¿Por qué podemos dar gracias a Dios en todo?

La Palabra de Dios habla de los impíos como aquellos que no le dan gracias a Dios (Ro. 1:21), pero no así los cristianos. Aquellos que han gustado y visto que Dios es bueno, aquellos que han sido salvados por Jesucristo deben tener una vida caracterizada por una sincera gratitud a Dios. Y al decir “vida caracterizada por una sincera gratitud a Dios” significo no el decir “gracias” una vez al año, sino que significo un corazón agradecido que se expresa en palabras de gratitud hacia Dios constantemente. Un versículo bíblico en el cual podemos encontrar esto es 1 Tesalonisenses 5:18, que dice: “dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús”.

El apóstol Pablo (inspirado por Dios) no pudo haber escogido un término más abarcador que “todo”. El término “todo” abarca tanto las circunstancias que nos agradan, como también aquellas circunstancias que no nos parecen muy agradables. Sea cual sea la circunstancia por la cual estemos pasando, la voluntad de Dios para nosotros es clara: “dad gracias en todo”. Fácilmente damos gracias a Dios cuando nos va bien, pero ¿qué tal cuando necesitamos estar a tiempo en cierto lugar y estamos atrapados en el tráfico? ¿qué tal cuando se nos diagnostica una grave enfermedad? ¿qué tal cuando somos afligidos en este mundo? ¿Por qué, como cristianos, podemos dar gracias a Dios aun en esas circunstancias? Continuar leyendo ¿Por qué podemos dar gracias a Dios en todo?

Consejos a un joven teólogo.

Como un joven teólogo, si me permiten describirme en esos términos, he recibido consejos –tanto directa como indirectamente– que aprecio mucho y trato de recordarlos antes de actuar. He enumerado algunos de estos consejos, con la esperanza de que sean útiles a otros jóvenes teólogos principalmente, pero también para todo tipo de cristianos –que también son teólogos en cierto grado.

El primero viene directamente de la Palabra de Dios –¡honra a tus pastores!–: “Pero os rogamos hermanos, que reconozcáis a los que con diligencia trabajan entre vosotros, y os dirigen en el Señor y os instruyen, y que los tengáis en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivid en paz los unos con los otros” (1 Tesalonicenses 5:12, 13).

John MacArthur, en la conferencia El Poder de Su Palabra, dijo lo siguiente: “Una de las cosas que vemos en la actualidad es que los jóvenes vienen y tratan de rediseñar, inventar nuevamente a la iglesia, cuando lo único que necesitan hacer es seguir a los hombres fieles que vinieron antes que ellos… Rompe mi corazón ver a un joven que piensa que necesita hacerlo de una manera que nadie jamás lo ha hecho, en lugar de ser fiel (1 Co. 4:2)” (Predicad la Palabra).

Un pastor llamado Andrew Davis dijo, a partir de 2 Timoteo 1:13, algo parecido a lo anterior: “Esta palabra [“norma”] implica que el Señor no desea innovación doctrinal de la próxima generación de discípulos, sino conformidad al estándar apostólico de doctrina” (How to Mentor Young Disciples When They Differ Theologically). Continuar leyendo Consejos a un joven teólogo.

Bridges sobre «El costoso amor de Dios».

El apóstol Juan dijo: “Dios es amor” (1 Jn. 4:8). Pudiésemos decir de otra persona que ama, pero sólo de Dios podemos decir que “es amor” –esto habla de la naturaleza esencial de Dios–. Este amor no es una cualidad abstracta de Dios, Dios mostró Su amor enviando a Su Hijo: “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Jn. 4:9-10; véase también Juan 3:16).

Una historia en la Biblia nos ayuda, de manera especial, a apreciar más lo que Dios hizo cuando dio a Su único Hijo para que muriera en nuestro lugar. En Génesis 22:2, Dios le dice a Abraham: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”. Seguramente Abraham se sintió como si una daga hubiese sido clavada en su corazón y como si Dios la retorciera al referirse a su hijo como el único, al llamar al hijo por su nombre (Isaac) y al añadir la frase a quien amas. ¿Para qué hizo Dios esto? Para probar a Abraham (22:1), su obediencia (22:18) y su fe (Heb. 11:17). Pero también creo que Dios lo hizo para ayudarnos a entender un poco lo que le costó enviar a Su Hijo por nosotros. Isaac tipificó a Jesús –llamado el “unigénito” de Dios, nombrado por Dios antes de nacer y dos veces la voz de Dios vino del cielo diciendo acerca de Jesús: “este es mi Hijo amado” (Mt. 3:17; 17:5).

Sin embargo, junto a los paralelos hay una gran diferencia. El amor de Abraham por Isaac, tan grande como era, fue imperfecto. El amor de Dios por Su Hijo es perfecto, y por lo tanto, un amor mayor. Dios proveyó un carnero para ser sacrificado en lugar de Isaac. Pero no hubo un sustituto para Jesús. Solamente El podía morir en aquella cruz para pagar por nuestros pecados (2 Co. 5:21). Aunque debemos cuidarnos de atribuir a Dios el mismo dolor que experimentamos cuando somos hechos víctimas por las acciones dolorosas de otro, es difícil pensar que El observara a Su Hijo amado crucificado por hombres malvados sin sentir el dolor de padre. Abraham se preparó a sacrificar a su hijo en obediencia al mandato del Dios amoroso que él adoraba. Dios sacrificó a su Hijo para salvar a muchos que no merecían ser amados, que son rebeldes contra El. Dios salvó al hijo de Abraham, pero no el Suyo (Ro. 8:32). ¡Qué maravilloso e insondable amor, que el eterno, soberano y santo Dio sacrificara a Su Hijo por pecadores como usted y yo!

Este artículo es una adaptación, hecha por Misael Susaña, de: Jerry Bridges. El gozo de temer a Dios (Santo Domingo, República Dominicana: Editorial Eternidad, 2000), pp. 108-111.

Biblia para dispositivos móviles.

YOUVERSION

YouVersionÉsta es una de las aplicaciones de la Biblia más populares. Con esta aplicación tendrás acceso a cientos de versiones de la Biblia en diferentes idiomas. Puedes leer la Biblia en línea o descargarla para leerla sin conexión a internet. Algunas de sus características:

  • Compara dos versiones de la Biblia;
  • Personalización del tipo y tamaño de letra;
  • Resalta versículos;
  • Opción para marcar versículos y crear notas o compartirlos en las redes sociales;
  • Planes de lectura;
  • Biblia en audio;
  • Videos.

Descarga esta aplicación para Blackberry, Android, iPod touch / iPhone / iPad, o Kindle Fire. Continuar leyendo Biblia para dispositivos móviles.