ĀæQuĆ© hacer con canciones y libros de autores cuestionables?

En estos dos últimos meses, los cristianos hemos sido sacudidos por dos impactantes noticias: Primero, en julio, un ex-pastor, defensor de la pureza sexual y escritor de un éxito de librería sobre las relaciones romÔnticas, anunció que se divorciaba de su esposa y que ya no era cristiano. Segundo, en agosto, un cantante y compositor, para una de las bandas de adoración mÔs populares alrededor del mundo, anunció que estaba genuinamente perdiendo su fe y que eso no le molestaba.

Como cristianos, ĀæquĆ© deberĆ­amos hacer con las canciones y los libros de estos autores –y de otros como ellos–? ĀæDeberĆ­amos amontonar todo en una pila y quemarlo en una hoguera? No necesariamente.

EL PRINCIPIO

En Mateo 23, JesĆŗs acusa fuertemente a los escribas y fariseos al llamarlos ā€œhipócritasā€ (v. 13) y ā€œguĆ­as de ciegosā€ (v. 16). Pero al inicio del capĆ­tulo, JesĆŗs les dice a Sus discĆ­pulos: ā€œLos escribas y los fariseos se han sentado en la cĆ”tedra de MoisĆ©s. De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagĆ”is conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacenā€ (vv. 2, 3). Los escribas y fariseos eran los encargados de enseƱar la ley al pueblo de Dios. Y en este versĆ­culo vemos que en vez de quitarle esa autoridad a los escribas y fariseos, JesĆŗs la reafirma al decir que se haga todo lo que ellos digan –obviamente que estĆ© de acuerdo a la ley (vv. 4ss)–. En sentido general, el problema de los escribas y fariseos no era en la doctrina, sino en su conducta. Por eso JesĆŗs dice que no hagan como ellos, que dicen y no hacen. JesĆŗs dice: ā€œhagan lo que ellos dicen, pero no lo que ellos hacenā€.

ĀæES VERDAD?

Del mismo modo, no aprobamos y nos entristecemos por las decisiones que estos autores han tomado; pero tenemos la libertad para consumir lo que ellos han producido, sea escuchando sus canciones o leyendo sus libros, siempre y cuando estos estén de acuerdo a Palabra de Dios. ¿Crees que eso es imposible? Vuelve a leer las palabras de Jesús en Mateo 23:2 y 3. El quid del asunto aquí es: ¿EstÔ lo que dice esta canción o este libro acorde con la revelación de Dios en la Biblia? Si es así, debemos ver a Dios como el autor último de esta verdad (véanse Juan 14:6; 17:17).

JesĆŗs dijo que no hay verdad en SatanĆ”s y que Ć©l es mentiroso (Juan 8:44). Juan Calvino dijo: ā€œToda verdad viene de Dios; y consecuentemente, si hombres impĆ­os han dicho algo que es verdadero y justo, no debemos rechazarlo; porque Ć©sta ha venido de Diosā€. Y otro autor mĆ”s contemporĆ”neo dijo: ā€œLa verdad es verdad sin importar si viene de la boca de una burra, un filósofo o del mismo apóstol [Pablo]… Dios posee la verdad y tienen un monopolio de la verdadā€.

ĀæQuĆ© aprendemos de los pastores caĆ­dos en pecados escandalosos?

En las últimas décadas son muchos los pastores que han cometido pecados escandalosos. Eso es triste. Y es aun mÔs triste que entre esos pastores haya pastores que fueron muy populares y conocidos por enseñar la sana doctrina:

  • un ex-presidente de la Convención Bautista del Sur, despuĆ©s de aƱos de separación de su esposa, termina divorciĆ”ndose de ella (2000);
  • uno de los fundadores de una mega iglesia que llegó a tener 14,000 miembros en cinco estados en quince localidades es acusado de plagio y se disculpa por los errores cometidos (2013-14);
  • un lĆ­der reformado admitió haber visitado un sitio web de adulterio despuĆ©s de que se filtraran los nombres de los usuarios de esta red social (2015);
  • un pastor que blogueó durante un tiempo para uno de los blogs del ministerio reformado mĆ”s respetados en Estados Unidos y quien popularizó la ecuación ā€œJesĆŗs + Nada = Todoā€, tuvo una aventura con una mujer casada (2015);
  • un pastor de una mega iglesia en Illinois acusado de ā€œbullying, acoso sexual, comportamiento autoritario y mal manejo de las finanzasā€ fue despedido despuĆ©s de 30 aƱos de ministerio (2019);
  • un ex-pastor y autor de un Ć©xito de librerĆ­a sobre las relaciones romĆ”nticas anunció que se divorciaba de su esposa y que ya no era cristiano (2019).

¿Qué podemos aprender de todo eso?

NADIE ESTƁ FUERA DEL ALCANCE DEL PECADO

ā€œCuando pequen contra ti (pues no hay hombre que no peque)ā€¦ā€ (1 Reyes 8:46).

Nótese que las palabras de Salomón no fueron ā€œsi pecan contra tiā€¦ā€, sino ā€œcuando pequen contra tiā€. ĀæPor quĆ©? Porque todas las personas pecan contra Dios sin excepción. El pecado no es algo que afecta solamente a los asistentes de la iglesia, ni que afecta solamente a los pastores ā€œordinariosā€. El pecado es un mal universal. Continuar leyendo ĀæQuĆ© aprendemos de los pastores caĆ­dos en pecados escandalosos?

