“Justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús” (Romanos 3:26).
“JUSTIFICADOS por la fe tenemos paz para con Dios”. La conciencia no acusa más. El juicio se decide ahora en favor del pecador. La memoria recuerda con profundo dolor los pecados pasados, pero no teme que le venga ningĂşn castigo, pues Cristo ha pagado la deuda de su pueblo hasta la Ăşltima jota y el Ăşltimo tilde, y ha recibido la aprobaciĂłn divina. A menos que Dios sea tan injusto como para demandar un pago doble por una deuda, ninguna alma, por la cual Cristo muriĂł como substituto, puede jamás ser echada al infierno. Creer que Dios es justo parece ser uno de los fundamentos de nuestra naturaleza iluminada. Nosotros sabemos que esto debe ser asĂ. Al principio nos causaba terror pensar en esto. Pero ¡quĂ© maravilla, que esta misma creencia de que Dios es justo, llegara a ser más tarde, el pilar en que se apoyarĂa nuestra confianza y nuestra paz! Si Dios es justo, yo, que soy un pecador sin substituto, debo ser castigado. Pero JesĂşs ocupa mi lugar y es castigado por mĂ. Y ahora, si Dios es justo, yo, que soy un pecador que está en Cristo, nunca puedo perecer. Dios cambia de actitud frente a un alma, cuyo substituto es JesĂşs; y no hay ninguna posibilidad de que esa alma sufra la pena de la ley. AsĂ que, habiendo JesĂşs tomado el lugar del creyente, habiendo sufrido todo lo que el pecador debĂa haber sufrido a causa de su pecado, el creyente puede exclamar triunfalmente: “¿QuiĂ©n acusará a los escogidos de Dios?”. No lo hará Dios, pues Ă©l es el que nos justifica; tampoco lo hará Cristo, pues Ă©l es el que muriĂł, “más aĂşn, el que tambiĂ©n resucitó”.
No tengo esta esperanza porque no sea pecador, sino porque soy un pecador por quien Cristo muriĂł. No creo que yo sea un santo, pero creo que, aunque soy impĂo, Ă©l es mi justicia. Mi fe no descansa en lo que soy, sino en lo que Cristo es, en lo que Ă©l ha hecho, y en lo que está haciendo ahora por mĂ.
Este artĂculo fue tomado de: C. H. Spurgeon. Lecturas Matutinas (Terrassa: CLIE, 1984); Septiembre 25.