Lo poco es mucho en Sus manos.

“¿Qué es esto para tantos?” –fue la pregunta de Pedro para Jesús en Juan 6:9–. Jesús y Sus discípulos tenían delante de ellos cinco panes y dos peces para más de cinco mil personas. Los discípulos no tenían suficiente dinero ni suficiente alimento para alimentar a tanta gente (Jn. 6:7).

Pero Jesús tomó los cinco panes y los dos peces, dio gracias y los bendijo, y los panes y los peces fueron más que suficiente (Jn. 6:11). Estoy seguro que cuando el muchacho de los panes y los peces se levantó ese día no tenía idea de que sus panes y sus peces serían utilizados por Jesús para alimentar a más de cinco mil personas, saciarlos, recoger doce canastas más, apuntar a Jesús como el Hijo de Dios y dar lecciones a miles de creyentes a través de la historia.

Lo poco que este muchacho tenía para ofrecer, se volvió mucho en las manos de Jesús. Lo mismo es cierto para nosotros: nuestro “poco” se vuelve mucho en Sus manos. Eso es una excelente noticia para aquellos de nosotros que estamos conscientes de lo poco que somos y lo poco que podemos ofrecer a nuestro Señor: nuestro “poco” se vuelve mucho en Sus manos. Por ejemplo:

  • Dios puede utilizar un tratado que le hayas dado a alguien en el parque para traerlo a salvación y Dios puede convertir a esa persona en un evangelista por medio de quien miles de personas lleguen a conocer a Jesús.
  • Dios puede utilizar ese dinero que das para apoyar a los misioneros para que su obra continúe. Él puede convertir a toda una comunidad a través de la obra misionera.
  • Dios puede utilizar esas palabras que dijiste para animar a ese hermano a continuar, sin tú saber que ese hermano estaba a punto de arrojar la toalla.
  • Dios puede utilizar una publicación en las redes sociales a la que nadie le dio “me gusta” para plantar Su verdad en el corazón de uno que la leyó y después en el corazón de otro que la escuchó de boca de ese que la leyó y así sucesivamente.

Pidamos y esperemos que Dios utilice ese “poco” que somos y podemos ofrecer, porque sólo en Sus manos será mucho. La gloria es de Dios –Él es quien hace la diferencia–. Pero el beneficio es nuestro al ser Sus instrumentos.

¿Cómo identificar a un falso profeta?

Los que son y vienen de parte de Dios pueden ser distinguidos de aquellos que profesan serlo pero en verdad no lo son. ¿Cómo pueden ser distinguidos? Por sus frutos.

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Sermones de la serie: ¿Cómo identificar a un falso profeta? | No es lo que dices, sino lo que haces. | ¿Dónde está construida tu casa?

“Imposible” no existe en Su diccionario.

“Porque ninguna cosa será imposible para Dios” (Lucas 1:37).

El contexto de este versículo ilustra esa verdad acerca de Dios: primero en la vida de Zacarías y Elisabet, y segundo en la vida de María.

Zacarías era un sacerdote con una esposa llamada Elisabet. Ellos no tenían hijos porque Elisabet era estéril. Pero eso no era todo, ya ellos eran demasiado viejos como para tener hijos. Sin embargo, Dios le promete que ellos tendrían un hijo. Y así sucedió.

María era una virgen desposada con José. Es decir, ella estaba comprometida para casarse con José y nunca había tenido relaciones. Sin embargo, Dios le promete que ella daría a luz un hijo. Y así sucedió.

¿Cómo es posible que una mujer que no puede concebir quede embarazada? ¿Cómo es posible que una pareja que ya es demasiada vieja como para tener hijos tenga un hijo? ¿Cómo es posible que una mujer que nunca ha tenido relaciones quede embarazada y dé a luz un hijo? Humanamente hablando es imposible. Pero «ninguna cosa será imposible para Dios».

Dios obra generalmente a través de medios, pero Él es libre de obrar sin ellos, por encima de ellos o contra ellos. Ni la esterilidad de Elisabet ni la vejez de Zacarías detuvieron a Dios de cumplir Su promesa. Y Dios no necesitó a José para traer a un niño al mundo a través de María.

Es fácil creerle a Dios cuando vemos posibles medios que Dios pudiera utilizar para cumplir Sus promesas. Pero, ¿qué cuando esos medios no están, las puertas se cierran o las circunstancias parecen estar en nuestra contra? Aun así, podemos esperar en el Dios que no está limitado por nuestras limitaciones. Podemos confiar en el Dios para quien nada es imposible. Sin duda alguna Dios cumplirá todo lo que ha prometido, «porque ninguna cosa será imposible para Dios».

 

El cristianismo: más que una mera religión [II]

Brazos abiertos de Jesús

Alguien dijo que ningún erudito serio se ha atrevido a postular la no-historicidad de Jesús. Y que Jesús fue un personaje histórico es confirmado no tan solo por los 27 libros del Nuevo Testamento, sino también por Cornelio Tácito (historiador romano), Flavio Josefo (historiador judío), etc. La Enciclopedia Británica misma habla de Jesús como un personaje histórico a diferencia de, por ejemplo, Sherlock Holmes (personaje ficticio).

Jesús lucía como un hombre de carne y hueso porque Él fue un hombre de carne y hueso. Sin embargo, el fue más que tan solo un hombre. Flavio Josefo se preguntó si era lícito llamarlo un hombre, pues Él hacía maravillas. A diferencia de los fundadores de otras religiones, Jesús afirmó ser Dios mismo (Juan 5:17, 18; 8:58); Sus discípulos confirmaron que Él es Dios (Tito 2:13; 2 Pedro 1:1); e incluso Sus enemigos lo dijeron (Marcos 1:24).

La vida de Jesús estuvo marcada no tan solo por la ausencia de pecado (Lucas 23:4, 47, 41), sino que también estuvo marcada por la presencia de muchas señales milagrosas. Entre ellas:

  • convertir el agua en vino (Juan 2:1-12);
  • sanar muchos enfermos (Juan 4:46-54; 5:1-17; 9:1-41);
  • resucitar a los muertos (Juan 11:17-45);
  • alimentar a más de 5,000 personas (Juan 6:1-14);
  • caminar sobre el agua y calmar la tormenta (Juan 6:15-21).

La principal señal milagrosa de Jesucristo fue Su resurrección de entre los muertos: Jesús murió colgado en una cruz. Y Su muerte fue confirmada por la multitud que lo presenciaba, por los soldados romanos profesionales y por Sus discípulos. Jesús fue sepultado, pero después de 3 días resucitó. Muchas teorías se han formulado en contra de la resurrección de Jesús, pero hay algo que está más allá de toda discusión: la tumba de Jesús está vacía –a diferencia de la tumba de los fundadores de otras religiones.

CONCLUSIÓN

Todo esto nos lleva la conclusión de que debido a que el fundador del cristianismo –Jesús– es más que tan solo un hombre, el cristianismo es más que una mera religión.

1ra parte; 2da parte; 3ra parte