Un manifiesto glorioso.

Predicador: Oscar Arocha.
Pasaje bíblico: Éxodo 34:1-7.

En el pasaje leo esta parte que está en el versículo 16: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó…”; eso es un manifiesto, un escrito en el que se hace pública declaración de doctrinas o propósitos de interés general (tanto de parte de Dios como de parte nuestra). Éste es el sostén de los creyentes en todas las épocas: Que el carácter de Dios es infinitamente compasivo con el pecador que cree.

LA CIRCUNSTANCIA DE ESTE GLORIOSO MANIFIESTO

Los hijos de Israel habían estado esclavizados en Egipto. Dios, entonces, se apiada de ellos y los libera de la esclavitud en Egipto. Después de que Faraón había dado el permiso de que se fuesen, cambió de mente y los persiguió. Atrás del pueblo estaba el ejercito de Faraón y delante el mar; Dios los defendió abriendo el mar Rojo para librarlos de la espada de sus enemigos. Luego le informa que Moisés subiría al monte a recibir la Ley que los favorecería, y le daría señal de Su amor (Ex. 31:13), pero este mensaje de amor no pudo ser entregado porque se impacientaron (32:1,2) y dieron ingrata idolatría contra el Señor (32:5,6). Más adelante, Moisés oró por el pueblo (32:31,33).

La circunstancia de esta gloriosa proclamación fue cuando el pueblo se entregó al pecado de la idolatría y provocó que Dios casi los consumiera en el desierto.

EL ENTUSIASMO DE ESTE GLORIOSO MANIFIESTO

Dios no se dilató en perdonar (34:1-2). Moisés entendió el entusiasmo y respondió con solicitud (v. 4). Los dos estaban entusiasmados en reunirse en este glorioso encuentro –Dios en manifestar Su gloria y Moisés en verla.

Dios mismo descendió y reveló a Moisés, y a todo pecador que cree, de Su gran misericordia en perdonar (v. 5-6). La personalidad de Dios (manera en que Dios se manifiesta y que nosotros en términos generales) es ser misericordioso. Continuar leyendo Un manifiesto glorioso.

Los Vengadores, a través de mis lentes.

Recientemente fui al cine con un grupo de amigos para ver una película de superhéroes que está batiendo los récords: “Los Vengadores” (The Avengers). Ésta, en tan solo dos semanas, ya había obtenido más de $178 millones de dólares. «Los Vengadores» trata acerca de un grupo de superhéroes (Hulk, Capitán América, Iron Man y Thor) que fueron reunidos por el director de una agencia secreta de espionaje llamada S.H.I.E.L.D, para salvar a la tierra de Loki (medio hermano de Thor) y su ejército, quienes intentan esclavizar a la raza humana. Aunque no creo que Joss Whedon (escritor y director de la película) buscó glorificar a Dios en su obra cinematográfica, yo sí pienso hacerlo, analizando a la luz de la Palabra de Dios algunas partes de la película.

En la película Thor y Loki son vistos básicamente como dioses, Viuda Negra (Black Widow) usa ropa un poco apretada y hay muchos golpes; no obstante, la película me resultó interesante, no sólo por su trama de ciencia-ficción, aventura y acción, sino también por varios elementos positivos que –por la gracia común de Dios– podemos encontrar en la película: Continuar leyendo Los Vengadores, a través de mis lentes.

Proverbios bíblicos pertinentes.

Pronto se han de efectuar las elecciones presidenciales en nuestro país. He aquí algunos proverbios bíblicos pertinentes para la época, que deben considerar tanto los ciudadanos como los futuros gobernantes:

  • «Se prepara al caballo para el día de la batalla, pero la victoria es del SEÑOR» (21:31).
  • «La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es afrenta para los pueblos» (Pro. 14:34).
  • «No convienen al necio las palabras elocuentes; mucho menos al príncipe los labios mentirosos» (17:7).
  • «Es abominación para los reyes cometer iniquidad, porque el trono se afianza en la justicia» (16:12).
  • «El rey sabio avienta a los impíos, y hace pasar la rueda de trillar sobre ellos» (20:26).
  • «Lealtad y verdad guardan al rey, y por la justicia sostiene su trono» (20:28).
  • «Quita al malo de delante del rey, y su trono se afianzará en la justicia» (25:5).
  • «Al príncipe que es gran opresor le falta entendimiento, pero el que odia las ganancias injustas prolongará sus días» (28:16).
  • «El rey con la justicia afianza la tierra, pero el hombre que acepta soborno la destruye» (29:4).
  • «El rey que juzga con verdad a los pobres afianzará su trono para siempre» (29:14).
  • «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte» (31:4).
  • «Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. No seas sabio a tus propios ojos, teme al SEÑOR y apártate del mal. Será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos» (3:5-8).

El peor sermón de Spurgeon.

El gran predicador Spurgeon predicó una vez un sermón que en su opinión fue uno de los peores de su vida. Tropezó, vaciló y tartamudeó y cuando terminó tenía el sentimiento de que había sido un completo fracaso. Se sintió profundamente humillado y cuando llegó a su casa se hincó de rodillas y dijo: “Señor, tú puedes hacer algo con la nada. Bendice ese pobre sermón”.

Durante toda la semana siguió orando de la misma manera. Se levantaba por la noche y oraba acerca de ello. Estaba determinado a enmendar su error y a esforzarse por predicar un gran sermón el domingo siguiente. Y eso fue exactamente lo que sucedió, al siguiente domingo predicó un sermón excelente. A la salida la gente no cesaba de felicitarle y elogiarle. Ese día Spurgeon regresó a su casa muy contento y por la noche durmió como un niño. Pero se dijo a sí mismo: “Voy a investigar los resultados de estos dos sermones”. ¿Cuáles fueron?

Para su sorpresa, el que él pensaba que había sido un fracaso fue el instrumento usado por Dios para la conversión de cuarenta y un personas. Pero nunca logró saber que se hubiera convertido alguien por medio del sermón que había sido tan excelente. El Espíritu de Dios usó el primero, pero no el segundo. Nada podemos hacer sin el Espíritu que nos ayuda en nuestras debilidades (Christian Digest. El peor sermón de Spurgeon).

No puedo asegurar en un 100% la veracidad de esa historia –aunque pudo ser completamente cierta; pero sí puedo asegurar la veracidad de tal sentimiento de completo fracaso, particularmente después de haber predicado un sermón, que experimentan muchos predicadores –yo lo he experimentado. Algunas veces, aun después de un diligente esfuerzo, no podemos escribir en el papel las palabras precisas para expresar una gloriosa doctrina bíblica o no podemos organizar las ideas tan coherentemente como deberíamos. Otras veces, sí pudimos escribir en el papel las palabras precisas y sí pudimos organizar coherentemente las ideas; pero la entrega del sermón, la exposición de éste, no fue como esperábamos. Entonces, cuando terminamos, tenemos ese sentimiento de completo fracaso. Continuar leyendo El peor sermón de Spurgeon.