ÂżCĂłmo sĂ© si fui elegido?

La doctrina de la elección afirma que Dios por el puro afecto de Su voluntad, desde la eternidad, ha elegido para salvación a un grupo definido de personas. La doctrina de la elección, en última instancia, no es de los bautistas reformados ni de Calvino, sino de la misma Biblia (1 Ts. 5:9; 2 Ts. 2:13). Ahora, al hablar de la doctrina bíblica de la elección hay una pregunta que, si no siempre, casi siempre surge: ¿cómo sé si fui elegido?

Las palabras del apĂłstol Pablo a la iglesia de los tesalonicenses son muy interesantes: “sabiendo, hermanos amados de Dios, su elecciĂłn de vosotros” (1 Ts. 1:4). En este versĂ­culo Pablo no sĂłlo hizo referencia a la elecciĂłn, sino que tambiĂ©n afirmĂł saber que los cristianos en la iglesia de los tesalonicenses habĂ­an sido elegidos por Dios. “Pablo, Âżno es muy osada esa afirmaciĂłn? ÂżcĂłmo puedes saber aquello que Dios solo hizo en la eternidad? Âżrecibiste alguna revelaciĂłn directa de Dios por ser apĂłstol?” –preguntamos–. ÂżPor quĂ© Pablo está tan seguro de saber que Dios habĂ­a elegido para salvaciĂłn a la iglesia de los tesalonicenses? La respuesta de Pablo, que inicia con un “pues”, se encuentra en los versĂ­culos 5 al 10 del mismo 1 Tesalonicenses 1. Pablo conocĂ­a la elecciĂłn de la iglesia de los Tesalonicenses porque: Continuar leyendo ÂżCĂłmo sĂ© si fui elegido?

«Cristiano», cĂłmo surge y por quĂ©.

Hoy en dĂ­a, muchos profesan con sus bocas ser cristianos, pero sus vidas no son como conviene a un pueblo santo de (separado por) Dios, sus vidas no corresponden con lo que profesan. Al siguiente llamamiento de JesĂşs: “SĂ­gueme”; ellos responden: “SĂ­, pero…”. Muchos de ellos son selectivos con respecto a quĂ© creer y obedecer en la Biblia. Eso no es ser cristiano en lo absoluto.

El cristiano verdadero sigue a Jesús y acepta toda la Biblia como la Palabra de Dios digna de ser creída y obedecida. En Juan 6:66 leemos que, por la dura declaración de Jesús, «muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El»; pero no así los verdaderos discípulos, quienes respondieron a Jesús con las siguientes palabras: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios” (Jn. 6:68, 69).

¿CÓMO SURGIÓ EL TÉRMINO «CRISTIANO»?

El apóstol Pedro lo usó en 1 Pedro 4:16 cuando dijo que «si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence». En Hechos 26:28 se relata que el rey Agripa, después de escuchar la predicación de Pablo, dijo: “En poco tiempo me persuadirás a que me haga cristiano”. Pero anteriormente a todo esto, en Hechos 11:26 se relata lo siguiente: “Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”. Ahora, nótese cuán interesante es lo siguiente: “a los discípulos se les llamó cristianos”. Los discípulos no se llamaron “cristianos” a sí mismos, otros los llamaron así.

¿POR QUÉ SE LES LLAMÓ «CRISTIANOS» A LOS DISCÍPULOS?

El significado de “cristiano” nos ayuda a dar respuesta a la pregunta. “Cristiano” significa partidario o seguidor de Cristo. Los discípulos no vestían camisetas que decían: “Yo soy cristiano”; ni usaban brazaletes que decían: “Dios te bendiga”. Pero la mano del Señor estaba con ellos, ellos habían creído en Jesucristo como su único y suficiente salvador y se habían convertido (Hch. 11:21), lo cual significa que ellos habían dado la espalda a sus pecados para ahora servir al Señor. Ellos no eran perfectos, no eran completamente santificados, pero su vida evidenciaba que habían sido salvados, que se habían arrepentido y habían tenido fe. Ellos ahora predicaban el evangelio de Jesucristo. Los discípulos no podían pasar desapercibidos (Hch. 17:6); no porque les gustaba llevar siempre la contraria, sino porque seguían a Cristo. Aunque Cristo ya no estaba con ellos corporalmente, los discípulos seguían el ejemplo de Cristo, guardaban todo lo que Él les había mandado y los demás «reconocían que ellos habían estado con Jesús» (Hch. 4:13).

¿Eres tú un cristiano? ¿Has tú creído y te has convertido al Señor? ¿Refleja tu vida que buscas intencional y constantemente seguir el ejemplo de Cristo? Si las personas a tu alrededor no pueden identificarte como cristiano, a menos que tú se lo digas, entonces algo anda mal contigo.

