Buenas noticias de gran gozo.

Tu mayor problema no es que quienes te gobiernan no son considerados como un buen gobierno, tu mayor problema no es la pobreza, tu mayor problema no son las enfermedades; tu mayor problema es el pecado. Pero, Dios ha provisto la solución en el Señor Jesucristo. Tienes, pues, razón para gozarte mucho.

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Nuevas de gran gozo.

Cuando Cristo nació, Roma era la señora y dueña, no solamente de Palestina, sino de todo el Mediterráneo y la mayor parte entonces conocida del mundo1. Y no sólo esto, sino también que en Israel había enfermedades y pobreza (basta con dar un vistazo a los evangelios para notar esto).

DespuĂ©s de que JesĂşs naciĂł, en un establo de BelĂ©n, un ángel del Señor se les presentĂł a un grupo de pastores que estaban en la misma regiĂłn. Las palabras del ángel, enviado por el Señor, están registradas en Lucas 2:10: “el ángel les dijo: No temáis, porque he aquĂ­, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo”. Este ángel enviado por el Señor estaba a punto de anunciar noticias no tristes, sino de gozo y más que un mero gozo, estas noticias son de gran gozo. Estas noticias serĂ­an tanto para los pastores (“os traigo”) como para todo el pueblo. ÂżCuáles son estas buenas noticias de gran gozo? Teniendo en cuenta lo que consideramos al principio, los pastores pudieron haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂ­an en que al fin el imperio romano serĂ­a derrocado y el reino pasarĂ­a a Israel –asĂ­ pensaban muchos judĂ­os en la Ă©poca de JesĂşs. O uno de ellos pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂ­an en que ya no habrĂ­an más enfermedades. Otro de los pastores pudo haber pensado que estas buenas noticias de gran gozo consistĂ­an en que la economĂ­a experimentarĂ­a un cambio positivo. Pero ninguna de estas cosas son el contenido de las buenas noticias de gran gozo. Continuar leyendo Nuevas de gran gozo.

Predicando el evangelio a ti mismo.

Predicador: Paul David Tripp.
Pasaje bíblico: Salmo 42.

Antes de ir a nuestro pasaje, quiero darte dos principios:

  1. Nadie es más influyente en tu vida que tú mismo, porque nadie te habla más de lo que tú lo haces. Tú siempre estás hablándote (predicándote) acerca de Dios, acerca de la vida, acerca de ti, acerca de otros y las cosas que te dices son muy importantes.
  2. Los seres humanos, hechos a la imagen de Dios, no viven la vida basados en los hechos de sus experiencias, sino en la interpretación de esos hechos (buscan hallarle sentido). Por eso es que puedes poner a dos seres humanos en la misma situación y ellos tendrán respuestas diferentes.

Hay tres cosas en el Salmo 42 que nos hablan de la experiencia del salmista:

  1. Está experimentando emociones poderosas, dificultades dentro de sí: “Mis lágrimas han sido mi alimento” (v. 3).
  2. Está haciendo preguntas profundas: “¿Por qué me has olvidado?” (v. 9).
  3. Está bajo ataque (su fe está bajo ataque): “¿Dónde está tu Dios?” (v. 10).

En momentos de emociones poderosas, de preguntas profundas y de pruebas; tĂş te predicarás, a ti mismo, alguna clase de evangelio. Yo te pregunto: cuando estás experimentando lo inesperado, cuando estás sufriendo, cuando Dios no parece cerca; ÂżTe predicas el falso evangelio de la soledad (nadie está a tu lado ni puede entender, estás solo)? ÂżTe predicas el falso evangelio de la pobreza (no tienes los recursos para enfrentar las pruebas)? ÂżTe predicas el falso evangelio de la incapacidad (no tienes la fortaleza necesaria para enfrentar la situaciĂłn)?… ÂżQuĂ© clase de evangelio te predicas?

Voy a enfocarme en el versĂ­culo 5: “¿Por quĂ© te abates, alma mĂ­a, y por quĂ© te turbas dentro de mĂ­? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvaciĂłn de su presencia”. El salmista inicia la conversaciĂłn consigo mismo preguntando: «¿por quĂ© un creyente en el Señor todopoderoso entrarĂ­a en pánico?». La razĂłn por la cual entramos en pánico es porque ponemos nuestra esperanza en cosas que no pueden salvar, cosas que siempre nos fallarán (como en tu cĂłnyuge, tus hijos, tu trabajo, tus posesiones). Los seres humanos fueron creados para vivir no por instintos, sino por esperanza. La esperanza siempre es un objeto y una expectaciĂłn: yo estoy esperando por algo y deposito mi esperanza en algo. SĂłlo hay dos lugares donde buscar esperanza: puedes buscarla horizontalmente (situaciĂłn, ubicaciĂłn, cosas materiales, otras personas creadas) o puedes buscarla verticalmente. Continuar leyendo Predicando el evangelio a ti mismo.

De lo profundo clamo a ti.

Martín Lutero, conocido como aquel quien inspiró la Reforma Protestante, escribió varios himnos; uno de sus himnos más conocidos o quizá su himno más conocido es “Castillo fuerte” (basado en el Salmo 46). Hoy quiero compartirles otro de sus himnos, basado en el Salmo 130, el cual se titula “De lo profundo clamo a ti” –interpretado por Alabanzaré:

LETRA

De lo profundo clamo a ti,
escĂşchame clemente;
Tu corazĂłn inclina a mĂ­
y muéstrate indulgente.
Porque si empiezas a mirar
mis culpas todas e impiedad,

ÂżCĂłmo he de responderte?
(ÂżCĂłmo he de responderte?)
ÂżCĂłmo he de responderte?
(ÂżCĂłmo he de responderte?)

Delante de tu santidad
es mala nuestra vida,
y nuestra culpabilidad
aumenta cada dĂ­a.
Las obras nuestras vanas son;
Tu gracia sola da el perdĂłn,

¡Oh, ten misericordia!
(¡Oh, ten misericordia!)
¡Oh, ten misericordia!
(¡Oh, ten misericordia!) Continuar leyendo De lo profundo clamo a ti.