Libertad de conciencia.

La libertad de conciencia cristiana es conocida por muchos como libertad cristiana, he decidido referirme a ésta como libertad de conciencia cristiana, teniendo en cuenta que, como dice Samuel E. Waldron, la liberta personal y la libertad de conciencia deben construirse sobre el fundamento de la libertad espiritual. No existe libertad de conciencia aparte de la libertad del Evangelio.

Una vez visto esto, preguntamos: ¿Qué significa libertad de conciencia cristiana?

Significa que el cristiano es libre para hacer o no hacer aquellas cosas que no son objeto de mandamientos o prohibiciones [explĂ­citas ni implĂ­citas] en la Palabra de Dios.

ALGUNAS CONSIDERACIONES

  • Recuerda que estamos hablando de asuntos «que no son objeto de mandamientos o prohibiciones en la Palabra de Dios». No estamos hablando de si codiciar es pecado o no, ni estamos hablando de si mentir es pecado o no; pues la Palabra de Dios claramente nos describen estas cosas como pecados. No hacer aquello que la Palabra de Dios manda o hacer aquello que Ă©sta prohĂ­be, no es libertad de conciencia cristiana; sino libertinaje, pecado (Judas 4).
  • EnfaticĂ© en la definiciĂłn: «ni implĂ­citamente». Porque en la Palabra de Dios no encontrarás un mandamiento explĂ­cito que diga «no verás pornografĂ­a», pero hay una gran cantidad de pasajes bĂ­blicos por los cuales podemos decir (sin duda) que ver pornografĂ­a es pecado.
  • Libertad de conciencia cristiana no significa no someternos a las autoridades humanas, sino que el cristiano no ha de obedecer sus mandatos como si fueran mandatos de Dios. Nuevamente cito a Waldron: “Pablo no dice que todo mandamiento de la autoridad civil estĂ© ordenado por Dios. SĂłlo dice que la autoridad misma está establecida por Dios” (ExposiciĂłn de la ConfesiĂłn Bautista de Fe de 1689, p. 266). Dios mismo es quien nos ordena que nos sometamos, a que nos sujetemos a las autoridades superiores (Ro. 13:1,5); pero, si Ă©sta nos llama a ir en contra de la Palabra de Dios, con respeto y valentĂ­a debemos negarnos a obedecer, ya que «debemos obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch. 5:29).
  • NĂłtese que dije que el cristiano es libre tanto para hacer como para no hacer. Al hablar de libertad de conciencia cristiana lo primero que viene a la mente de muchos es que son libres para hacer ciertas cosas, ignorando que son libres tambiĂ©n para –en ciertas circunstancias– no hacer ciertas cosas (Ro. 14:6).
  • Libertad de conciencia cristiana no es [libertad para] dejar de vivir para la gloria de Dios. No lo olvides. En todo lo que haces o dejas de hacer, dentro de tu libertad, debes glorificar a Dios. 1 Corintios 10:31 dice: “Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”; y ese versĂ­culo está dentro del contexto de la libertad de conciencia cristiana que el apĂłstol Pablo (inspirado por Dios) tratĂł en los capĂ­tulos 8-11:1 de 1 Corintios. NĂłtese tambiĂ©n que en Romanos 14:6-9 se habla de que «ninguno de nosotros vive para sĂ­ mismo, y ninguno muere para sĂ­ mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos». Dar gracias a Dios por todo (Ro. 14:6; 1 Co. 10:30) es una manera de glorificar a Dios.

1ra parte; 2da parte; 3ra parte

ÂżPor quĂ© Dios nos escogiĂł para salvaciĂłn?

La Palabra de Dios nos enseña que «muchos son llamados, pero pocos son escogidos» (Mt. 22:14). Y todo cristiano, pienso, alguna vez se ha preguntado: “¿Por qué Dios me escogió para salvación?”. Escuchamos esta pregunta en canciones cristianas, en predicaciones, etc. Daré una respuesta a esta pregunta a partir de dos pasajes en la Escritura.

