La Palabra de Dios habla de los impĂos como aquellos que no le dan gracias a Dios (Ro. 1:21), pero no asĂ los cristianos. Aquellos que han gustado y visto que Dios es bueno, aquellos que han sido salvados por Jesucristo deben tener una vida caracterizada por una sincera gratitud a Dios. Y al decir “vida caracterizada por una sincera gratitud a Dios” significo no el decir “gracias” una vez al año, sino que significo un corazĂłn agradecido que se expresa en palabras de gratitud hacia Dios constantemente. Un versĂculo bĂblico en el cual podemos encontrar esto es 1 Tesalonisenses 5:18, que dice: “dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo JesĂşs”.
El apóstol Pablo (inspirado por Dios) no pudo haber escogido un término más abarcador que “todo”. El término “todo” abarca tanto las circunstancias que nos agradan, como también aquellas circunstancias que no nos parecen muy agradables. Sea cual sea la circunstancia por la cual estemos pasando, la voluntad de Dios para nosotros es clara: “dad gracias en todo”. Fácilmente damos gracias a Dios cuando nos va bien, pero ¿qué tal cuando necesitamos estar a tiempo en cierto lugar y estamos atrapados en el tráfico? ¿qué tal cuando se nos diagnostica una grave enfermedad? ¿qué tal cuando somos afligidos en este mundo? ¿Por qué, como cristianos, podemos dar gracias a Dios aun en esas circunstancias? Continuar leyendo ¿Por qué podemos dar gracias a Dios en todo?
Cuando me preguntan: «¿Es bĂblica la doctrina de depravaciĂłn total?» mi respuesta es: «SĂ». Una cosa que quiero decir con esto es que todas nuestras acciones (aparte de la gracia salvadora) están moralmente arruinadas. En otras palabras, todo lo que un incrĂ©dulo hace es pecaminoso y por lo tanto inaceptable para Dios.