como estos.

Covid-19 y el fondo de emergencia.

Covid-19, la enfermedad del coronavirus que con su rápida propagación ha trastornado el mundo tiene muchas cosas que enseñarnos. Debido a la cuarentena o al toque de queda decretado en muchos países el ingreso de muchos hogares ha caído súbitamente. En esta ocasión quiero compartir una de las cosas que esta enfermedad nos enseña –o les recuerda, a algunos–: la necesidad de tener un fondo de emergencia.

¿QUÉ ES UN FONDO DE EMERGENCIA?

Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero reservada para esos eventos imprevistos de la vida. ¿Tienes un fondo de emergencia? Tus ahorros para vacacionar con tu familia no es tu fondo de emergencia. Tu tarjeta de crédito no es tu fondo de emergencia. Tu pensión no es tu fondo de emergencia. Tu fondo de emergencia debe ser construido con tus ahorros y debe estar destinado exclusivamente a emergencias (p. ej. Perder el empleo, visitar urgentemente el hospital, etc.). Ahora, ¿cómo saber qué es una emergencia real? La experta financiera Rachel Cruze dice que estas tres preguntas te ayudarán a determinar qué es una emergencia: ¿Es imprevisto? ¿Es necesario? ¿Es urgente? Si puedes responder positivamente a esas tres preguntas, entonces puedes usar el dinero de tu fondo de emergencia. Continúa leyendo Covid-19 y el fondo de emergencia.

¿Ser creyente me protege del coronavirus? Job responde

Job es descrito, en el libro que lleva su mismo nombre, de la siguiente manera: “y era aquel hombre intachable, recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (1:1). En otras palabras, Job era un creyente que había sido justificado por Dios y que buscaba vivir en santidad. Lo cual también se puede decir de todo cristiano verdadero.

A partir de la experiencia de Job, que se relata en la Biblia, podemos saber si ser creyentes nos exime de aflicciones o, para para ser más específicos, de ser contagiados con el Covid-19 o alguna otra enfermedad.

VALLA PROTECTORA

Job 1 relata como seres espirituales, Satanás incluido, vinieron a presentarse delante de Dios. Cuando Dios le habló a Satanás acerca de Job, Satanás le respondió: “¿No has hecho tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por todos lados?” (v. 10). Esas palabras no eran una mentira ni una exageración. Dios ciertamente había hecho una valla –obviamente no literalmente– alrededor de Job y todo lo que tenía. Eso se confirma en el hecho de que Satanás no pudo tocar a Job y sus posesiones hasta que Dios le dio el permiso.

Anterior a esa declaración, Satanás le había dicho a Dios: “¿Acaso teme Job a Dios de balde?” (v. 9). Es decir que el privilegio que tenía Job es un privilegio que tienen todos aquellos que temen a Dios: Dios tiene una valla protectora alrededor de todos Sus hijos, para que nada pueda tocarlos sin Su permiso. Vuelvo a repetir: para que nada pueda tocarlos sin Su permiso. Y ese nada incluye la enfermedad del coronavirus. Continúa leyendo ¿Ser creyente me protege del coronavirus? Job responde

Lo más efectivo contra el coronavirus.

El Covid-19 es una enfermedad infecciosa causada por SARS-CoV-2, que es uno de los virus de la amplia familia de los Coronavirus (CoV). La enfermedad del coronavirus se reportó por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan (China). Y para el momento en el que estoy escribiendo este breve artículo se han confirmado 181,305 casos de Covid-19 y 7,116 muertes alrededor del mundo debido a esta enfermedad.

La enfermedad produce síntomas similares a la gripe, algunos de ellos son: fiebre, tos y dificultad para respirar. Y su mortalidad promedio es de un 3%.

Entre las medidas a tomar para evitar esta enfermedad están: evita tocar objetos que están en público o desinfecta sus superficies; evita tocar tus ojos, nariz o boca; lava tus manos con jabón por alrededor de 20 segundos; mantén la distancia de personas con síntomas de la gripe; si tú toses o estornudas, cúbrete la boca con el codo flexionado o con un pañuelo.

Ahora quiero compartir lo más efectivo contra la enfermedad del coronavirus. Esto es algo que la OMS (Organización Mundial de la Salud) no te dirá:

“Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia” (Salmos 127:1).

La guardia (atalaya, centinelas) eran personas colocadas en la parte más alta del muro de la ciudad con la misión de advertir a sus habitantes sobre la llegada de un enemigo o informarles sobre la llegada de un mensajero. Debido a que el destino de la ciudad dependía de la guardia, ésta no podía dormirse en su labor.

Ahora, nótese como el escritor de este salmo (Salomón) dice que si Dios no guarda la ciudad, es en vano todo lo que haga la guardia. En otras palabras, tener la mejor guardia sin tener a Dios es como no tener nada. El mensaje que Salomón (inspirado por Dios) quiere que recibamos es que, en última instancia, Dios es quien protege y todos nosotros dependemos de Él.

Se están tomando muchas medidas alrededor del mundo para evitar la propagación de Covid-19; pero, sin Dios, todas esas medidas van a fracasar. ¿Por qué? Porque la protección de Dios es lo más efectivo contra el coronavirus. Eso no quiere decir que vamos a ignorar las medidas sugeridas por las autoridades pertinentes. Sí vamos a hacer caso, porque el Dios que obra por encima de los medios es también quien generalmente obra a través de ellos. Dios puede –y generalmente lo hace así– estar detrás de esas medidas que tomamos prosperándolas.

Así que, oremos para que Dios proteja a nuestra nación y a nosotros como individuos de esta enfermedad, tomemos las medias necesarias y confiemos en Dios como nuestro protector último.