DEJA LA MASTURBACIÓN POR AMOR A DIOS
Cuando a JesĂşs le preguntaron cuál es el primer mandamiento, Él respondiĂł: “AMARAS AL SEĂ‘OR TU DIOS CON TODO TU CORAZĂ“N, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE” (Mt. 22:37); y agregĂł que de este mandamiento, y de amar al prĂłjimo como a uno mismo (v. 39), depende toda la ley y los profetas (v. 40). Más adelante, JesĂşs dijo a Sus discĂpulos: “Si me amáis, guardarĂ©is mis mandamientos” (Jn. 14:15). ÂżSabes por quĂ© pecamos, aun despuĂ©s de convertirnos en cristianos? Porque aĂşn no amamos a Dios con todo nuestro ser, aĂşn no nos deleitamos en Dios sobre todas las cosas.
Te pregunto: ÂżQuieres amar más a Dios? TĂş respuesta posiblemente sea “sĂ”. PĂdele a Dios, en primer lugar, que haga abundar el amor por Él en tu corazĂłn. Contempla, en segundo lugar, el gran amor de Dios por ti. Pon tus ojos, por fe, en la cruz de JesĂşs –el lugar donde Dios demostrĂł Su amor–. Este es el amor que no puede ser superado; este amor no está basado en tu amor por Dios, sino que tu amor por Él está basado en Su amor por ti (1 Jn. 4:10,19); este es el amor que llevĂł a Dios Padre a dar a Su Hijo unigĂ©nito para tu salvaciĂłn; este es el amor que llevĂł a JesĂşs a la cruz para apaciguar la ira de Dios. Mira Sus manos y Sus pies en la cruz clavados. Mira la sangre que sale de Sus heridas y sabe que fue por amor a ti. Sabe que por Él vino la gracia que es más abundante que todos tus pecados –incluyendo la masturbaciĂłn.
DEJA LA MASTURBACIÓN PORQUE ÉL CUMPLE SU PALABRA
Dice Job 31:1-4: “Hice un pacto con mis ojos, ÂżcĂłmo podĂa entonces mirar a una virgen? ÂżY cuál es la porciĂłn de Dios desde arriba, o la heredad del Todopoderoso desde las alturas? ÂżNo es la calamidad para el injusto, y el infortunio para los que obran iniquidad? ÂżNo ve El mis caminos, y cuenta todos mis pasos?”. Job hizo pacto con sus ojos, Ă©l no mirarĂa con lujuria a ninguna mujer. ÂżPor quĂ©? Job estaba consciente de la omnisciencia de Dios (v. 4). Pero no sĂłlo eso, sino que tambiĂ©n Job estaba convencido de que ese mismo Dios galardona a quienes le obedecen (v. 2) y quebranta a quienes le desobedecen (v. 3). Continuar leyendo Huye de la masturbaciĂłn y sigue a JesĂşs [IV]