El oriente del occidente.

Muchos de nosotros, en algún momento de nuestra vida como cristianos, hemos llegado ha preguntarnos si verdaderamente Dios perdona TODOS nuestros pecados. Estando conscientes de nuestro abundante pecado, hay una lucha entre lo que sentimos y lo que sabemos con respecto al perdón de Dios, revelado en Su Palabra. En este artículo consideraremos esta lucha, capturada muy bien por Casting Crowns en su canción «East to West» (Este a Oeste); en el siguiente artículo consideraremos la respuesta, a partir de la Biblia, que da Jerry Bridges a la pregunta la pregunta «¿a qué distancia está el oriente del occidente?».

He aquí la letra de la canción con algunos énfasis añadidos –traducción no sujeta a medida y ritmo:

Heme aquí Señor, me estoy ahogando
en tu mar de olvido.
Las cadenas de ayer me rodean,
anhelo paz y descanso.
No quiero terminar donde me hallaste,
esto hace eco en mi mente,
me mantiene despierto esta noche.

Yo sé que has alejado mi pecado
como está de lejos el oriente del occidente
y ahora permanezco delante de ti 
como si nunca hubiera pecado,
pero hoy me siento como a punto de ser dejado
en esta situaciĂłn.

JesĂşs, Âżpuedes TĂş mostrarme
cuán lejos está el oriente del occidente?
Porque no soporto ver al hombre que fui
levantarse dentro de mĂ­ otra vez.
En tus brazos de misericordia encuentro descanso,
pues Tú sabes cuán lejos está el oriente del occidente;
de una mano herida a la otra. Continuar leyendo El oriente del occidente.

La Palabra de Cristo mismo.

Hay personas que no han ido a Jesucristo para así ser salvadas, porque –según estas personas– aún no han sentido que Dios las esté llamando. Si tú estás entre estas personas, es a ti a quien quiero hablar principalmente –aunque no únicamente (si ya eres cristiano, lee el artículo y compártelo).

Sea que sientas o no el llamamiento de Jesucristo para ir a Él y ser salvado, sabe que la realidad es que El sí te ha llamado y lo sigue haciendo. ¿Cómo sé esto? Cada vez que la Palabra es fielmente predicada, particularmente el evangelio, es como si Jesucristo mismo llamara a los hombres a dar la espalda sus pecados y a confiar en Él, es como si Él mismo invitara a los hombres a ser salvados.

En Mateo 10:40 leemos lo siguiente: “El que os recibe a vosotros, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió”. Estas son las palabras que Jesús dijo a los doce discípulos que Él eligió y envió a predicar el evangelio. Jesús dejó claro que quienes recibieran a Sus discípulos que predicaban el evangelio; más allá de recibirlos a ellos, recibían a Jesús mismo y a Su Padre celestial.

Leamos ahora a Romanos 10:9,13 que dice: “que si confiesas con tu boca a JesĂşs por Señor, y crees en tu corazĂłn que Dios le resucitĂł de entre los muertos, serás salvo… porque: TODO AQUEL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEĂ‘OR SERA SALVO”; y más adelante, en los versĂ­culos 14,15 dice: “¿CĂłmo, pues, invocarán a aquel en quien no han creĂ­do? ÂżY cĂłmo creerán en aquel de quien no han oĂ­do? ÂżY cĂłmo oirán sin haber quien les predique? ÂżY cĂłmo predicarán si no son enviados? Tal como está escrito: ¡CUAN HERMOSOS SON LOS PIES DE LOS QUE ANUNCIAN EL EVANGELIO DEL BIEN!”. Hay algo interesante relacionado con el verbo “oĂ­r” que se encuentra en el versĂ­culo 14, segĂşn Piper «el verbo griego para “oĂ­r” (akouĹŤ), seguido de una persona en el caso genitivo, significa oĂ­r a la persona y no meramente oĂ­r acerca de El» (AlĂ©grense las naciones, p. 134). AsĂ­ que, este pasaje nos dice que es Jesucristo mismo, usando como instrumento a aquellos que predican, quien lleva las buenas noticias de salvaciĂłn. Esto es confirmado por Efesios 2:17 que dice que Jesucristo mismo «VINO Y ANUNCIO PAZ A VOSOTROS QUE ESTABAIS LEJOS, Y PAZ A LOS QUE ESTABAN CERCA». Una vez visto esto, entendemos mejor las palabras del versĂ­culo 17: “AsĂ­ que la fe viene del oĂ­r, y el oĂ­r, por la palabra de Cristo”. Continuar leyendo La Palabra de Cristo mismo.