La fuente, el sustento y el fin de todo.

Alguien dijo que la teología existe para la doxología. Dicho de otra manera, que la doctrina acerca de Dios debe llevarnos a la alabanza a Dios. Y encontramos un claro ejemplo de eso en Romanos. Después de que el apóstol Pablo se pasara once capítulos del libro de Romanos explicando qué es el evangelio, él pasa a alabar a Dios en los últimos cuatro versículos de Romanos 11. Dentro de esos versículos, se encuentra el versículos 36, el cual quiero que consideremos brevemente:

“Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén”.

¿Quién es “El” en este versículo? Obviamente el Dios trino (véase Colosenses 1:16 en donde se dice lo mismo, pero específicamente de Jesucristo). Y según este versículo, todas las cosas son de, por y para Dios.

DE DIOS

Todas las cosas que existen fueron creadas por Dios y, por lo tanto, les pertenecen a Dios:

  • sin embargo, para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para El; y un Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio del cual existimos nosotros” (1 Co. 8:6).
  • Porque así como la mujer procede del hombre, también el hombre nace de la mujer; y todas las cosas proceden de Dios” (1 Co. 11:12).
  • en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo” (Heb. 1:2).

POR DIOS

Todas las cosas que existen no tan solo fueron creadas por Dios y pertenecen a Él; sino que también son sustentadas y gobernadas por Dios:

  • El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” (Heb. 1:3).
  • Y El es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen” (Col. 1:17).
  • que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré.”” (Is. 46:10).

PARA DIOS

Todas las cosas que existen fueron creadas para mostrar la gloria de Dios; para mostrar Su grandeza, Su hermosura, Su majestad y así dar gloria a Su nombre:

  • Los cielos proclaman la gloria de Dios, y la expansión anuncia la obra de sus manos” (Sal. 19:1).
  • a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho” (Is. 43:7).

John MacArthur dijo: “Dios es la fuente, el sustentador y el fin lógico y justo de todo lo que existe”. ¡Y sólo a ese Dios sea la gloria para siempre!

Jesús: Su naturaleza.

“¿Qué niño es éste que al dormir / en brazos de María, / pastores velan, ángeles / le cantan melodías?”. Esa es la importante pregunta que William Chatterton Dix planteó en uno de sus himnos navideños (¿Qué niño es este?). En Mateo 1:21 se da respuesta a esa pregunta: “Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados”.

Ese nombre (Jesús) nos habla de la naturaleza de este niño que nacería. La versión Reina Valera tiene una nota al pie de la página que dice que el nombre “Jesús” significa Salvador. Aunque eso es ciertísimo, decir que el nombre “Jesús” significa meramente Salvador podría hacer que notemos Su obra, pero pasemos por alto Su naturaleza. “Jesús” es la forma griega del nombre hebreo “Josué” que significa Jehová es salvación o Jehová salva. Ese niño que nacería no sería nadie menos que Jehová. Notemos el versículo otra vez: “y le pondrás por nombre Jesús [que significa Jehová salva], porque El [“El” se refiere al niño que nacería, y “El” es enfático aquí: Él es quien salvará; Él personalmente, y por actos personales] salvará a su pueblo [nótese que se dice que este pueblo es pertenencia del niño que nacería] de sus pecados”. Continúa leyendo Jesús: Su naturaleza.

Carta a Miguel.

BREVE HISTORIA DE MIGUEL 

Miguel es un joven de dieciocho años de edad. Pertenece a una familia humilde en la cual el único que trabaja es su padre y su trabajo no produce los ingresos esperados. El padre de Miguel se encarga de cubrir todos los gastos de su familia: los de su esposa, los de su hijo (Miguel) y los de su hija (hermana menor de Miguel) que también está estudiando.

Ahora Miguel está en la universidad, y aunque es una universidad pública, es necesario hacer algunos gastos. Miguel necesita comprar libros y materiales para continuar estudiando. Esto significa que ahora su familia necesita gastar más que antes.

