«Mirad cuÔl amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sà mismo, asà como él es puro» (1 Juan 3:1-3. RVR1960).
Etiqueta: Adopción
Amado y cuidado por el Padre.
El pastor Misael Susaña comparte las buenas noticias de que, en Jesús, los creyentes fuimos adoptados por Dios. También, nos enseña tres privilegios que tenemos los hijos de Dios.
āEl mundo es de mi Diosā: la meditación.
āEl mundo es de mi Diosā, asĆ comienzan cada una de las estrofas del himno que lleva el mismo nombre y que fue escrito por Maltbie Davenport Babcock. Este himno nos recuerda que el mundo y todo lo que hay en Ć©l āla tierra y el sol, el cielo y el mar, los animales y las plantas, tĆŗ y yoā es posesión de Dios; quien es el Creador y el legĆtimo Rey de todo lo que existe. Esta verdad āque Dios es el dueƱo de todo lo creadoā se encuentra a lo largo de toda la Biblia.
DIOS ES REY
El Salmo 96 forma parte de lo que algunos han llamado Salmos teocrƔticos, que son los Salmos 95 al 99 y que hablan acerca del reinado de Dios. Salmos 96:10 dice:
āDecid entre las naciones: El SeƱor reina; ciertamente el mundo estĆ” bien afirmado, serĆ” inconmovible; Ćl juzgarĆ” a los pueblos con equidadā.
Como rey, Ćl no solamente recibe la gloria y la honra de Sus criaturas (v. 7); sino que tambiĆ©n Ćl ha decretado todo lo que ha de ocurrir y Ćl gobierna soberanamente, controla libremente, todo lo que pasa.
Y ese reinado de Dios es absoluto. No es sólo sobre una nación en particular, por eso Ćl es descrito en otra parte como Ā«el Rey de reyes y SeƱor de seƱoresĀ» (1 Ti. 6:15). Ćl es Presidente de tu presidente, Rey de tu rey. El reinado de Dios tampoco es en un tiempo en particular, por eso otro de los salmos dice Ā«el SeƱor reinarĆ” para siempreĀ» (Sal. 146:10). Es decir que Dios reinó en el pasado, Dios reina en el presente y Dios reinarĆ” en el futuro. Continuar leyendo āEl mundo es de mi Diosā: la meditación.
āEl mundo es de mi Diosā: la historia.
Maltbie Davenport Babcock fue un preeminente ministro presbiteriano y destacado escritor de himnos, poemas y devocionales en el siglo XIX.
Maltbie nació en una ciudad de Syracuse [Siracusa] (Nueva York) el 3 de agosto de 1858; siendo éste el primer hijo de Henry y Emily M. Babcock. Dentro de la ascendencia de Maltbie se destacan su abuelo Ebenezer Davenport Maltbie, quien fue Reverendo en la iglesia presbiteriana, y su bisabuelo Henry Davis, quien fue el segundo presidente del Hamilton College.
Fue educado en las escuelas pĆŗblicas de Syracuse. Entró a la Universidad de Syracuse y allĆ formó parte del equipo de bĆ©isbol ya que Maltbie era descrito como alto y de hombros anchos. En 1879 se graduó con altos honores. AƱos despuĆ©s, en 1882, consiguió un tĆtulo de teologĆa en el Seminario Teológico Auburn. En octubre de 1882 se casó con Katherine Eliot Tallman, quien le dio dos hijos.
DespuĆ©s de graduarse del seminario en 1882, se volvió pastor de una iglesia en la ciudad de Lockport. La ciudad de Lockport forma parte de lo que hoy se conoce como el Ćrea metropolitana de BĆŗfalo-Niagara Falls. Y cuando Maltbie vivĆa en esta ciudad, Ć©l le decĆa a su esposa que āiba a ver el mundo de su Padreā y caminaba a lo largo de la Escarpa del NiĆ”gara para disfrutar el paisaje del estado de Nueva York y el lago Ontario.
También ministró en la Iglesia Presbiteriana Brown Memorial de Baltimore (Maryland) en 1887 y en la Iglesia Prebiteriana Brick de la ciudad de Nueva York en 1900. Durante el tiempo de su ministración, fue descrito como poseedor de una mente brillante y una oratoria capaz de mover a toda clase de personas.
Maltbie murió a los 42 aƱos en NĆ”poles (Italia) el 18 de mayo de 1901. Poco tiempo despuĆ©s de su muerte, su esposa Katherine publicó una colección de sus poemas y de sus sermones bajo el tĆtulo Thoughts for Every Day Living [Pensamientos para cada dĆa]; entre los cuales se encontraba el poema My Fatherās World [El mundo de mi Padre].
El poema original contenĆa diecisĆ©is estrofas de cuatro lĆneas cada una. En 1915, un buen amigo de Maltbie llamado Franklin L. Sheppard le puso mĆŗsica al poema. El himno El mundo es de mi Dios es el poema de Maltbie condensado en tres versos.