“Las Sagradas Escrituras constituyen la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores”.
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Libertad de conciencia [III]
¿POR QUÉ HA DE SER JUZGADA MI LIBERTAD POR LA CONCIENCIA AJENA?
Esa fue la pregunta retĂłrica que Pablo, quien se describe a sĂ mismo como fuerte (Ro. 15:1), hizo en 1 Corintios 10:29,30. Hermano fuerte, tĂş eres libre de, lo que algunos han llamado, la tiranĂa del hermano dĂ©bil (en la cual el dĂ©bil quiere enseñorearse del fuerte). Recuerda que sĂłlo Jesucristo es Señor de la conciencia. Nota el condicional de 1 Corintios 8:13: “Por consiguiente, si la comida hace que mi hermano tropiece, [entonces] no comerĂ© carne jamás, para no hacer tropezar a mi hermano”. Este versĂculo te dice que debes restringir tu libertad sĂłlo cuando exista el peligro de que tu hermano dĂ©bil tropiece y ser de tropiezo no es, necesariamente, hacer algo que el dĂ©bil en la fe no harĂa; sino hacer algo que estimule y lleve al hermano dĂ©bil a ir en contra de su conciencia y, asĂ, Ă©ste sea contristado.
EL AMOR
Al hablar de la libertad de conciencia cristiana siempre debemos hablar del amor. Es el amor que hará que los juicios de los unos contra los otros se detengan y es el amor que nos hará decidir no poner tropiezo al hermano. Por eso dice Romanos 14:15a: “si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor”. Fue el amor que motivĂł a Cristo a no agradarse a sĂ mismo (Gá. 2:20) y es el mismo amor que nos motivará a no agradarnos a nosotros mismos. Dice 1 Corintios 8:1: “En cuanto a lo sacrificado a los Ădolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica”. Y solamente aquel que ama podrá decir sinceramente como Pablo: “Por consiguiente, si la comida hace que mi hermano tropiece, no comerĂ© carne jamás, para no hacer tropezar a mi hermano.” (1 Co. 8:13). ¡Oh¡ Me uno a la oraciĂłn de Pablo: “que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo JesĂşs, para que unánimes, a una voz, glorifiquĂ©is al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo” (Ro. 15:5,6); AmĂ©n.
ALGUNAS PREGUNTAS PARA PROFUNDIZAR EN EL TEMA
- En Romanos 14:20a dice: “No destruyas la obra de Dios por causa de la comida”. ÂżEs esta obra de Dios la uniĂłn de judĂos y gentiles en un sĂłlo cuerpo de la cual se habla en Ef. 2:13-16?
- El fuerte debe restringirse, en su libertad, de hacer aquellas cosas que son de tropiezo al débil en la fe. ¿Debe el fuerte restringirse sólo cuando el hermano débil está presente o debe restringirse aun cuando el hermano débil está ausente? ¿Ro. 14:22 (“La fe que tú tienes, tenla conforme a tu propia convicción delante de Dios”); 1 Co. 8:10 (“si alguno te ve a ti”) y 9:19-20 apoyan el restringirse sólo cuando el hermano débil está presente? ¿1 Co. 8:13 (“no comeré carne jamás”) apoya el restringirse aun cuando el hermano está ausente?
- ÂżEs 1 Corintios 10:32 y 2 Corintios 6:3 un llamamiento a ni siquiera ser de tropiezo a los inconversos?
Libertad de conciencia [II]
EL FUERTE Y EL DÉBIL EN LA FE
En Romanos 14 se nos describe al hermano dĂ©bil como aquel que no tiene tanta certidumbre de que puede hacer ciertas cosas –en comparaciĂłn con el hermano fuerte que tienen una certidumbre fuerte. Por ejemplo, el versĂculo 2 nos dice que el fuerte está convencido de que puede comer de todo, pero el dĂ©bil sĂłlo come legumbres. En el versĂculo 5 se nos dice que el dĂ©bil juzga un dĂa como superior a otro, mientras que el fuerte juzga iguales todos los dĂas.
En 1 Corintios 8 se nos describe al hermano dĂ©bil como aquel que no tiene tanto conocimiento con respecto a ciertos asuntos –en comparaciĂłn con el fuerte que tiene un conocimiento más amplĂo. Por ejemplo, en el versĂculo 4 se nos dice que «un Ădolo no es nada en el mundo, y que no hay sino un solo Dios», pero, en el versĂculo 7 se nos dice que no todos tienen ese conocimiento que les permitirá comer de lo sacrificado a los Ădolos sin contaminarse.
