¿Qué nos recuerdan Los Vengadores cuando todo parece perdido?

Infinity War

El pasado viernes 7 de diciembre Marvel Studios lanzó el tráiler oficial de lo que será la cuarta película de Los Vengadores (Avengers: Endgame). Este tráiler se convirtió en el más visto de la historia, alcanzando 289 millones de reproducciones en tan solo 24 horas. El éxito de este tráiler (y seguramente de la futura película) se debe a que todo el mundo quiere saber cómo terminará esta historia.

La película pasada, Los Vengadores: Infinity War, terminó con Thanos aniquilando el 50% de los seres vivos –incluyendo a varios súper héroes–. Los Vengadores perdieron… aparentemente. Digo “aparentemente” porque en la escena (de Los Vengadores: Infinity War) en la que Doctor Strange le da la gema del tiempo a Thanos, Tony le pregunta a Strange por qué lo hizo y éste último le responde: “Estamos en el juego final”. Anteriormente, Strange había avanzado en el tiempo y visto que sólo había una manera de ganar el conflicto que venía. Así que, darle la gema del tiempo a Thanos fue uno de los medios para ganar.

No es sólo que queremos saber cómo terminará la historia, sino que queremos saber cómo los súper héroes saldrán de este aprieto.

EL DIOS QUE CONOCE Y CONTROLA EL FUTURO

Todo eso me recuerda que el Dios que tenemos no sólo conoce todos los futuros probables, sino que también Él siempre escoge los mejores medios para alcanzar los mejores fines. En Isaías 46:9 y 10 Él dice lo siguiente:

“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Dios, y no hay otro; yo soy Dios, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: ‘Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré’”.

Todo lo que Dios ha planeado desde la eternidad con toda seguridad sucederá en el tiempo. Y aun cuando parece que los planes de Dios están sido frustrados, éstos están siendo cumplidos. Y la cruz es la prueba más evidente de esto: Jesús fue clavado y matado en una cruz por hombres impíos, pero al mismo tiempo Él fue «entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios». Lo que parecía ser la derrota de Dios, más bien fue Su victoria –¡y la nuestra, ya que por Su muerte somos salvos!–.

LA VICTORIA ES SEGURA

Y ese mismo Dios omnisciente, todo-sabio y soberano es el que le ha dicho a Su pueblo que la victoria final es segura:

  • No importa cuán reforzadas estén las puertas del Hades, Jesús prometió: “las puertas del Hades no prevalecerán contra [la iglesia]” (Mateo 16:18).
  • No importa cuán fuerte sea ese pecado, que te envuelve y te hace tropezar, con el que esas luchando; ten por seguro que: “el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús” (Filipenses 1:6).
  • No importa cuán desastroso parezca el mundo tal como ahora lo conocemos, se acerca este día: “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado” (Apocalipsis 21:4).

Así que, no te rindas. No sólo estás en el juego final, más aun, la victoria es segura.

La necesidad del Espíritu para entender.

Bombilla1 Corintios 2:9 es un versículo muy conocido entre los cristianos, pero también es malinterpretado por muchos. El versículo dice lo siguiente: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que le aman”.

Muchos citan este versículo como si allí se estuviera hablando de las cosas maravillosas que nos esperan en el cielo. Ciertamente en el cielo nos esperan cosas maravillosas, pero ese no es el punto del versículo. Nótese que el versículo que le sigue dice que eso que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre «Dios [ya] nos las reveló por medio del Espíritu» (v. 10). No es un misterio que será revelado en el cielo sino un misterio que ya ha sido revelado.

El versículo 9 hace referencia a la sabiduría de Dios (v. 7), las cosas o los pensamientos de Dios (v. 11). Esa sabiduría no es como la sabiduría de este mundo, que pasa. Esos pensamientos de Dios estaban ocultos hasta que Dios nos los reveló. Y por esa sabiduría o pensamientos nosotros llegamos a conocer a Jesús más que como un personaje de un cuento, más que como un maestro, más que como un buen hombre; llegamos a conocer a Jesús como único y suficiente salvador. Continúa leyendo La necesidad del Espíritu para entender.

Un Padre todo-sabio y todopoderoso.

Hay padres que tienen el poder para darle a sus hijos todo lo que ellos quieran. Pero eso no siempre es algo bueno. Si los padres, sin pensarlo dos veces, les dan a sus hijos absolutamente todo lo que ellos piden; en muchas ocasiones no estarán beneficiando a sus hijos, sino perjudicándolos. ¿Por qué? Porque no es cierto que todo lo que los hijos desean es lo que ellos realmente necesitan; no es cierto que todo lo que los hijos quieren es necesario justo ahora; no es cierto que todo lo que los hijos piden beneficiará sus almas.

Por otro lado, hay padres que saben lo que es mejor para sus hijos y procuran dárselo, pero muchas veces se ven obstaculizados porque ellos no pueden darles a sus hijos todo lo que ellos piensan que realmente necesitan.

Ahora, nuestro Padre celestial, de quien los creyentes venimos a ser hijos gracias a la obra de Jesucristo, no tiene las debilidades que mencionamos anteriormente. Dios no es como ese padre que le da a sus hijos todo lo que ellos piden; porque Él sabe que a veces pedimos mal, para gastar en placeres fuera de Dios que al final nos llevarán a la destrucción (Stg. 4:3, 4).

Pero Dios tampoco es como ese padre que, aunque sabe lo que es mejor para sus hijos, no tiene el poder para dárselo. Dios está comprometido a darle a Sus hijos todo lo que ellos necesitan en el momento en el que ellos realmente lo necesitan (Jn. 16:23). Y así lo hará, porque nada es demasiado difícil o imposible para Él.

Dios es el Padre todo-sabio y todopoderoso. En otras palabras, Dios sabe lo que es mejor para Sus hijos y tiene todo el poder para darle lo mejor a Sus hijos. ¿No estás agradecido de tener a ese Dios como tu padre?