¿A qué persona de la Trinidad debemos orar?

TABLA

Persona Mandamiento Ejemplo
El Padre
El Hijo
El Espíritu Santo

DESARROLLO 

En la Biblia encontramos mandamientos de orar a Dios Padre. El mismo Jesucristo enseñó a Sus discípulos a orar a Dios Padre con las siguientes palabras: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mt. 6:9). Más adelante, en Mateo 7:7, Jesús dijo: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”; y por el contexto sabemos que este pedir es al Padre que está en los cielos (Mt. 7:11). En Efesios 5:20 se nos manda a dar gracias, por medio de la oración, a Dios Padre: “dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre”.

En la Biblia también encontramos ejemplos de oraciones a Dios Padre. En Hechos 4:24 se relata acerca de la iglesia primitiva que los cristianos unánimes alzaron la voz a Dios Padre (nótese en vv. 27, 30 la frase: “tu santo siervo Jesús”). El apóstol Pablo oró a Dios Padre por los cristianos en Éfeso: “Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo” (Ef. 3:14). Continuar leyendo ¿A qué persona de la Trinidad debemos orar?

«Cristiano», cómo surge y por qué.

Hoy en día, muchos profesan con sus bocas ser cristianos, pero sus vidas no son como conviene a un pueblo santo de (separado por) Dios, sus vidas no corresponden con lo que profesan. Al siguiente llamamiento de Jesús: “Sígueme”; ellos responden: “Sí, pero…”. Muchos de ellos son selectivos con respecto a qué creer y obedecer en la Biblia. Eso no es ser cristiano en lo absoluto.

El cristiano verdadero sigue a Jesús y acepta toda la Biblia como la Palabra de Dios digna de ser creída y obedecida. En Juan 6:66 leemos que, por la dura declaración de Jesús, «muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El»; pero no así los verdaderos discípulos, quienes respondieron a Jesús con las siguientes palabras: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios” (Jn. 6:68, 69).

¿CÓMO SURGIÓ EL TÉRMINO «CRISTIANO»?

El apóstol Pedro lo usó en 1 Pedro 4:16 cuando dijo que «si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence». En Hechos 26:28 se relata que el rey Agripa, después de escuchar la predicación de Pablo, dijo: “En poco tiempo me persuadirás a que me haga cristiano”. Pero anteriormente a todo esto, en Hechos 11:26 se relata lo siguiente: “Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”. Ahora, nótese cuán interesante es lo siguiente: “a los discípulos se les llamó cristianos”. Los discípulos no se llamaron “cristianos” a sí mismos, otros los llamaron así.

¿POR QUÉ SE LES LLAMÓ «CRISTIANOS» A LOS DISCÍPULOS?

El significado de “cristiano” nos ayuda a dar respuesta a la pregunta. “Cristiano” significa partidario o seguidor de Cristo. Los discípulos no vestían camisetas que decían: “Yo soy cristiano”; ni usaban brazaletes que decían: “Dios te bendiga”. Pero la mano del Señor estaba con ellos, ellos habían creído en Jesucristo como su único y suficiente salvador y se habían convertido (Hch. 11:21), lo cual significa que ellos habían dado la espalda a sus pecados para ahora servir al Señor. Ellos no eran perfectos, no eran completamente santificados, pero su vida evidenciaba que habían sido salvados, que se habían arrepentido y habían tenido fe. Ellos ahora predicaban el evangelio de Jesucristo. Los discípulos no podían pasar desapercibidos (Hch. 17:6); no porque les gustaba llevar siempre la contraria, sino porque seguían a Cristo. Aunque Cristo ya no estaba con ellos corporalmente, los discípulos seguían el ejemplo de Cristo, guardaban todo lo que Él les había mandado y los demás «reconocían que ellos habían estado con Jesús» (Hch. 4:13).

¿Eres tú un cristiano? ¿Has tú creído y te has convertido al Señor? ¿Refleja tu vida que buscas intencional y constantemente seguir el ejemplo de Cristo? Si las personas a tu alrededor no pueden identificarte como cristiano, a menos que tú se lo digas, entonces algo anda mal contigo.

Rescatando la practica de la lectura.

¿Cómo estuvo tu vida, en cuanto a la práctica de la lectura, en el año 2012? Tal vez muchos se sorprendan con esa pregunta, porque nunca habían pensado en la lectura como algo de mucha importancia para el cristiano. Pero debemos recordar que para vivir una vida cristiana saludable, la lectura ocupará un papel importante.

