Infectious bronchitis virus

Del coronavirus al evangelio.

En Lucas 13 se relata como Jesús aprovechó dos acontecimientos (“los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios” y los “dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató”) de Su época para llamar a los pecadores al arrepentimiento.

Estamos en un tiempo particular: el Covid-19 se ha convertido en una pandemia y, como ha de esperarse, todo el mundo está hablando de esto. Como Jesús, aprovechemos la oportunidad que tenemos para predicar el evangelio –partiendo de nuestra situación actual–. He aquí tres de muchas maneras en las que podemos hacerlo:

SI NO TE ARREPIENTES, PERECERÁS

Volviendo a Lucas 13, Jesús dejó claro que ni los galileos que murieron ni los dieciocho sobre los que cayó la torre eran más pecadores que los demás y que si los demás no se arrepentían, iban también a perecer.

Cuando ocurren cosas como esas –o como las que estamos viviendo actualmente–, muchas personas opinan sobre el porqué cierta persona murió o cierto grupo de personas murieron. Yo particularmente he escuchado a personas dar razones de por qué es un juicio de Dios que el Covid-19 haya afectado tanto a China e Italia. Pero esos países más afectados o las personas que han muerto no es necesariamente debido a que ellos eran más pecadores que los demás.

Y si tú todavía no te has arrepentido de tus pecados y no estás contagiado o no estás muerto, eso no es señal de que eres mejor que los demás; más bien, es señal de que Dios ha sido bueno y paciente contigo –a pesar de tu pecado– y que Él quiere que te arrepientas sinceramente de todos tus pecados (Ro. 2:4). Si hoy te arrepientes, tendrás el perdón y la vida eterna que Jesucristo compró a precio de sangre. Pero si no lo haces, perecerás.

HAY ALGO PEOR QUE EL CORONAVIRUS

¿Sabías que hay algo peor que el Covid-19? Sí, y ese algo es el pecado. En Génesis 3 se relata como, por la desobediencia de nuestros primeros padres, el pecado entró en el mundo. Ese mundo que Dios creó y calificó como “bueno en gran manera” fue dañado por ese pecado. Con el pecado también entró la muerte a todos los hombres.

Todos, sin excepción, mueren. Todos, sin excepción, tienen un corazón que se rebela contra Dios. Todos, sin excepción, se dirigen a la condenación eterna en el infierno. Steven Lawson dijo: “El coronavirus sólo puede causar la primera muerte, la cual es física. Pero el pecado produce la segunda muerte, la cual es muerte eterna. Teme a lo que es más grande”.

Pero hay una solución: Jesucristo, siendo Dios, se hizo hombre para vivir la vida perfectamente obediente que nosotros no pudimos vivir; en la cruz Él murió la muerte que merecíamos por nuestros pecados; y, después de tres días, resucitó asegurando así la salvación para todo aquel que pone toda su fe en Él.

JESUCRISTO VIENE PRONTO

El Covid-19 se esparce rápidamente alrededor del mundo. Personas están muriendo. Actualmente no hay una vacuna contra esta esta enfermedad y no se prevé una para antes del año. Todo Italia está en aislamiento y Estados Unidos fue declarado en estado de emergencia. La enfermedad está afectado no sólo a personas, sino también a la economía y a la educación de los países.

Todo eso no significa necesariamente que el 2020 es el último año de la humanidad. Tal vez sí. Tal vez no. El día y la hora final sólo Dios lo sabe. Pero todo esto que está pasando es, sin duda alguna, un recordatorio de que Jesucristo viene pronto. Y Su segunda venida está hoy más cerca que ayer.

La pregunta para ti es: ¿estás tú preparado para la segunda venida? Si tú ya te has arrepentido y has confiado en Jesús, no tienes nada de que temer. Pero si tú todavía ni te has arrepentido ni has confiado en Jesús, entonces sí tienes que estar aterrado. Hay una ira que vendrá sobre todos los pecadores impenitentes y Jesucristo es el único que puede salvarnos de ella (1 Ts. 1:10).

Publicado por

Misael Susaña

Misael Susaña nació en República Dominicana, fue salvado a la edad de trece años y actualmente es miembro de Iglesia Fundamento Bíblico. Es maestro de Inglés y de Biblia. Estudió Teología Sistemática en la Academia de la Gracia (Reformed Baptist Seminary) y ha participado en varios diplomados. Desde el 2008, ha publicado regularmente artículos bíblicos en su blog (www.gustadaDios.com). Misael, teniendo en mente Salmos 34:8, prefiere describirse a sí mismo como un «Catador de la bondad de Dios y feliz promotor de ésta; para Su gloria y el beneficio [en Él] del creyente».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s