«[Los que luchamos para ser santos] evidentemente no somos amigos de Satanás… él no pelea contra sus propios súbditos. El hecho de que él nos ataque debería llenar nuestras mentes de esperanza» –J. C. Ryle.
«Jesús no es el premio de consolación con el que te conformas cuando no consigues lo que quieres. Él es el premio que abrazas como más grande que todas las demás bendiciones» (Misael Susaña).