ÂżQuiĂ©n eres tĂş?: Predestinado

“En amor nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado” (Efesios 1:5, 6).

Predestinado

“Predestinar” significa destinar desde antes. Dios te destinó desde antes (en la eternidad) no para ser objeto de Su ira o de condenación, sino para ser adoptado como Su hijo. ¡Qué maravillosa verdad! Que el Dios del cielo y de la tierra, el gobernante de todo el universo, te atraiga a una íntima relación con Él. Que a ti que eras una criatura rebelde, merecedora de ser abandonado en ira por Dios en el infierno por toda la eternidad, Dios te adopte como uno de Sus hijos.

Tal vez tĂş tuviste un progenitor, pero no un padre. Pero, si eres cristiano, sabe que en Dios tĂş tienes a un padre y no a cualquier padre, sino al mejor padre de todos (Mt. 7:11). Esto tambiĂ©n fue en Jesucristo, el Hijo de Dios que vino al mundo a convertir a los hombre en hijos de Dios (Jn 1:12). Continuar leyendo ÂżQuiĂ©n eres tĂş?: Predestinado

AtenciĂłn: te están siguiendo.

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmos 23:6a).

Nótese la seguridad del salmista: él dice “ciertamente”, y no “probablemente”. ¿Por qué él está tan seguro de lo que va a decir? Porque el Señor es su pastor (v. 1). La misma seguridad podemos tener nosotros como cristianos ya que el Señor es nuestro pastor.

El “bien” se refiere a la bendición, la bondad, el beneficio. La “misericordia” se refiere a el amor entrañable de Dios, Su firmeza en hacer el bien, Su amor constante. ¿Qué pasarán con éstas? No huirán de nosotros y nosotros tendremos que perseguirlas; más bien, éstas nos seguirán. Eso es gracia, ya que como pecadores merecemos que la ira de Dios nos siga.

Pero, si subiéramos a lo más alto, allí el bien y la misericordia de Dios nos seguirán. Si bajáramos a lo más profundo, allí el bien y la misericordia de Dios nos seguirán. Si vamos al lugar más lejano, allí el bien y la misericordia de Dios nos seguirán. ¿Por cuánto tiempo será eso? ¿Sólo por el 2017? ¡Por toda nuestra vida! Nadie más puede darnos una garantía de por vida sin que paguemos por ello. Descansemos en esta promesa.

Eso no significa que nunca tendremos problemas (véase Salmos 23:4). Pero sí significa que aun las cosas malas obrarán para nuestro bien y que Dios seguirá bendiciéndonos mucho más de lo que merecemos. Se le atribuye a Jonathan Edwards lo siguiente:

“Las cosas malas que nos pasan resultan para nuestro bien. Las cosas buenas que recibimos no pueden ser arrebatadas. Y las mejores cosas están aún por venir”.

5 canciones gratis de Sovereign Grace Music & La IBI.

El equipo de adoración de la IBI (Iglesia Bautista Internacional), bajo la dirección del pastor Luis Núñez, es conocido en el mundo hispano por su adoración fresca y contemporánea, cargada de pasión por las verdades bíblicas que exaltan a Cristo y su obra redentora. En alianza con Sovereign Grace Music han producido y lanzado los álbumes musicales «El Dios que adoramos» y «La salvación es del Señor». Aquí hay cinco de sus canciones que pueden escuchar y descargar de manera gratuita1:


1 ¿Cómo descargar las canciones? Haz clic en el botón download [descargar] que se encuentra en el reproductor. Se abrirá una ventana en donde debes colocar “0” como precio. Después haz clic en download to my computer [descargar a mi computador]. Finalmente escribes tu dirección de correo electrónico en donde se te enviará un enlace para que descargues las canciones.

El milagro – Marcos Vidal

LETRA

AĂşn no puedo asimilar lo que me ha sucedido,
el milagro más glorioso que yo he vivido,
que después de malgastar lo que no era mío
no he tenido que pagar.
Traicioné a aquel que me perdonó la vida,
humillé al que curó toda mi herida,
y en mi huida coseché lo que merecía,
y desvanecido en mi dolor
en algún momento Él me encontró.

CORO:
Y he despertado en el redil,
no sé cómo,
entre algodones y cuidados del Pastor,
y antes de poder hablar de mi pasado,
me atraviesan Sus palabras y Su voz;
Que se alegra tanto de que haya vuelto a casa,
que no piense, que descanse, que no pasa nada,
y dormido en su regazo, lo he sabido,
tengo Vida, tengo Dueño y soy querido.

He aprendido la lecciĂłn del amor divino,
que me transformó, cruzándose en mi camino,
y que dio a mi vida entera otro sentido,
otra meta y otro fin;
yo no sé lo que traerá para mi el mañana,
pero sé que nunca se apagará su llama,
salga el sol por donde quiera,
Él me ama,
sé lo que es la gracia y el perdón,
su misericordia es mi canciĂłn.