6 canciones gratis de AlabanzarĂ©.

Refugio de Gracia“Antiguos himnos. Nueva música. Eterno evangelio.” es el lema de Alabanzaré (que significa Alabanza Reformada). Como es claro en ese lema, el ministerio Alabanzaré busca proveer canciones teológicamente correctas y musicalmente buenas. Una manera en la cual ellos hacen esto es poniendo nueva música a antiguos himnos centrados en Dios.

Este ministerio está regalando seis canciones, las cuales forman parte de su álbum musical titulado “Refugio de Gracia”. He aquí las canciones:

  1. A Dios, naciones, dad loor (letra por Isaac Watts);
  2. Cariñoso Salvador (letra por Charles Wesley);
  3. Cuán dulce el nombre de Jesús (letra por John Newton);
  4. Por la gracia (letra por Jared Weatherholtz);
  5. OĂ­ la voz del Salvador (letra por Horatius Bonar);
  6. Cristo, hazme ver tu cruz (letra por William Booth y Jennie E. Hussey).

Puedes descargar gratuitamente estas canciones en el siguiente enlace: http://noisetrade.com/alabanzare/refugio-de-gracia-sampler

Por quĂ© temer y no creer.

¿Por qué temer y no creer?
ÂżNo ha hecho el Padre padecer
a Su inmaculado Hijo por mĂ­?
¿Me condenará el justo Juez
de todo moral por la deuda que
Señor, fue cargada sobre ti?

Completa expiaciĂłn has hecho,
la deuda de tu pueblo
hasta lo Ăşltimo has pagado;
¿Cómo habrá ira sobre mí?
Si con tu sangre rociado fui
y en tu justicia abrigado.

Mi libertad procuraste
y en mi lugar TĂş sufriste
toda la ira divina,
doble pago Él no exigirá
–de las manos de mi Fiador,
y otra vez de las mĂ­as.

¡Vuelve alma mía a descansar!
Tu sacerdote, Su perfecto obrar
tu libertad comprĂł;
ConfĂ­a en Su sangre eficaz,
ser desterrada no temas ya,
pues Cristo por ti muriĂł.

Por Augustus Toplady. From whence this fear and unbelief?. Traducción de Misael Susaña.

Los salvados se gozan mucho.

Al Jesucristo considerar la soberanía de Dios en la salvación de los hombres, Él se regocijó sobremanera (Lc. 10:21). Y Jesucristo nos invita, a todos Sus discípulos, a gozarnos como y junto a Él. Cuando los setenta discípulos, que Jesucristo había enviado para proclamar la venida del reino de Dios, regresaron gozosos porque los demonios se les sujetaban, Jesucristo dirigió sus mentes a una causa más excelente de gozo: “Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos” (Lc. 10:20). Es como si Él hubiera dicho: “Más que por hacer obras maravillosas, gócense porque ustedes han sido salvados”.

Algo similar encontramos en Lucas 2:10,11. Cuando Jesucristo nació, un ángel del Señor se presentó a un grupo de pastores y les dijo: “No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas [i.e. Evangelio] de gran gozo que serán para todo el pueblo” (v. 10). Y preguntamos: ¿Cuál era el contenido de estas buenas noticias? ¿Qué era lo que hacía que éstas fueran noticias de gran gozo y no meramente noticias? ¿Un mejor gobierno, una mejoría en la economía, o salud inquebrantable? El contenido de las buenas noticias y lo que hacía que esas noticias fueran noticias de gran gozo fue: “os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor”. Dicho de otra manera: “Gócense, y gócense mucho, porque el Mesías prometido, Dios mismo en esencia, Jesús salva a Su pueblo de sus pecados”.

Es interesante que muchas de las veces que en la Biblia se usa “gran gozo” está relacionado con las buenas noticias de salvación en Jesucristo: Mateo 28:8 (la resurrección de Jesucristo), dice que las mujeres salieron del sepulcro vacío con gran gozo; Lucas 24:52 (la ascensión de Jesucristo) dice que después de adorar a Jesucristo, los discípulos volvieron a Jerusalén con gran gozo; Hechos 8:8, dice que había gran gozo en la ciudad donde se predicaba el evangelio; Hechos 15:3 dice que al oír de la conversión de los gentiles, todos los hermanos tenían gran gozo. Es como si Dios quisiera decirnos que nada producirá más gozo en nuestro corazón que entender y abrazar esto: el Mesías prometido, Dios mismo en esencia, Jesús salva a Su pueblo de sus pecados.

Ciertamente tener un buen gobierno, tener salud y tener dinero son asuntos importantes que producirán cierto grado de gozo en nuestros corazones. Pero hemos sido engañados si creemos que nuestro gozo último depende de si tenemos un buen gobierno o no, de si tenemos dinero en el bolsillo o no, de si nuestro refrigerador está lleno o vacío, de si poseemos el último dispositivo electrónico o no. Nuestro gozo último descansa en que Dios, a través de Jesucristo, nos ha salvado de nuestro mayor problema: el pecado. Por la vida, muerte y resurrección de Jesucristo: todos nuestros pecados son perdonados, la ira divina ya no está sobre nosotros, el pecado no sigue siendo nuestro amo, estamos reconciliados con Dios y disfrutamos una vida en comunión con Él que se extenderá por toda la eternidad. Así que, creyente, aunque estés bajo un mal gobierno, estés enfermo físicamente o seas pobre, recuerda que has sido salvado por Dios y gózate mucho.

1ra parte; 2da parte

Jesucristo se goza sobremanera.

A muchas personas les resulta difícil imaginarse a Jesucristo alegre; les es casi imposible ver al «varón de dolores y experimentado en aflicción» con gozo. Sin embargo, y sin negar Sus sufrimientos, Jesucristo fue una persona gozosa. ¿Cómo llego a esa conclusión? Parte del fruto del Espíritu es gozo (Gl. 5:22) y ya que Jesucristo vivió toda Su vida por el Espíritu, entonces Jesucristo fue una persona gozosa.

Pero eso no es todo, en Lucas 10:21 se relata lo siguiente: “En aquella misma hora El se regocijĂł mucho en el EspĂ­ritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. SĂ­, Padre, porque asĂ­ fue de tu agrado”. En este versĂ­culo se relata explĂ­citamente que Jesucristo se gozĂł, y más aĂşn, se gozĂł sobremanera. El verbo griego que se utiliza aquĂ­ para regocijar(se), usado pocas veces en el Nuevo Testamento, es “agaliáo”; compuesto por “ágan” que significa mucho y “jálomai” que significa saltar. El verbo en español que mejor transmite esa idea es exultar (i.e. Saltar de mucha alegrĂ­a). ¡Mira a Jesucristo lleno de gozo! ¡MĂ­ralo gozarse sobremanera! ¡Mira como borbotaron alabanzas a Dios Padre desde el gozoso espĂ­ritu de Jesucristo! Continuar leyendo Jesucristo se goza sobremanera.