“Conocido & Amado” + pulsera gratis

¿Cuál es tu miedo más grande? Algunos de los miedos más comunes que las personas tienen son al hablar en público, a las alturas, a los insectos, etc. Pero uno de los miedos que todos o casi todos tenemos y que casi nunca lo exteriorizamos es a ser totalmente conocidos. O para ser más específico: tememos ser totalmente conocidos, pero no ser amados por las personas que nos importan.

Tal vez ahora estés negándolo, pero piénsalo por un momento. ¿Cuál sería la reacción de ese amigo que confía tanto en ti, de ese hijo que tanto te admira, de esa novia o esposa que está tan enamorada de ti si supiera absolutamente todo de ti? Y cuando digo “absolutamente todo de ti” incluyo tu pasado, tu presente y tu futuro; sí, incluso tus pensamientos. Y ese miedo es razonable ya todos somos pecadores que pecamos muchas veces.

Algunos tienen miedo porque ya han experimentado el ser abandonados por personas tras conocer ciertos detalles de su vida. Otros tienen miedo de que les pase en el futuro. Timothy Keller dijo: “Ser amado pero no conocido es consolador, pero superficial. Ser conocido y no amado es nuestro miedo más grande. Pero ser completamente conocido y sinceramente amado es en verdad como ser amado por Dios. Y es lo que necesitamos más que cualquier cosa”. Continuar leyendo “Conocido & Amado” + pulsera gratis

“IrĂ© directo a estar con Dios”.

Jack Vinson,
Provincia de Kiangsu, China Continental.
1931

El bandido le dijo al misionero:
–Voy a matarte. ¿No tienes miedo?
Jack Vinson sencillamente le respondiĂł:
–Puedes matarme si así lo deseas. Iré directamente a estar con Dios.

El valor de Jack Vinson fue la fuente de inspiraciĂłn del siguiente poema, escrito por su amigo E. H. Hamilton:

¿Miedo? ¿A qué?
ÂżDe sentir la gozosa liberaciĂłn del espĂ­ritu?
ÂżDe pasar del dolor a la perfecta paz,
y que cese la lucha y la tensiĂłn de la vida?
ÂżTener miedo?
¿Miedo? ¿A qué?
ÂżMiedo de ver del Salvador el rostro,
De escuchar su bienvenida,
y trazar el glorioso relucir de heridas de gracia?
ÂżTener miedo?
¿Miedo? ¿A qué?
Un destello, un choque, un corazĂłn perforado;
oscuridad, luz, ¡Oh, arte celestial!
¡El equivalente a una de sus heridas!
ÂżTener miedo?
¿Miedo? ¿A qué?
ÂżLograr mediante la muerte lo que la vida no pudo,
bautizar con sangre un pétreo terreno,
hasta que del mismo las almas florezcan?
ÂżMiedo?

Este artículo es un extracto tomado de: DC Talk y La Voz de los Mártires. Locos por Jesús (Miami, Fl.: Editoral Unilit, 2001), pp. 70, 71.