¿ES REALMENTE IMPORTANTE LA LECTURA PARA EL CRISTIANO?

La lectura es importante porque así lo demuestra la existencia de la Biblia. Dios nos dejó una revelación general (la creación), por la cual podemos conocer algunas cosas de la persona de Dios; sin embargo, no podemos relacionarnos con Dios adecuadamente solamente con la revelación general. Necesitamos que Dios se comunique al hombre de una manera especial; Dios nos ha dejado esa revelación especial registrada por escrito en la Biblia. De modo que la lectura [de la Biblia] es importante para conocer a Dios y conocer Su voluntad.

La lectura es importante porque así lo demuestra el ejemplo de Pablo (2 Ti. 4:13). Pablo era un apóstol; recibía revelaciones directas de Dios, tuvo el privilegio de ir al tercer cielo, escribió la mayoría de los libros del Nuevo Testamento. Cuando Pablo escribió a Timoteo, éste (Pablo) estaba ya avanzado en edad, a punto de morir, en la cárcel, solo. Y es en esa situación que Pablo se preocupa en pedir dos cosas que consideraba muy importantes: (1) una capa por causa del tremendo frío en la cárcel y (2) los libros, mayormente los pergaminos. A pesar de la situación en la que Pablo se encontraba, éste entendía que necesitaba leer. Si Pablo necesitaba leer libros, ¡cuánto más nosotros!

La lectura es importante por los dones que Cristo ha dado a Su iglesia (Ef. 4:11,12). Muchas de las enseñanzas de estos [hombres] dones se han dejado en páginas escritas. Cuando nos exponemos a estos hombres –aunque sus enseñanzas deben ser examinadas a la luz de la Palabra de Dios, crecemos hacia la madurez. Todos podemos beneficiarnos de los dones que Cristo ha dado a Su iglesia (1 Co. 3:21). Continuar leyendo Rescatando la practica de la lectura.

Kauflin sobre «¿Qué pasa cuando cantamos?»

La pasión de Dios por el canto es evidente en una lectura superficial de los Salmos (Sal. 96:1, 2; 47:6). En total, la Biblia contienen más de 400 referencias al canto y 50 mandamientos directos a cantar. El libro más largo en la Biblia, los Salmos, es un libro de canciones. Y en el Nuevo Testamento se nos manda no una vez, sino dos veces, a cantar salmos, himnos y canciones espirituales unos a otros cuando nos reunimos (Ef. 5:19; Col. 3:16).

¿Por qué tan a menudo Dios nos dice no sólo que le ensalcemos, sino también que cantemos sus alabanzas cuando nos reunimos? ¿Por qué palabras y música y no sólo palabras? Una razón es que Dios mismo canta (Sof. 3:17). En la víspera de Su crucifixión, Jesús cantó himnos con sus discípulos (Mt. 26:30). Hebreos 2:12 aplica el Salmo 22:22 a Jesús cuando dice: “EN MEDIO DE LA CONGREGACIÓN TE CANTARE HIMNOS”. Y en Efesios 5 nos dice que un efecto de ser “llenos del Espíritu” es: “hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor” (vv. 18, 19).

Algunos cristianos piensan que la música reemplaza la palabra, tanto en su significado como en su efecto. Otros cristianos piensan que la música socava la palabra. Agustín estaba consciente de cómo la música puede distraeros de la palabra e incluso, potencialmente, socavar la palabra. Pero la música y la palabra no están destinadas a estar en conflicto una con otra. Dios las quiere juntas: “¡Aleluya! Porque bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios, porque agradable y apropiada es la alabanza” (Sal. 147:1). Él nos dio la música para servir a la palabra.

EL CANTO PUEDE AYUDARNOS A RECORDAR PALABRAS

Nosotros almacenamos cientos, literalmente miles, de canciones en los baúles de nuestra memoria, listas para ser consultadas en cualquier momento. Los científicos están descubriendo que nuestras mentes están programadas para reconocer, clasificar y recordar patrones en música mejor que patrones en palabras por sí solas. En Deuteronomio 31, Dios usó la música para ayudar a Su pueblo a recordar Sus palabras (Dt. 31:21). Continuar leyendo Kauflin sobre «¿Qué pasa cuando cantamos?»