El autor del libro de Eclesiastés nos dice con experiencia que todo en este mundo es vanidad. Pero, la vida eterna que Jesucristo da es la respuesta a la vanidad de la que Eclesiastés habla.
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Evangelismo 101: errores en el evangelismo.
Al momento de evangelizar hay cuatro errores que se cometen comĂşnmente y que debemos evitar:
1. NO HABLAR DEL PECADO Y SUS CONSECUENCIAS
Dios en Su Palabra le habla al impĂo de su pecado y su consecuencia, y Dios nos llama a hacer lo mismo. Por ejemplo, el centinela que Dios habĂa puesto para amonestar al pueblo, tenĂa la misiĂłn de decirle a impĂo: “Ciertamente morirás”; y asĂ apercibir al impĂo de su mal camino con el fin o propĂłsito de que Ă©ste (el impĂo) viva (Ez. 3:18). Y en el más excelente tratado evangelĂstico (la epĂstola de Romanos), antes de hablarnos de la justificaciĂłn que viene de Dios y de la paz con Él gracias a Jesucristo, se nos habla de la justa ira de Dios contra toda impiedad e injusticia de los hombres (Ro. 1:18).
2. MINIMIZAR EL ARREPENTIMIENTO Y LA FE
SĂ, es cierto que el arrepentimiento y la fe por sĂ mismos (aparte de Jesucristo) no salvan –¡sĂłlo Jesucristo salva!–. Sin embargo, Ă©stas gracias de Dios ejercidas por el hombre son importantes porque son el medio establecido por Dios por el cual recibimos la salvaciĂłn. A. W. Pink ilustrĂł el arrepentimiento y la fe de la siguiente manera: “El arrepentimiento es la mano liberando esos sucios objetos a los cuales anteriormente se habĂa aferrado con mucha tenacidad, mientras que la fe es la mano vacĂa y extendida a Dios para recibir Su regalo de gracia”. Jesucristo comenzĂł su ministerio predicando de la siguiente manera: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentĂos y creed en el evangelio” (Mc. 1:15); y nosotros no deberĂamos hacer nada menos.
3. DEJAR A JESUCRISTO MUERTO
Al evangelizar, comĂşnmente escuchamos hablar de las sufrimientos de Jesucristo y Su muerte en la cruz; pero pocas veces escuchamos hablar de Su resurrecciĂłn tres dĂas despuĂ©s. La resurrecciĂłn de Jesucristo es parte esencial del evangelio: “que [Cristo] fue sepultado y que resucitĂł al tercer dĂa, conforme a las Escrituras” (1 Co. 15:4). La obra de Jesucristo no terminĂł con su cuerpo colgado en una cruz o encerrado en una tumba; la Biblia dice, y la historia lo confirma, que Jesucristo resucitĂł. Y es esa resurrecciĂłn la que hace que el cristianismo sea mucho más que una religiĂłn entre muchas (Ro. 1:4; 4:25; 1 Co. 15).
4. LIMITAR LOS BENEFICIOS SÓLO AL FUTURO
La salvación que Jesucristo da no solamente tiene beneficios para el futuro, sino también para el aquà y el ahora. No, esos beneficios no son tener mucho dinero, o mucha salud, o muchas mujeres. Pero, sin duda, son beneficios mucho mejores: desde ya disfrutamos del perdón de nuestros pecados, desde ya disfrutamos el ser tratados como justos, desde ya disfrutamos la paz con Dios, desde ya disfrutamos la liberación del dominio del pecado, desde ya disfrutamos el que no haya más ira de Dios sobre nosotros, sino Su amor.
CONCLUSIÓN
Predica el evangelio: habla del pecado y de su consecuencia; llama al arrepentimiento y la fe en Jesucristo, quien ha resucitado; y recuérdale a quien te escucha los beneficios en el aquà y el ahora que la salvación en Jesucristo trae consigo.
Evangelismo 101: cĂłmo evangelizar.
EL EVANGELIO DESDE UN PASAJE
Podemos evangelizar a partir de la explicaciĂłn de uno de los siguientes pasajes bĂblicos:
- “Ciertamente El llevĂł nuestras enfermedades, y cargĂł con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayĂł sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros” (IsaĂas 53:4-6).
- “Pero Dios ha cumplido asĂ lo que anunciĂł de antemano por boca de todos los profetas: que su Cristo deberĂa padecer. Por tanto, arrepentĂos y convertĂos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor” (Hechos 3:18, 19).
- “Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de El, todo aquel que cree es justificado” (Hechos 13:38, 39).
- “Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El” (Romanos 5:7-9).
- “Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediquĂ©, el cual tambiĂ©n recibisteis, en el cual tambiĂ©n estáis firmes, por el cual tambiĂ©n sois salvos, si retenĂ©is la palabra que os prediquĂ©, a no ser que hayáis creĂdo en vano. Porque yo os entreguĂ© en primer lugar lo mismo que recibĂ: que Cristo muriĂł por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitĂł al tercer dĂa, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:1-4).
- “Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldiciĂłn, pues escrito está: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente, porque El justo vivirá por la fe. Sin embargo, la ley no es de fe; al contrario, El que las hace, vivirá por ellas. Cristo nos redimiĂł de la maldiciĂłn de la ley, habiĂ©ndose hecho maldiciĂłn por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero), a fin de que en Cristo JesĂşs la bendiciĂłn de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiĂ©ramos la promesa del EspĂritu mediante la fe” (Gálatas 3:10-14).
Evangelismo 101.

El evangelismo es una gracia o privilegio del cual Dios nos llama a ser parte. Ăšltimamente he sentido más presiĂłn de parte de Dios para hacer con mucho más frecuencia el trabajo de un evangelista (2 Timoteo 4:5) y, al mismo tiempo, he pedido a Dios perdĂłn por no evangelizar tanto como podrĂa. Recientemente se me invitĂł a compartir con los jĂłvenes de la iglesia acerca del evangelismo, lo cual he aprovechado para redactar una introducciĂłn al evangelismo que he titulado Evangelismo 101.
¿QUÉ ES EL EVANGELIO?
Antes de evangelizar, es esencial que sepamos lo que es el evangelio. ÂżCĂłmo hemos de proclamar una noticia que no conocemos? He aquĂ una sencilla definiciĂłn del evangelio:
“El evangelio es la buena noticia de que por la vida, muerte y resurrecciĂłn de Jesucristo hay salvaciĂłn para todo pecador que se arrepiente de sus pecados y confĂa en Él como el Salvador y el Señor”.
¿QUÉ ES EVANGELIZAR?
En Lucas 24:47 se dice que en el nombre de Cristo ha de predicarse «el arrepentimiento para el perdĂłn de los pecados a todas las naciones, comenzando desde JerusalĂ©n». Es por eso que leemos en Hechos 1:8 que los discĂpulos de Cristo, en el poder del EspĂritu Santo, serĂan «testigos en JerusalĂ©n, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra». Y el apĂłstol Pablo fue escogido para ser testigo a todos los hombres de lo que habĂa visto y oĂdo (Hch. 22:15). Continuar leyendo Evangelismo 101.