Salmo 103 – Gilberto Daza

LETRAS

Alma mía dale gracias
Sus bondades no olvides jamás
Es tu Dios quien te perdona
De tus faltas no se acuerda ya

Él cura tu enfermedad
Y si hay dolor también lo sana
Y si al hueco fuiste a dar
Su fidelidad te rescata

[CORO]
Mi gratitud hoy canta
Qué bueno es Dios, qué bueno es Dios
No olvidaré su gracia
Que me alcanzó, que me rodeó

Alma mía dale gracias
Sus bondades no olvides jamás
De su amor Él te corona
Te ha mostrado su gran compasión

Al ver tu debilidad, difícil será
Que llegue a enojarse
Te rejuvenecerá y como el águila
Conquistarás nuevos aires

Las buenas obras en la vida cristiana.

La carta a los Efesios fue escrita desde una prisión en Roma por el apóstol Pablo, en algún momento entre el 60–62 d. C. Efesios es una carta de aliento y amonestación, escrita para recordarles a ellos y a nosotros, las invaluables bendiciones en Jesucristo.

En el capítulo 2, vemos lo que Dios en Su misericordia hizo por nosotros, y todo por Gracia, por medio de La Fe. Pero casi inmediatamente, se levanta la pregunta: ¿Qué Lugar ocupan las buenas obras en la vida cristiana? Efesios 2:10 (RVR1960) contesta:

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.

SU IMPORTANCIA

No somos salvos por, sino creados para, buenas obras. Y según nuestra confesión de fe hay al menos 8 razones por las cuales nuestras obras son muy importantes para Dios:

  1. Porque son los frutos y evidencias de una fe verdadera y viva (Stg. 2:18-26; Gá. 5:6);
  2. Porque por ellas los creyentes manifiestan su gratitud (Sal. 116:12-14; 1 P. 2:9,12; Lc. 7:36-50 con Mt. 26:6-11);
  3. Porque fortalecen su seguridad (1 Jn. 2:3-5; 3:18,19; 2 P. 1:5-11);
  4. Porque edifican a sus hermanos (2 Co. 9:1-2; Mt. 5:16);
  5. Porque adornan la profesión del evangelio (Mt. 5:16; Tit. 2:2-12; 1 Ti. 6:1; 1 P. 2:12);
  6. Porque tapan la boca de los adversarios (1 P. 2:12,15; Tit. 2:5; 1 Ti. 6:1-2);
  7. Porque glorifican a Dios, cuya hechura son, creados en Cristo Jesús para ello (Ef. 2:10; Fil. 1:11; 1 Ti. 6:1; 1 P. 2:12; Mt. 5:16);
  8. Para que teniendo por fruto la santificación, tengan como fin la vida eterna (Ro. 6:22; Mt. 7:13,14,21-23).
Sigue leyendo Las buenas obras en la vida cristiana.

Su gracia me libró y me guiará.

La gracia que Dios mostró al rey David es la misma gracia que Dios sigue mostrando a cada uno de nosotros hoy; por ella debemos estar agradecidos y en ella debemos esperar.

► ESCUCHAR | ▼ DESCARGAR