Visto esto nos damos cuenta de que fuerte y dĂ©bil en la fe no se refieren a que uno es más piadoso que otro, tampoco se refieren a que uno es más salvo que otro; la aceptaciĂłn ante Dios del creyente no se basa en Ă©ste, sino en Jesucristo (Ef. 2:18). Fuerte y dĂ©bil en la fe se refieren, más bien, al nivel de conocimiento y certidumbre, dado por el Señor en Su soberanĂa (Ro. 14:14), que tienen los cristianos. El fuerte tiene un conocimiento y certidumbre fuerte. El dĂ©bil tiene un conocimiento y certidumbre dĂ©bil. Es por eso que la Ăşltima parte de Romanos 14:5 dice: “Cada cual estĂ© plenamente convencido segĂşn su propio sentir”.
PARA EL DÉBIL
El mandato de Dios para el dĂ©bil en la fe es que no juzgue al fuerte, pues El lo ha aceptado: “el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado” (Ro. 14:3b). El juicio al cual se refiere este versĂculo es un juicio de condenaciĂłn. No condenes (juzgues) al fuerte porque Ă©l hace cosas (comer, beber u otra cosa que no sea objeto de mandamientos o prohibiciones bĂblicas) que tĂş no harĂas. Sabe que cada vez que haces eso (juzgar) te estás comportando como si tĂş fueras señor del fuerte y no es asĂ. Romanos 14:4 dice: “¿QuiĂ©n eres tĂş para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie”. No juzgues la libertad de otro en base a tu conciencia, tĂş no tienes derecho alguno sobre la conciencia del otro. Continuar leyendo Libertad de conciencia [II]
Libertad de conciencia.

La libertad de conciencia cristiana es conocida por muchos como libertad cristiana, he decidido referirme a ésta como libertad de conciencia cristiana, teniendo en cuenta que, como dice Samuel E. Waldron, la liberta personal y la libertad de conciencia deben construirse sobre el fundamento de la libertad espiritual. No existe libertad de conciencia aparte de la libertad del Evangelio.
Una vez visto esto, preguntamos: ¿Qué significa libertad de conciencia cristiana?
Significa que el cristiano es libre para hacer o no hacer aquellas cosas que no son objeto de mandamientos o prohibiciones [explĂcitas ni implĂcitas] en la Palabra de Dios.
ALGUNAS CONSIDERACIONES
- Recuerda que estamos hablando de asuntos «que no son objeto de mandamientos o prohibiciones en la Palabra de Dios». No estamos hablando de si codiciar es pecado o no, ni estamos hablando de si mentir es pecado o no; pues la Palabra de Dios claramente nos describen estas cosas como pecados. No hacer aquello que la Palabra de Dios manda o hacer aquello que Ă©sta prohĂbe, no es libertad de conciencia cristiana; sino libertinaje, pecado (Judas 4).
- EnfaticĂ© en la definiciĂłn: «ni implĂcitamente». Porque en la Palabra de Dios no encontrarás un mandamiento explĂcito que diga «no verás pornografĂa», pero hay una gran cantidad de pasajes bĂblicos por los cuales podemos decir (sin duda) que ver pornografĂa es pecado.
- Libertad de conciencia cristiana no significa no someternos a las autoridades humanas, sino que el cristiano no ha de obedecer sus mandatos como si fueran mandatos de Dios. Nuevamente cito a Waldron: “Pablo no dice que todo mandamiento de la autoridad civil estĂ© ordenado por Dios. SĂłlo dice que la autoridad misma está establecida por Dios” (ExposiciĂłn de la ConfesiĂłn Bautista de Fe de 1689, p. 266). Dios mismo es quien nos ordena que nos sometamos, a que nos sujetemos a las autoridades superiores (Ro. 13:1,5); pero, si Ă©sta nos llama a ir en contra de la Palabra de Dios, con respeto y valentĂa debemos negarnos a obedecer, ya que «debemos obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch. 5:29).
- Nótese que dije que el cristiano es libre tanto para hacer como para no hacer. Al hablar de libertad de conciencia cristiana lo primero que viene a la mente de muchos es que son libres para hacer ciertas cosas, ignorando que son libres también para –en ciertas circunstancias– no hacer ciertas cosas (Ro. 14:6).
- Libertad de conciencia cristiana no es [libertad para] dejar de vivir para la gloria de Dios. No lo olvides. En todo lo que haces o dejas de hacer, dentro de tu libertad, debes glorificar a Dios. 1 Corintios 10:31 dice: “Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”; y ese versĂculo está dentro del contexto de la libertad de conciencia cristiana que el apĂłstol Pablo (inspirado por Dios) tratĂł en los capĂtulos 8-11:1 de 1 Corintios. NĂłtese tambiĂ©n que en Romanos 14:6-9 se habla de que «ninguno de nosotros vive para sĂ mismo, y ninguno muere para sĂ mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos». Dar gracias a Dios por todo (Ro. 14:6; 1 Co. 10:30) es una manera de glorificar a Dios.