Covid-19 y el fondo de emergencia.

Covid-19, la enfermedad del coronavirus que con su rápida propagación ha trastornado el mundo tiene muchas cosas que enseñarnos. Debido a la cuarentena o al toque de queda decretado en muchos países el ingreso de muchos hogares ha caído súbitamente. En esta ocasión quiero compartir una de las cosas que esta enfermedad nos enseña –o les recuerda, a algunos–: la necesidad de tener un fondo de emergencia.

¿QUÉ ES UN FONDO DE EMERGENCIA?

Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero reservada para esos eventos imprevistos de la vida. ¿Tienes un fondo de emergencia? Tus ahorros para vacacionar con tu familia no es tu fondo de emergencia. Tu tarjeta de crédito no es tu fondo de emergencia. Tu pensión no es tu fondo de emergencia. Tu fondo de emergencia debe ser construido con tus ahorros y debe estar destinado exclusivamente a emergencias (p. ej. Perder el empleo, visitar urgentemente el hospital, etc.). Ahora, ¿cómo saber qué es una emergencia real? La experta financiera Rachel Cruze dice que estas tres preguntas te ayudarán a determinar qué es una emergencia: ¿Es imprevisto? ¿Es necesario? ¿Es urgente? Si puedes responder positivamente a esas tres preguntas, entonces puedes usar el dinero de tu fondo de emergencia. Continúa leyendo Covid-19 y el fondo de emergencia.

Cómo no aconsejar a quien sufre.

Aconsejar a alguien que sufre no es una tarea fácil, sin embargo, muchos se apresuran a hacerlo como si fuera una tarea fácil. Y tratando de ayudar al que sufre, lo desayudan. Aconsejar a alguien que sufre requiere sabiduría de lo alto; requiere no sólo tener una teología correcta en la cabeza, sino también saber aplicarla correctamente a la persona que sufre.

En ocasiones, lo más sabio que podemos hacer es decir que Dios tiene un buen propósito y, después, acompañar en silencio a la persona que sufre.

La buena noticia es que Dios está dispuesto a darnos de Su sabiduría. Y como parte de eso tenemos en los amigos de Job un ejemplo de cómo no se debe aconsejar a quien sufre.

NO OLVIDES EL JUICIO FINAL

Elifaz le hizo a Job las siguientes preguntas: “Recuerda ahora, ¿quién siendo inocente ha perecido jamás? ¿O dónde han sido destruidos los rectos? Por lo que yo he visto, los que aran iniquidad y los que siembran aflicción, eso siegan” (4:8, 9). Básicamente, él le dijo a Job que Dios recompensa a los justos y castiga a los impíos.

¿Es eso cierto? ¡Claro que sí! Pero no siempre vemos eso en el aquí y el ahora. Es en el juicio final de Dios en donde todos los justos serán recompensados y todos los impíos serán castigados. Ten eso en cuenta al momento de aconsejar. Continúa leyendo Cómo no aconsejar a quien sufre.