Eres más que vencedor.

Ninguna experiencia –independientemente de cuán mala o dolorosa sea– en la vida de los siervos de Dios es capaz de separarlos del amor de Dios en Cristo. Y por eso somos más que vencedores.

► ESCUCHAR | ▼ DESCARGAR


Sermones de la serie: Tu futuro es brillante | Todo va a salir bien | Dios proveerá | Eres más que vencedor

La Mujer Maravilla, nuestro pecado y el amor de Dios.

La Mujer Maravilla es una superheroína ficticia de DC Comics. Diana de Temiscira es una princesa guerrera amazona con superpoderes, hija de la reina Hipólita y del dios Zeus. Y en el 2017 se lanzó la película Wonder Woman, dirigida por Patty Jenkins, la cual relata cómo después de que el avión de Steve Trevor se estrellara en la costa de la isla de las amazonas, la princesa Diana fue con él para matar a Ares (el dios de la guerra) y así acabar con la Primera Guerra Mundial.

TODOS SOMOS CULPABLES

Casi al final de la película Diana se lleva un par de sorpresas. Al matar a Erich Ludendorff, quien ella pensaba que era Ares, Diana ve sorprendida que los hombres no dejan de pelear. Steve Trevor entonces le explica que “las personas no siempre son buenas. Con Ares o sin Ares. Tal vez es lo que son… Todos somos culpables”.

Después, ella se encuentra frente a frente con el verdadero Ares y éste último le dice que los seres humanos “siempre han sido y siempre serán débiles, crueles, egoístas y capaces de los peores horrores”. Y agrega: “durante todos estos años he luchado solo, susurrando en sus oídos ideas, inspiración, para crear fórmulas, armas. Pero no los obligo a usarlas. Ellos provocan sus guerras”.

Esa es una triste verdad que muchos no están dispuestos a admitir. La Biblia dice: “Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas” (Ecl. 7:29). Tras la desobediencia de Adán en el jardín del Edén y la entrada del pecado al mundo, el “SEÑOR ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguien que entienda, alguien que busque a Dios. Pero todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno” (Sal. 14:2, 3). Y eso no quiere decir que las personas son tan malas como pueden serlo, por la gracia común de Dios eso no es así. Sin embargo, si El retirara esa gracia, veríamos como las personas son “capaces de los peores horrores”.

Santiago 1 dice que cuando somos tentados no deberíamos decir que es Dios quien nos está tentando. Pero para sorpresa de muchos Santiago tampoco dice que deberíamos decir que es Satanás quien nos está tentando –aunque ciertamente él tienta–. Santiago dice lo siguiente: “Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión” (Stg. 1:14). Porque como dijo Jesús: “Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias” (Mat. 15:19).

Continuar leyendo La Mujer Maravilla, nuestro pecado y el amor de Dios.

Dios proveerá.

El Dios que ciertamente proveyó para nuestra necesidad más grande al entregar a Su Hijo Jesús por nuestros pecados, también proveerá para nuestras demás necesidades más pequeñas.

► ESCUCHAR | ▼ DESCARGAR


Sermones de la serie: Tu futuro es brillante | Todo va a salir bien | Dios proveerá | Eres más que vencedor

Su bondad es mayor que tus pecados.

David fue el segundo rey de Israel y el más prominente de ellos. Ese mismo David fue quien, en el tiempo en el que los reyes salían a la guerra, se quedó en Jerusalén. Desde la azotea del palacio vio a una mujer (Betsabé) que se estaba bañando. Averiguó acerca de ella, la trajo a su residencia y se acostó con ella. Al darse cuenta de que ella había quedado embarazada, David manda a matar al esposo de ella (llamado Urías).

A pesar de que David era un hombre conforme al corazón de Dios, Él dejó claro que lo que David había hecho era desagradable ante Sus ojos. Por eso, Él envió al profeta Natán para que hablara con David, mostrándole su pecado. Después de esta visita, David se arrepintió de su pecado. Y el Señor lo perdonó.

David fue también un poeta elocuente, él escribió la mayoría de los Salmos que se registran en la Biblia. Los Salmos son cánticos de alabanza o cánticos con acompañamientos de cuerda. Una de las características de la poesía hebrea es su paralelismo, es decir, una frase u oración se pone junto a otra que contiene el mismo número de palabras o la misma idea. Esa característica es evidente en el salmo 51, el cual fue escrito después del pecado de David mencionado anteriormente.

RECONOCE TU PECADO Y SU BONDAD

“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tu misericordia; conforme a lo inmenso de Tu compasión, borra mis transgresiones” (v. 1).

David comienza el salmo dirigiéndose a Dios y reconociendo Su carácter. Al David pedirle a Dios que tenga piedad, él le está pidiendo que le muestre Su gracia, que le muestre Su favor. Y David quiere que Dios le muestre Su favor conforme a Su misericordia.

Continuar leyendo Su bondad es mayor que tus pecados.