El mensaje del Sábado del Silencio.

El domingo Jesús entró triunfalmente a Jerusalén montado en un pollino mientras la multitud lo aclama como el Hijo de David.

El lunes Él limpió el templo expulsando a los comerciantes y denunciando su corrupción, lo que provocó que los líderes religiosos buscaran matarlo.

El martes enseñó varias parábolas controversiales y expresó Su dolor por la incredulidad de Jerusalén.

El miércoles Jesús anunció Su futura crucifixión y Judas acordó traicionarlo por treinta monedas de plata.

El jueves Él celebró la última cena y oró con angustia en Getsemaní sometiéndose a la voluntad del Padre.

El viernes fue arrestado, juzgado, crucificado, clamó a Dios en la cruz y finalmente fue sepultado.

¿La historia llegó a su final?

El Sábado del silencio parecía haber enviado un mensaje fuerte y claro: la historia había llegado a su final. ¿Por qué? No sólo porque Jesús había sido crucificado el día anterior, sino también porque Su cuerpo permanecía en la tumba, la cual había sido sellada y asegurada por una guardia romana.

En Juan 20:10 se nos dice que los discípulos “se fueron de nuevo a sus casas”. A simple vista, esto podría no parecer significativo; sin embargo, cobra un sentido profundo cuando lo leemos a la luz de su contexto inmediato: “Porque todavía no habían entendido la Escritura de que Jesús debía resucitar de entre los muertos” (v. 9). Más adelante, en Juan 21:1-3, se relata cómo algunos de los discípulos, entre ellos Simón Pedro, regresaron a su antigua profesión de la pesca.

Continuar leyendo El mensaje del Sábado del Silencio.

Luz del mundo [película animada]

Cuando un joven llamado Juan busca ayuda para pagar los impuestos de su familia, se encuentra con un hombre que cambiará su vida: Jesús. Acompañado por otros discípulos como Pedro y Santiago, Juan vivirá una aventura que marcará la historia para siempre. Contada a través de los ojos del apóstol Juan, esta conmovedora película animada recorre la vida, muerte y resurrección de Jesús.

Haz clic en la imagen de abajo para ver la película gratis en la plataforma U-Nite TV:

Jesús, luz del mundo

¿Por qué Dios no nos lleva al cielo después de salvarnos?

Si Dios nos llevara al cielo inmediatamente después de salvarnos, nos ahorraría caer en muchas tentaciones y sufrir muchos dolores, también nos llenaría de mucho gozo en Su presencia. Así que, ¿por qué no lo hace?

Sé que Dios en Su infinita sabiduría tiene muchísimas razones para no llevarnos al cielo inmediatamente nos salva –y todas ellas buenas–, pero en este breve artículo me gustaría dar sólo una razón. Y creo que el relato del encuentro de Jesús con el endemoniado gadareno ilustra muy bien mi respuesta.

EL ENCUENTRO

En Lucas 8:26-39 se relata ese encuentro de Jesús: Jesús y Sus discípulos navegaron hacia la tierra de los gadarenos, un pequeño pueblo que estaba al lado opuesto de Galilea. Allí había un hombre poseído por demonios, sin ropa y que vivía en los sepulcros. A pesar de que este hombre había estado con cadenas, grillos y bajo guardia, él rompía las ataduras y era llevado por los demonios a los desiertos.

Cuando Jesús pisó tierra, este hombre poseído le salió al encuentro y cayó delante de Él gritando: “¿Qué tienes Tú que ver conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes”. Los demonios, al caer delante de Jesús y decirle “Hijo del Dios Altísimo”, estaban reconociendo la divinidad de Jesús –¡Jesús es Dios!–. Ellos también reconocieron que Jesús tenía autoridad sobre ellos. Por eso, posteriormente, ellos le rogaban a Jesús que no les ordenara irse al abismo y le rogaban que Jesús les permitiera entrar en los cerdos que estaban paciendo allí en el monte.

Cuando Jesús le pregunta el nombre de este hombre, él responde “Legión” porque muchos demonios habían entrado en él. ¿Qué tantos eran? ¡Miles! Y eso lo sabemos, en primer lugar, porque una legión era una unidad del ejército romano de entre 3 mil a 6 mil soldados. Y, en segundo lugar, porque los cerdos en los que ellos entraron eran como 2 mil.

Continuar leyendo ¿Por qué Dios no nos lleva al cielo después de salvarnos?