“Imposible” no existe en Su diccionario.

“Porque ninguna cosa será imposible para Dios” (Lucas 1:37).

El contexto de este versículo ilustra esa verdad acerca de Dios: primero en la vida de Zacarías y Elisabet, y segundo en la vida de María.

Zacarías era un sacerdote con una esposa llamada Elisabet. Ellos no tenían hijos porque Elisabet era estéril. Pero eso no era todo, ya ellos eran demasiado viejos como para tener hijos. Sin embargo, Dios le promete que ellos tendrían un hijo. Y así sucedió.

María era una virgen desposada con José. Es decir, ella estaba comprometida para casarse con José y nunca había tenido relaciones. Sin embargo, Dios le promete que ella daría a luz un hijo. Y así sucedió.

¿Cómo es posible que una mujer que no puede concebir quede embarazada? ¿Cómo es posible que una pareja que ya es demasiada vieja como para tener hijos tenga un hijo? ¿Cómo es posible que una mujer que nunca ha tenido relaciones quede embarazada y dé a luz un hijo? Humanamente hablando es imposible. Pero «ninguna cosa será imposible para Dios».

Dios obra generalmente a través de medios, pero Él es libre de obrar sin ellos, por encima de ellos o contra ellos. Ni la esterilidad de Elisabet ni la vejez de Zacarías detuvieron a Dios de cumplir Su promesa. Y Dios no necesitó a José para traer a un niño al mundo a través de María.

Es fácil creerle a Dios cuando vemos posibles medios que Dios pudiera utilizar para cumplir Sus promesas. Pero, ¿qué cuando esos medios no están, las puertas se cierran o las circunstancias parecen estar en nuestra contra? Aun así podemos esperar en el Dios que no está limitado por nuestras limitaciones. Podemos confiar en el Dios para quien nada es imposible. Sin duda alguna Dios cumplirá todo lo que ha prometido, «porque ninguna cosa será imposible para Dios».

El cristianismo: más que una mera religión [II]

Brazos abiertos de Jesús

Alguien dijo que ningún erudito serio se ha atrevido a postular la no-historicidad de Jesús. Y que Jesús fue un personaje histórico es confirmado no tan solo por los 27 libros del Nuevo Testamento, sino también por Cornelio Tácito (historiador romano), Flavio Josefo (historiador judío), etc. La Enciclopedia Británica misma habla de Jesús como un personaje histórico a diferencia de, por ejemplo, Sherlock Holmes (personaje ficticio).

Jesús lucía como un hombre de carne y hueso porque Él fue un hombre de carne y hueso. Sin embargo, el fue más que tan solo un hombre. Flavio Josefo se preguntó si era lícito llamarlo un hombre, pues Él hacía maravillas. A diferencia de los fundadores de otras religiones, Jesús afirmó ser Dios mismo (Juan 5:17, 18; 8:58); Sus discípulos confirmaron que Él es Dios (Tito 2:13; 2 Pedro 1:1); e incluso Sus enemigos lo dijeron (Marcos 1:24).

La vida de Jesús estuvo marcada no tan solo por la ausencia de pecado (Lucas 23:4, 47, 41), sino que también estuvo marcada por la presencia de muchas señales milagrosas. Entre ellas:

  • convertir el agua en vino (Juan 2:1-12);
  • sanar muchos enfermos (Juan 4:46-54; 5:1-17; 9:1-41);
  • resucitar a los muertos (Juan 11:17-45);
  • alimentar a más de 5,000 personas (Juan 6:1-14);
  • caminar sobre el agua y calmar la tormenta (Juan 6:15-21).

La principal señal milagrosa de Jesucristo fue Su resurrección de entre los muertos: Jesús murió colgado en una cruz. Y Su muerte fue confirmada por la multitud que lo presenciaba, por los soldados romanos profesionales y por Sus discípulos. Jesús fue sepultado, pero después de 3 días resucitó. Muchas teorías se han formulado en contra de la resurrección de Jesús, pero hay algo que está más allá de toda discusión: la tumba de Jesús está vacía –a diferencia de la tumba de los fundadores de otras religiones.

CONCLUSIÓN

Todo esto nos lleva la conclusión de que debido a que el fundador del cristianismo –Jesús– es más que tan solo un hombre, el cristianismo es más que una mera religión.

1ra parte; 2da parte; 3ra parte

El milagro – Marcos Vidal

Vídeo

LETRA

Aún no puedo asimilar lo que me ha sucedido,
el milagro más glorioso que yo he vivido,
que después de malgastar lo que no era mío
no he tenido que pagar.
Traicioné a aquel que me perdonó la vida,
humillé al que curó toda mi herida,
y en mi huida coseché lo que merecía,
y desvanecido en mi dolor
en algún momento Él me encontró.

CORO:
Y he despertado en el redil,
no sé cómo,
entre algodones y cuidados del Pastor,
y antes de poder hablar de mi pasado,
me atraviesan Sus palabras y Su voz;
Que se alegra tanto de que haya vuelto a casa,
que no piense, que descanse, que no pasa nada,
y dormido en su regazo, lo he sabido,
tengo Vida, tengo Dueño y soy querido.

He aprendido la lección del amor divino,
que me transformó, cruzándose en mi camino,
y que dio a mi vida entera otro sentido,
otra meta y otro fin;
yo no sé lo que traerá para mi el mañana,
pero sé que nunca se apagará su llama,
salga el sol por donde quiera,
Él me ama,
sé lo que es la gracia y el perdón,
su misericordia es mi canción.