Hombres fieles e idóneos para enseñar.

2 Timoteo, como su nombre lo dice, fue la segunda carta que el apóstol Pablo (inspirado por Dios) escribió a Timoteo, a quien él consideraba su hijo en la fe. En el capítulo 2, inmediatamente después de decirle que se fortaleciera en la gracia que hay en Jesucristo, Pablo le dice: “Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (v. 2).

Pablo, en presencia de muchos testigos, le había enseñado a Timoteo la Palabra de Dios. Esa Palabra que Timoteo había oído es también llamada “las sanas palabras” (1:13). Una vez Timoteo había recibido esas sanas palabras, debía entonces encomendarlas a otros hombres. Esos hombres a quienes Timoteo debía encomendar las sanas palabras debían tener dos características:

La primera característica de esos hombres es que son idóneos para enseñar. Ese es una de las cosas que se requiere de un pastor, quien se espera que «[exhorte] con sana doctrina y [refute] a los que contradicen» (Ti. 1:9).

La segunda característica de esos hombres es que son fieles. La primera parte del versículo que acabamos de leer, Tito 1:9, dice «reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza». Lo mismo Pablo le dice a Timoteo con las siguientes palabras: “Retén la norma de las sanas palabras que has oído de mí” (2 Ti. 1:13). Estos hombres debían ser capaces de transmitir las sanas palabras tal cual ellos las habían recibido, sin más ni menos.

Dios les recuerda a todos aquellos que le sirven por medio de la enseñanza y predicación de Su Palabra: Primero, que han sido capacitados e instruidos no para ellos mismos; sino para enseñar a otros. Segundo, que no se espera que ellos sean creativos y originales en el mensaje, sino fieles.

¿Es la pornografía realmente inofensiva?

Si los sitios de pornografía en internet no obligan a nadie a verla y aquellos que la ven lo hacen en la “privacidad” de sus habitaciones (no hay privacidad ante un Dios omnipresente), ¿es la pornografía inofensiva? No, la pornografía es muy dañina y aquí hay cuatro razones para creerlo:

1. LA PORNO AFECTA A LAS MUJERES

Es cierto que no todas las mujeres que hacen pornografía han sido forzadas (en contra de su voluntad) a hacerla, pero no es menos cierto que algunas o mucha pornografía ha sido hecha por mujeres que son víctimas del tráfico sexual. Al final, no puedes estar seguro de que la mujer que estás viendo en el monitor ha sido forzada o no.

De acuerdo a rescuefreedom.org, el 49% de las mujeres explotadas sexualmente en 9 países dijeron que pornografía fue hecha de ellas mientras eran vendidas por sexo. Y según una encuesta, hecha por thorn.org, el 63% de las víctimas de tráfico sexual menores de edad dijeron que habían sido anunciadas o vendidas en línea.

David Mathis, editor ejecutivo para desiringGod.org, dijo: “Cada clic es una especie de voto. Cada vez que haces clic, dices: ‘Yo quiero esto y más de esto’. Y alguien te escucha. Cuando haces clic en enlaces y anuncios malos, y haces clic en sitios malos, tú estás… alimentando la fuerza de esos sitios un clic a la vez”.

2. LA PORNO AFECTA TU MATRIMONIO

La pornografía, en vez de estimular el apetito por tu cónyuge, lo disminuye o te aleja de lo real. Naomi Wolf dijo en un artículo: “Por primera vez en la historia de la humanidad, el poder y el encanto de las imágenes han suplantado el de las mujeres desnudas reales. Hoy, las mujeres desnudas reales son tan solo mala pornografía”.

En el libro Revolución sexual, escrito por Catherine Scheraldi y Miguel Núñez, se dice que a aquellos que consumen pornografía “la relación normal con su cónyuge le[s] resultad aburrida” (p. 153).

3. LA PORNO AFECTA TU CUERPO

La pornografía causa adicción, una adicción que es difícil de romper. El psiquiatra Jeffrey Satinover declaró ante el Congreso de Estados Unidos que la pornografía no era una expresión artística más: “la ciencia moderna nos permite entender que la naturaleza subyacente de una adicción a la pornografía es químicamente similar a una adicción a la heroína”.

4. LA PORNO AFECTA TU RELACIÓN CON DIOS

El profeta Isaías dijo: “vuestras iniquidades han hecho separación entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados le han hecho esconder su rostro de vosotros para no escucharos” (59:2). Y la pornografía es uno de esos pecados que nos separan de Dios.

En 1 Corintios 6, Dios nos dice que los inmorales (misma raíz griega que la palabra pornografía) no irán al cielo (v. 9). Pero en el mismo pasaje se nos dice que hay esperanza porque Dios perdona, rompe las cadenas del pecado y trata como justo a todo pecador que se arrepiente.