Hoy en dĂa, muchos profesan con sus bocas ser cristianos, pero sus vidas no son como conviene a un pueblo santo de (separado por) Dios, sus vidas no corresponden con lo que profesan. Al siguiente llamamiento de JesĂşs: “SĂgueme”; ellos responden: “SĂ, pero…”. Muchos de ellos son selectivos con respecto a quĂ© creer y obedecer en la Biblia. Eso no es ser cristiano en lo absoluto.
El cristiano verdadero sigue a JesĂşs y acepta toda la Biblia como la Palabra de Dios digna de ser creĂda y obedecida. En Juan 6:66 leemos que, por la dura declaraciĂłn de JesĂşs, «muchos de sus discĂpulos se apartaron y ya no andaban con El»; pero no asĂ los verdaderos discĂpulos, quienes respondieron a JesĂşs con las siguientes palabras: “Señor, Âża quiĂ©n iremos? TĂş tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creĂdo y conocido que tĂş eres el Santo de Dios” (Jn. 6:68, 69).
¿CÓMO SURGIÓ EL TÉRMINO «CRISTIANO»?
El apĂłstol Pedro lo usĂł en 1 Pedro 4:16 cuando dijo que «si alguno sufre como cristiano, que no se avergĂĽence». En Hechos 26:28 se relata que el rey Agripa, despuĂ©s de escuchar la predicaciĂłn de Pablo, dijo: “En poco tiempo me persuadirás a que me haga cristiano”. Pero anteriormente a todo esto, en Hechos 11:26 se relata lo siguiente: “Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discĂpulos se les llamĂł cristianos por primera vez en AntioquĂa”. Ahora, nĂłtese cuán interesante es lo siguiente: “a los discĂpulos se les llamĂł cristianos”. Los discĂpulos no se llamaron “cristianos” a sĂ mismos, otros los llamaron asĂ.
¿POR QUÉ SE LES LLAMÓ «CRISTIANOS» A LOS DISCÍPULOS?
El significado de “cristiano” nos ayuda a dar respuesta a la pregunta. “Cristiano” significa partidario o seguidor de Cristo. Los discĂpulos no vestĂan camisetas que decĂan: “Yo soy cristiano”; ni usaban brazaletes que decĂan: “Dios te bendiga”. Pero la mano del Señor estaba con ellos, ellos habĂan creĂdo en Jesucristo como su Ăşnico y suficiente salvador y se habĂan convertido (Hch. 11:21), lo cual significa que ellos habĂan dado la espalda a sus pecados para ahora servir al Señor. Ellos no eran perfectos, no eran completamente santificados, pero su vida evidenciaba que habĂan sido salvados, que se habĂan arrepentido y habĂan tenido fe. Ellos ahora predicaban el evangelio de Jesucristo. Los discĂpulos no podĂan pasar desapercibidos (Hch. 17:6); no porque les gustaba llevar siempre la contraria, sino porque seguĂan a Cristo. Aunque Cristo ya no estaba con ellos corporalmente, los discĂpulos seguĂan el ejemplo de Cristo, guardaban todo lo que Él les habĂa mandado y los demás «reconocĂan que ellos habĂan estado con JesĂşs» (Hch. 4:13).
ÂżEres tĂş un cristiano? ÂżHas tĂş creĂdo y te has convertido al Señor? ÂżRefleja tu vida que buscas intencional y constantemente seguir el ejemplo de Cristo? Si las personas a tu alrededor no pueden identificarte como cristiano, a menos que tĂş se lo digas, entonces algo anda mal contigo.