Harris sobre ā€œLa habitaciónā€.

En ese estado entre los sueƱos y el estar despierto, me hallĆ© en medio de la habitación. No habĆ­a nada en particular sobre esta habitación excepto una pared que estaba completamente cubierta por archivos con pequeƱas tarjetas. Eran como las tarjetas que usan en la biblioteca donde aparecen escritos los tĆ­tulos por el nombre del autor o por el tema del libro en orden alfabĆ©tico. Pero estos archivos, que llenaban la pared desde el piso hasta el techo, y aparentemente se extendĆ­an sin fin hacia los lados, estaban clasificados con diferentes encabezamientos. Al acercarme a esta pared, el primer archivo que me llamó la atención fue uno que decĆ­a: ā€œChicas que me han gustadoā€. Lo abrĆ­ y comencĆ© a leer las tarjetas. RĆ”pidamente lo cerrĆ©, al reconocer con asombro que todos los nombres escritos me eran conocidos.

Fue ahí cuando supe exactamente dónde me encontraba. Esta habitación sin vida, y llena de pequeños archivos era un ordinario fichero que representaba toda mi vida. Aquí estaban escritas todas las acciones de cada momento de mi vida, grandes y pequeñas, donde se mencionaban los mÔs insignificantes detalles que ni yo mismo podía corroborar.

Un sentimiento de asombro y curiosidad, mezclado con horror, se agitó dentro de mĆ­, cuando al azar comencĆ© a abrir los archivos y explorar su contenido. Algunos me llenaron de gozo y dulces recuerdos, mientras que otros me produjeron vergüenza y pena, pero fue tan intenso que en ocasiones miraba sobre mi hombro para ver si alguien me estaba observando. Otro archivo con el encabezamiento ā€œAmigosā€ estaba al lado de uno titulado ā€œAmigos que he traicionadoā€.

Los rótulos era muy variados: desde lo comĆŗn y corriente, hasta lo extraƱo; ā€œLibros que he leĆ­doā€, ā€œMentiras que he dichoā€, ā€œConsuelo que he dadoā€, ā€œChistes de los cuales me he reĆ­doā€. Algunos eran comiquĆ­simos por su exactitud: ā€œCosas que le he gritado a mis hermanosā€. HabĆ­a tambiĆ©n otros de los cueles no me podĆ­a reĆ­r: ā€œCosas que he hecho en iraā€, ā€œCosas que le he dicho a mis padres entre dientesā€. El contenido de las tarjetas no dejaba de asombrarme. A menudo habĆ­a mĆ”s tarjetas de las que yo esperaba, y en otras ocasiones que pensaba encontrar muchas, habĆ­a menos. Continuar leyendo Harris sobre ā€œLa habitaciónā€.

Harris sobre Ā«El sexo ilĆ­citoĀ».

Sólo cuando hemos sido cautivados por la excelente calidad del plan de Dios, es que podemos evitar convertirnos en prisioneros de inmoralidad. O podemos ser cautivados por la justicia o cautivados por el pecado. ā€œPrenderĆ”n al impĆ­o sus propias iniquidades, y retenido serĆ” con las cuerdas de su pecadoā€ (Proverbios 5:22). El hombre y la mujer que abren su corazón al placer inmediato del sexo fuera del matrimonio, podrĆ­an pensar que estĆ”n experimentando libertad, pero en lo opuesto, los tentĆ”culos del pecado los rodean, los enredan y los arrastran hacia la muerte.

¿CuÔl camino escogeremos? Dios nos estimula a que escojamos la vida y el placer verdadero:

Hijo mĆ­o, bebe de tu propio pozo; sĆ© fiel y sincero con tu propia esposa. ĀæPor quĆ© engendrar hijos con mujeres de la calle? ĀæPor quĆ© compartir tus bienes con los que no son de tu casa?… ĀæPor quĆ© habrĆ”s de gozarte con rameras, abrazando lo que no te pertenece?

Proverbios 5:15-17,20

La Escritura no niega los placeres del sexo ilĆ­cito; sĆ­, por supuesto que lo vas a disfrutar; sĆ­, puede ser muy excitante. Pero su placer es vacĆ­o, en comparación con los deleites del amor matrimonial, y necio a la luz de las horrendas consecuencias que han de visitar el alma, el cuerpo y las emociones. ā€œDentro del matrimonio, el sexo es hermoso, lleno de satisfacción y creativoā€, escribe John MacArthur. ā€œFuera del matrimonio es feo, destructivo y abominableā€.

ĀæCuĆ”l es la recompensa del pecado sexual? ā€œPerderĆ”s tu honor, y entregarĆ”s en manos de gente despiadada todo lo que has logrado en la vida. Gente extraƱa se apoderarĆ” de tus riquezas, y algĆŗn otro se deleitarĆ” en el fruto de tu labor. Al final gemirĆ”s a causa de la angustia cuando la enfermedad consuma tu cuerpoā€ (traducción libre Proverbios 5:9-11). Continuar leyendo Harris sobre Ā«El sexo ilĆ­citoĀ».