Cuando Cristo naciĂł, Roma era la señora y dueña, no solamente de Palestina, sino de todo el Mediterráneo y la mayor parte entonces conocida del mundo1. Y no sĂłlo esto, sino tambiĂ©n que en Israel habĂa enfermedades y pobreza (basta con dar un vistazo a los evangelios para notar esto).
DespuĂ©s de que JesĂşs naciĂł, en un establo de BelĂ©n, un ángel del Señor se les presentĂł a un grupo de pastores que estaban en la misma regiĂłn. Las palabras del ángel, enviado por el Señor, están registradas en Lucas 2:10: “el ángel les dijo: No temáis, porque he aquĂ, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo”. Este ángel enviado por el Señor estaba a punto de anunciar noticias no tristes, sino de gozo y más que un mero gozo, estas noticias son de gran gozo. Estas noticias serĂan tanto para los pastores (“os traigo”) como para todo el pueblo. ÂżCuáles son estas buenas noticias de gran gozo? Teniendo en cuenta lo que consideramos al principio, los pastores pudieron haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂan en que al fin el imperio romano serĂa derrocado y el reino pasarĂa a Israel –asĂ pensaban muchos judĂos en la Ă©poca de JesĂşs. O uno de ellos pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂan en que ya no habrĂan más enfermedades. Otro de los pastores pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂan en que la economĂa experimentarĂa un cambio positivo. Pero ninguna de estas cosas son el contenido de las buenas noticias de gran gozo. Continuar leyendo Nuevas de gran gozo.