Documento de deuda: cancelado.

Clavos

“Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz” (Colosenses 2:13,14).

En este pasaje bĂ­blico se comienza describiendo nuestra pasada condiciĂłn espiritual al decir: «estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisiĂłn de vuestra carne«. Esta descripciĂłn, a la vez, nos habla de nuestra incapacidad de cambiar [en nuestras propias fuerzas] esa condiciĂłn; pues como un muerto no puede darse vida a sĂ­ mismo, asĂ­ tampoco nosotros. Pero el Dios de gracia nos dio vida juntamente con Jesucristo; perdonando no sĂłlo nuestros pecados pasados, no la mayorĂ­a de nuestros pecados, sino absolutamente todos nuestros pecados (o “delitos”, como se les llama en este pasaje). Continuar leyendo Documento de deuda: cancelado.

Cristo muriĂł por nosotros.

«Cristo murió por nosotros» no es meramente un conjunto de palabras con sentido gramatical completo. Esto, más bien, expresa una maravillosa verdad que al ser contemplada con nuestros ojos espirituales –abiertos por el Espíritu Santo, hinchará nuestros corazones para amar a Dios y nos hará caer de rodillas, sujetándonos así a Su señorío. Es mi oración que esto ocurra mientras lees este artículo.

Hermano mĂ­o, nunca trivialices la maravillosa verdad de que Cristo muriĂł por los impĂ­os. Consideremos juntos Romanos 5:7,8: “Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aĂşn pecadores, Cristo muriĂł por nosotros”. Romanos 5:8 es un versĂ­culo muy citado y, por lo tanto, muy conocido; pero empezaremos desde el versĂ­culo 7, para asĂ­ ver de una manera un poco más amplia la hermosura de estas palabras (la belleza de Dios en la persona de Jesucristo). Continuar leyendo Cristo muriĂł por nosotros.