Fe en medio de aflicciones ilustrada.

BARCA Y MAR

“Al atardecer, sus discípulos descendieron al mar, y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos; y el mar estaba agitado porque soplaba un fuerte viento. Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús caminando sobre el mar y acercándose a la barca; y se asustaron. Pero El les dijo: Soy yo; no temáis. Entonces ellos querían recibirle en la barca, e inmediatamente la barca llegó a la tierra adonde iban” (Juan 6:16-21).

Los discĂ­pulos estaban cruzando el mar en una barca, se dirigĂ­an hacia CapernaĂşm. El texto bĂ­blico nos dice que ya estaba oscuro (v. 17). Es decir que los discĂ­pulos casi no podĂ­an ver, se les hacĂ­a difĂ­cil ver algo. Pero esto no fue todo, el texto bĂ­blico tambiĂ©n nos dice que el mar se agitĂł (se levantĂł) con un fuerte viento que soplaba (v. 18). AllĂ­ estaban los discĂ­pulos, en una barca en medio del mar, siendo azotados por las olas (viento y mar). Juan nos dice que los discĂ­pulos vieron a JesĂşs andar sobre el mar, pero los pasajes paralelos (Mt. 14:26; Mc. 6:49) agregan que por la oscuridad, el mar, el viento, las olas; los discĂ­pulos, al principio, no reconocieron al Señor JesĂşs. Continuar leyendo Fe en medio de aflicciones ilustrada.

Una obra del EspĂ­ritu Santo.

Hoy, después de la muerte de Jesús –hace alrededor 2000 años, las personas del tiempo en que Jesús vivió físicamente sobre esta tierra son acusadas, por muchos, como bárbaras (personas crueles, groseras, brutas), necias y ciegas; pues no conocieron a Jesús como el Hijo de Dios, no lo recibieron, sino que lo clavaron a una cruz y lo mataron. Ahora, y sin justificar las acciones de los impíos que clavaron a Jesús en una cruz, es muy fácil apuntar nuestros dedos acusadores hacia ellos, pero hoy en día también hay muchas personas que no conocen a Jesús como su salvador personal, que lo rechazan al rehusar creer en El.

Sin negar que la exposición de la Palabra de Dios es el medio exterior utilizado por Dios para salvar a una persona (Lc. 16:29-31; 2 Ts. 2:14; 2 Tim. 3:15), no es menos cierto que el Espíritu Santo tiene que obrar en el interior de una persona, llamándola eficazmente a que ir a Jesús con arrepentimiento y fe (Jn. 3:5,6; 2 Cor. 3:3,6). Si el Espíritu Santo no obra en los hombres, hoy estos clamarían a gran voz las mismas palabras que las multitudes de ayer clamaron contra Jesús: «¡Crucifíquenlo, crucifíquenlo!«.

JesĂşs; el MesĂ­as prometido.

El evangelio según Mateo, cuyo autor lleva el mismo nombre (Mateo), inicia diciendo: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mt. 1:1). Mateo nos presenta a Jesús como rey («hijo de David»), como judío («hijo de Abraham»), y más allá, como el Mesías prometido por Dios a través de los profetas. Por esta razón encontramos la expresión “para que se cumpliera lo dicho por el profeta” varias veces en este evangelio. Mateo nos muestra que en la persona de Jesús se cumplen todas las profecías mesiánicas. Cristo (término griego) significa Mesías (término hebreo), que a la vez significa Ungido.

Un profeta era una persona que hablaba en nombre de Dios a una persona o al pueblo. El profeta de Dios no podía inventar cosas, sino que debía hablar cuando Dios hablaba y callar cuando Dios callaba. Debía transmitir el mensaje, exactamente como Dios lo habló. Si alguna profecía proclamada supuestamente «de parte de Dios» no se cumplía exactamente, esto sería una evidencia de que el profeta era falso y que la profecía no vino de parte de Dios (Dt. 18:20-22).

Ahora consideremos, solamente en el evangelio segĂşn Mateo, las profecĂ­as que encuentran su cumplimiento en JesĂşs (que se cumplen en JesĂşs): Continuar leyendo JesĂşs; el MesĂ­as prometido.

Amarás.

Un escriba, experto en la Palabra de Dios, se acercó a Jesús y le hizo una pregunta muy importante e interesante, el escriba le preguntó a Jesús: «¿Cuál es el primer mandamiento de todos?«. ¿Qué significa esta pregunta? ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? ¿Cuál fue la reacción del escriba?

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