DEUTERONOMIO 7:6-8

“Porque tú eres pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; el SEÑOR tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. El SEÑOR no puso su amor en vosotros ni os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo, pues erais el más pequeño de todos los pueblos; mas porque el SEÑOR os amó y guardó el juramento que hizo a vuestros padres, el SEÑOR os sacó con mano fuerte y os redimió de casa de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto”1.

En el versĂ­culo 6 se dice que Israel era pueblo santo, separado para el Señor; escogido por Dios para ser pueblo Suyo, su posesiĂłn exclusiva (NVI), pueblo especial (RVR1960). El versĂ­culo 7 dice cual no fue la razĂłn por la cual Dios escogiĂł a Israel. Esta razĂłn no fue que ellos eran más numerosos que otros pueblos, ya que la realidad era que Israel era el pueblo más pequeño. Ahora, cuidado con interpretar este versĂ­culo de la siguiente manera: “Si Israel no fue escogido por ser el pueblo más numeroso, eso quiere decir que fue escogido por ser el pueblo más pequeño” –eso no es lo que dice este pasaje bĂ­blico. No es en la Ăşltima parte del versĂ­culo 7 donde se encuentra la respuesta a nuestra pregunta, sino en el versĂ­culo 8 que dice: “porque el SEĂ‘OR os amĂł y guardĂł el juramento que hizo a vuestros padres”. Volvamos atrás y leamos los versĂ­culos 7 y 8 otra vez: “El SEĂ‘OR no… os escogiĂł por ser vosotros más numerosos que otro pueblo… mas porque el SEĂ‘OR os amĂł y guardĂł el juramento que hizo”. Dios escogiĂł a Israel porque, he aquĂ­ la razĂłn, Él los amĂł y quiso (en Su voluntad) guardar el juramento que habĂ­a hecho. Continuar leyendo ÂżPor quĂ© Dios nos escogiĂł para salvaciĂłn?

Amarás.

Un escriba, experto en la Palabra de Dios, se acercó a Jesús y le hizo una pregunta muy importante e interesante, el escriba le preguntó a Jesús: «¿Cuál es el primer mandamiento de todos?«. ¿Qué significa esta pregunta? ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Cuál fue la reacción del escriba?

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Harris sobre «El sexo ilĂ­cito».

Sólo cuando hemos sido cautivados por la excelente calidad del plan de Dios, es que podemos evitar convertirnos en prisioneros de inmoralidad. O podemos ser cautivados por la justicia o cautivados por el pecado. “Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado” (Proverbios 5:22). El hombre y la mujer que abren su corazón al placer inmediato del sexo fuera del matrimonio, podrían pensar que están experimentando libertad, pero en lo opuesto, los tentáculos del pecado los rodean, los enredan y los arrastran hacia la muerte.

¿Cuál camino escogeremos? Dios nos estimula a que escojamos la vida y el placer verdadero:

Hijo mĂ­o, bebe de tu propio pozo; sĂ© fiel y sincero con tu propia esposa. ÂżPor quĂ© engendrar hijos con mujeres de la calle? ÂżPor quĂ© compartir tus bienes con los que no son de tu casa?… ÂżPor quĂ© habrás de gozarte con rameras, abrazando lo que no te pertenece?

Proverbios 5:15-17,20

La Escritura no niega los placeres del sexo ilícito; sí, por supuesto que lo vas a disfrutar; sí, puede ser muy excitante. Pero su placer es vacío, en comparación con los deleites del amor matrimonial, y necio a la luz de las horrendas consecuencias que han de visitar el alma, el cuerpo y las emociones. “Dentro del matrimonio, el sexo es hermoso, lleno de satisfacción y creativo”, escribe John MacArthur. “Fuera del matrimonio es feo, destructivo y abominable”.

ÂżCuál es la recompensa del pecado sexual? “Perderás tu honor, y entregarás en manos de gente despiadada todo lo que has logrado en la vida. Gente extraña se apoderará de tus riquezas, y algĂşn otro se deleitará en el fruto de tu labor. Al final gemirás a causa de la angustia cuando la enfermedad consuma tu cuerpo” (traducciĂłn libre Proverbios 5:9-11). Continuar leyendo Harris sobre «El sexo ilĂ­cito».