Carson sobre “Diferentes formas en que la Biblia se refiere al amor de Dios”.

Cita

1. EL AMOR ESPECIAL DEL PADRE HACIA EL HIJO Y DEL HIJO HACIA EL PADRE.

El Evangelio de Juan es especialmente rico en cuanto a este tema. Se nos dice en dos ocasiones que el Padre ama al Hijo. En una de ellas se hace uso del verbo agapao (Juan 3:35), y en la otra de phileo (Juan 5:20). No obstante, el evangelista también insiste en que el mundo tiene que aprender que Jesús ama al Padre (Juan 14:31). Este amor de Dios entre las personas de la Trinidad no sólo diferencia al monoteísmo cristiano de los demás monoteísmos, sino que está estrechamente vinculado de forma sorprendente a la revelación y a la redención.

2. EL AMOR PROVEEDOR DE DIOS HACIA TODO LO QUE HA CREADO.

De un extremo a otro de la Biblia, ésta se retrae de usar la palabra amor en este sentido, pero no es difícil de encontrar referencias. Dios lo crea todo, y antes de que el pecado haga su aparición, afirma que todo lo que ha hecho es «bueno» (Génesis 1 y 2). Esto es producto de un Creador que ama. El Señor Jesús hace referencia a un mundo en el que Dios viste a la hierba del campo con la gloria de las flores que quizás los seres humanos no vean, pero sí Dios. El león ruge y pone sus garras sobre su presa, pero es Dios quien alimenta al animal. Los pájaros encuentran comida en el aire, pero es como resultado de la amorosa providencia de Dios, y ninguno de ellos cae del cielo sin la autorización del Todopoderoso (Mateo 6:26; 10:29). Si no se tratara de una’ providencia benevolente, de una providencia fruto del amor, entonces la lección moral que Jesús extrae (es decir, que podemos confiar en que este Dios proveerá para su propio pueblo) carecería de coherencia. Sigue leyendo

¿Quién eres tú?: Escogido

“Según nos escogió en El antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de El” (Efesios 1:4).

Escogido

No fui popular entre mis amigos o compañeros, porque no tenía lo necesario. Mi cara nunca estuvo en el cuadro de honor de la escuela, porque no tenía lo necesario. No me elegían como parte del equipo de competencias deportivas o, en el mejor de los casos, me elegían de último; porque no tenía lo necesario. No fui contratado en muchos de los trabajos para los que apliqué, porque no tenía lo necesario. La chica que me gustaba me rechazó, porque no tenía lo necesario. Pero cuando leo en la Biblia que Dios me escogió, mi corazón es reconfortado grandemente.

Y sé que no soy el único en esa situación porque la Biblia dice que Dios escogió lo vil y despreciado del mundo (1 Co. 1:26-29). Pero si Dios nos ha escogido, ¡no importa que el mundo nos desprecie y abandone!

Creyente, Dios te escogió a ti de entre la multitud. Esto fue antes de la fundación del mundo. ¿Por qué antes y no después? Porque Dios quería dejar claro que Él no te escogió por alguna buena obra que hiciste y asegurarte que esta elección no tambaleará cuando tropieces (Ro. 9:11-13). Sigue leyendo

El sentido en una vida sin sentido.

El autor del libro de Eclesiastés nos dice con experiencia que todo en este mundo es vanidad. Pero, la vida eterna que Jesucristo da es la respuesta a la vanidad de la que Eclesiastés habla.

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