El Nuevo Testamento ilustra la relación que existe entre Jesucristo y los cristianos de distintas formas: en Juan 15 se dice que Jesucristo es la vid y los cristianos son Sus ramas. En 1 Corintios 12 se dice que Jesucristo es la Cabeza y que los cristianos son Su cuerpo. En Efesios 5 se dice que Ćl es el Novio y que nosotros somos Su novia. Y en Juan 10, que es el pasaje que vamos a considerar, se dice que Ćl es el Pastor y nosotros somos Sus ovejas.
ĀæQuĆ© hace Jesucristo como el Pastor? Conocer eso nos harĆ” admirar las virtudes de Jesucristo y descansar en Su obra. ĀæQuĆ© hacemos nosotros como Sus ovejas? Conocer eso nos permitirĆ” examinar si estamos en Su redil. Vamos a dar respuesta a esas preguntas a partir de Juan 10:25-28, que dice lo siguiente: āSe lo he dicho a ustedes y no creen; las obras que Yo hago en el nombre de Mi Padre, estas dan testimonio de MĆ. Pero ustedes no creen porque no son de Mis ovejas. Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y me siguen. Yo les doy vida eterna y jamĆ”s perecerĆ”n, y nadie las arrebatarĆ” de Mi manoā.
Esas palabras se las dijo JesĆŗs a unos judĆos que lo habĆan rodeado en el templo para preguntarle si Ćl era el Cristo.
EL PASTOR
La primera cosa que Jesucristo dijo de sĆ mismo como el Pastor la podemos encontrar en el versĆculo 27, cuando Ćl dice: āYo las conozcoā ārefiriĆ©ndose a Sus ovejasā. JesĆŗs conoce a los que son Suyos tanto de manera colectiva como de manera individual. Y este conocimiento del cual se habla aquĆ va mĆ”s allĆ” de conocer tu nombre, tu nĆŗmero de identificación personal y el lugar donde vives. El conocimiento del cual se habla aquĆ se refiere a una relación afectuosa con otra persona. Lo que JesĆŗs dijo aquĆ es que Ćl se enamoró de los Suyos, fue a la cruz pensando en cada uno de ellos e inició una relación personal con ellos.
La segunda cosa que se dijo de Jesucristo como el Pastor fue: āYo les doy vida eterna y jamĆ”s perecerĆ”nā (v. 28). Vida eterna es lo opuesto a perecer para siempre. Por eso, aquellos que tienen la vida eterna que JesĆŗs da no pueden perecer jamĆ”s. Esa vida eterna no significa que los cristianos vamos a existir para siempre saltando de una nube a otra. Vida eterna es muchĆsimo mĆ”s emocionante que eso: es vivir en una Ćntima comunión con el Dios eterno, resultando eso en satisfacción plena y para siempre. Esa es la clase de vida que JesĆŗs nos dio cuando Ćl murió en la cruz del calvario.
Lo tercero que se dijo del pastor fue: ānadie las arrebatarĆ” de Mi manoā (v. 28). En otras palabras: entre el momento en el cual JesĆŗs conoció a los Suyos en la eternidad pasada y el momento en el cual ellos disfrutarĆ”n a plenitud la vida eterna, ellos serĆ”n guardados o preservados por Ćl. Hay muchos peligros que tratan de romper la relación entre JesĆŗs y los cristianos. Hay muchos peligros que amenazan con que los cristianos no alcancen la plenitud de la vida eterna. Pero esos muchos peligros no son mĆ”s fuertes que JesĆŗs. Y nótese algo muy importante en las palabras de JesĆŗs: en Ćŗltima instancia no son los cristianos los que tienen agarrado a JesĆŗs; es JesĆŗs quien tiene agarrados a los cristianos. Ā”Ćl no te soltarĆ”!
SUS OVEJAS
La primera cosa que Jesucristo dijo de los cristianos como Sus ovejas fue: āustedes no creen porque no son de Mis ovejasā (v. 26). Positivamente, lo que Jesucristo dijo aquĆ fue que los que son Suyos creen en Ćl. La fe en Jesucristo es la principal caracterĆstica de aquellos que le pertenecen. Los cristianos creen que JesĆŗs es el Salvador y el SeƱor. Los cristianos creen que JesĆŗs es Aquel a quien Dios ha enviado para salvarnos del pecado y de la condenación eterna en el infierno. Los cristianos creen que JesĆŗs es el SeƱor de cada centĆmetro cuadrado de este universo y eso incluye nuestras vidas.
Lo segundo que se dijo de las ovejas fue: āMis ovejas oyen Mi vozā (v. 27). Los que son de Jesucristo, los cristianos verdaderos, tienen una actitud receptiva a la Palabra de Dios (que es la Palabra de JesĆŗs). Los cristianos se exponen intencionalmente a la Palabra de Dios, para escuchar a travĆ©s de Ć©sta la voz de JesĆŗs. Ellos escuchan la Palabra de Dios cuando es predicada. Ellos leen la Palabra de Dios escrita en la Biblia. Ellos rechazan las palabras de todos aquellos falsos maestros que no hablan conforme a la Biblia, pero reciben las de aquellos que son fieles a ella.
Lo tercero, y Ćŗltimo, que JesĆŗs dijo de los cristianos fue: āy me siguenā (v. 27). Eso quiere decir que los cristianos verdaderos, las ovejas del buen Pastor Jesucristo, no sólo reciben de buena gana la Palabra de Dios. Ellos no sólo asienten a lo que JesĆŗs dice en la Biblia. Ellos tambiĆ©n obedecen. Y es que, como aprendemos de otros pasajes de la Biblia, esa fe que es la principal caracterĆstica de los que le pertenecen a JesĆŗs estĆ” siempre acompaƱada por la obediencia. Los cristianos verdaderos huyen rĆ”pidamente de lo que Dios prohĆbe en Su Palabra y corren con todas Sus fuerzas hacia lo que Dios manda. Y Su anhelo es ser como JesĆŗs.
Eso no significa que quien sigue a JesĆŗs nunca peca ātodavĆa pecamos y todavĆa la sangre de JesĆŗs nos sigue cubriendoā. Lo que sĆ significa es que Ć©l hace una sincera determinación y un esfuerzo evidente, en dependencia del EspĆritu de JesĆŗs, de obedecerle.