Mis tuits favoritos.

Aquí están algunos tuits que he marcado como favoritos desde mi cuenta de Twitter, @MisaelSusana:

  • “No sabía que Dios era todo lo que necesitaba hasta que Él fue todo lo que tuve” –Bernardo Fuentes.
  • “Traemos tan poca gloria a Cristo porque buscamos demasiado la nuestra” –Octavius Winslow, tuiteado por Bob Kauflin.
  • “Humildad es algo que otros ven [en ti] cuando tú no puedes” –Burk Parsons.
  • “A veces, ‘Yo no sé’ es la mejor y más bíblicamente precisa respuesta que podemos dar” –Burk Parsons.
  • “Dos errores mortales: Una búsqueda de conocer la teología como si ésta fuera un fin en sí misma y la búsqueda del conocimiento de Dios aparte de estudiar teología” –Burk Parsons.
  • “Después de cada fracaso, pide perdón, levántate y vuelve a intentarlo” –C. S. Lewis.
  • “Mide tus riquezas no por las cosas que tienes, sino por aquellas cosas por las cuales no aceptarías dinero alguno” –Elaine Moscoso.
  • “En tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre (Sal. 16:11). Tú no puedes mejorar plenitud y para siempre” –John Piper.
  • “Todos los actos de Dios son hechos en perfecta sabiduría, para Su propia gloria y luego para el mayor bien del mayor número, por el tiempo más largo” –A. W. Tozer, tuiteado por Louie Giglio.

Características de un cristiano verdadero.

En todo cristiano verdadero habita el Espíritu Santo de Dios. Éste (el Espíritu Santo) fue quien le hizo (al cristiano) nacer de nuevo y por Éste es que el cristiano: Anda en luz; confiesa sus pecados; oye y guarda la Palabra de Dios; ama a su hermano; no ama al mundo; confiesa a y cree en Jesús; permanece; hace justicia; se purifica a sí mismo; no practica el pecado y ama a Dios.

► ESCUCHAR | ▼ DESCARGAR

Id y haced discípulos.

«Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:19,20; LBLA).

Para descargar la imagen: (1) Haga clic en la imagen, (2) clic derecho sobre ésta y (3) seleccione “Guardar como…”. Si está desde una MAC, sólo basta con (1) hacer clic en la imagen y (2) arrastrarla a su escritorio.

La resurrección de Jesús.

Desde Getsemaní Jesús «comenzó a entristecerse y a angustiarse» y les dijo a Sus discípulos que Su alma estaba muy afligida, hasta el punto de la muerte (Mt. 26:37, 38). Su agonía fue tal que Su sudor se volvió como gruesas gotas de sangre (Lc. 22:44).

Después de que fue arrestado, lo golpearon (Lc. 22:63, 64), lo azotaron con un látigo –hecho para desgarrar la piel hasta los huesos (Mc. 15:15)–, lo coronaron con espinas (Mc. 15:17), lo golpearon en la cabeza con una caña (Mc. 15:19), lo crucificaron –estuvo sobre la cruz por más de siete horas (Mc. 15:25,33)–, y allí murió (Lc. 23:46). Su muerte fue confirmada por el centurión que estaba delante de Él (Mr. 15:39), por soldados con experiencia en el área (Jn. 19:33) y por un soldado que le traspasó el costado con una lanza (Jn. 19:34).

¡Pero allí no acabo todo, después de tres días en una tumba, nuestro Señor Jesucristo resucitó! Así se relata en los cuatro evangelios (Mt. 28:1-10; Mc. 16:4-8; Lc. 24:1-12; Jn. 20:1-10) y la historia lo confirma (la tumba está vacía). Todo esto ocurrió conforme a las Escrituras (Sal. 16:8-11), conforme a las palabras del mismo Jesús (Mt. 16:21). Continuar leyendo La resurrección de Jesús.