Miguel constantemente piensa en todo esto. Con tristeza, inclina su cabeza hacia abajo y se da cuenta de que sus zapatos se están rompiendo –necesita otros zapatos. No quiere comunicarle a sus padres estas cosas, pues él dice que «ellos se sentirán presionados (obligados) a invertir el poco de dinero que tienen en él». Miguel quiere ayudar a su familia, entonces dice dentro de sí: “Necesito un trabajo”…

CARTA A MIGUEL 

Estimado Miguel:

En primer lugar quiero resaltar como bueno el deseo que tienes de ayudar a tus padres al conseguir un buen trabajo, para así aumentar los ingresos de tu familia a la vez que haces más ligera la carga de tu padre. Creo (sin duda) que esto es una manera de honrar a tus padres (Mc. 7:10-13), algo que agrada Dios. Sin embargo, quiero que recuerdes que más que conseguir un buen trabajo, debes confiar en Dios.

En este momento viene a mi mente las palabras del pastor Ray Ortlund: “Tu trabajo no es el que te provee. Dios lo hace. Él utiliza tu trabajo, pero no necesita tu trabajo. Él está comprometido contigo”. Dios es quien ha sustentado tu familia hasta ahora, a pesar del poco dinero que tienen. En dieciocho años de tu vida no has mendigado pan –ni una sola vez. Él te dio la vida y también el alimento (Mt. 6:26); Él te dio el cuerpo y también el vestido (Mt. 6:30).

No me mal interpretes, no estoy diciendo que no busques un trabajo. Más bien te estoy recordando que más que conseguir un buen trabajo, debes confiar en Dios. Y cuando lo obtengas, sigue confiando en Dios. Es Dios, en última instancia, quien ha sustentado a ti y a tu familia hasta ahora. Es Dios quien sustentará a ti y a tu familia, sea por medio de un trabajo o no. Recuerda que Él no sólo es el Creador y Sustentador de todo, sino también tu Padre celestial que sabe de qué cosas tienes necesidad (Mt. 6:32).

¡Un abrazo!

Misael Susaña.

Dios se involucra en un juego de béisbol.

Mientras cursaba el bachiller, un grupo de amigos y yo estábamos sentados en el campo deportivo del centro educativo, y mirábamos un juego de béisbol. Nuestro equipo estaba perdiendo y se acercaba el último “Inning”, entonces uno de mis amigos dijo –en forma de broma: “¡Vamos a orar para que Dios haga un milagro y nuestro equipo gane!”. Otro de mis amigos le respondió: “Dios no se involucra en los juegos de béisbol”; queriendo decir con esto que el juego de béisbol es algo muy insignificante para el Dios altísimo como para que Él actúe allí.

“¿Es esto cierto?”, pregunto hoy, “¿Dios no se involucra en un juego de béisbol?”. Pienso que Dios sí se involucra en un juego de béisbol. Ciertamente no como un jugador, pero sí está allí como el Soberano y Sustentador del universo. Por lo tanto, cada vez que un jugador de béisbol golpea la bola con su bate o hace un “strike”, cada vez que un jugador de béisbol hace un “foul”, cada vez que un jugador de béisbol da un “hit” o un “home run”; es porque Dios lo ha establecido así.

El control y sustento de Dios no se limita a cosas grandes (como mantener todos los astros celestes), sino que Su control y Su sustento también abarcan cosas pequeñas (como el vuelo o caída de un pájaro). Veamos algunos textos bíblicos que apoyan lo que estoy diciendo:

“¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre” (Mt. 10:29).

“Porque en El vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: “Porque también nosotros somos linaje suyo” (Hch. 17:28).

“Y El es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen” (Col. 1:17).

“En estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” (Heb. 1:2,3).

Como dije, cada centímetro cuadrado del universo es controlado y sustentado por Dios. Sin Él nada existiría. Ni las alturas de los cielos, ni las profundidades de la tierra, ni siquiera el mar por más ancho y hondo que sea puede escapar del Su control.

¡Bendito sea nuestro Señor, quien sustenta y controla todo el universo! Nada escapó, nada escapa y nada escapará de Su control –ni siquiera un juego de béisbol.